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C hristian Karembeu, el deseado se ha construido una leyenda de perro loco de correcaminos, de sombra capaz de apagar cualquier lumbrera. Le hemos visto mil veces con su melena rizada sobre la camiseta del Nantes. de la selección francesa y de la Sampdoria; con un cuerpo musculoso capaz de recorrer el campo tantas veces como lo hiciera el balón; con una mirada emboscada y furiosa. Sabíamos que lloraba cuando perdía, que anhelaba jugar en Madrid y que las celadas del fútbol le tenían atrapado en Italia. Habló muchas veces sobre la justicia de su causa, sobre la grandeza de sus sueños... Creíamos tener toda la información, pero, como suele ocurrir, detrás de los árboles latía el bosque. El hombre y el futbolista: una asociación por ahora indisoluble) se sienta esta noche sobre la moqueta azul de una habitación de hotel, las piernas cruzadas y los pies descalzos. Ei vaivén de sus primeros días en Madrid aletea en sus ojos. Parece cansado, exhausto, casi desconocido tras su nueva imagen- un corte tajante de pelo y una perilla coqueta- que le rejuvenece pero que le hace menos temible. Pocos saben la historia de esa melena que se llevó el viento y la tijera del peluquero; Fue una promesa que hice cuando tres de los hijos adoptados por mi padre en Nueva Caledonia murieron en un accidente. Ha sido muy triste -Al fin está aquí. Le hemos esperado mucho tiempo. -Demasiado. Estos meses han sido una eternidad, como para cualquier pájaro enjaulado. ¿Se ha sentido un esclavo? -No ha sido una situación agradable. Creo que no ha sido justo, ni desde el punto de vista deportivo ni humano. Pero el fút 18 bol es un espectáculo que mueve mucho dinero, muchos contratos, muchos hilos. Resulta fácil enredarse en todo eso. -A menudo los periodistas se refieren a usted como el jugador francés ¿Le molesta? -Simplemente, no es cierto. Nunca me he sentido francés. Sé de dónde vengo, dónde he nacido. Pertenezco a una sociedad que tiene su organización, que vive con Dios y con la Naturaleza. Soy de Nueva Caledonia. -Lo que no le impide jugar en la selección... -Sólo juego con Francia porque es un escaparate para que el mundo conozca mi pueblo y sus problemas. Es un espejo. -Una plataforma política, -No, no utilice ese término. Yo no hablo de política, no me interesa porque siempre que hablamos de política ronda la falsedad, el hoy digo una cosa y mañana otra. Detesto todo eso. R a í c e s -Sí habla de colonialismo... -No entiendo por qué mi país no es una nación independiente, por qué seguimos en el regazo francés. Espero un reconocimiento de la identidad de mi pueblo. -De racismo, -Participé hace unos meses en un partido contra el racismo en el estadio Santiago Bernabéu. Y lo hice convencido de que debemos luchar contra el lado más miserable de nuestro cerebro. Yo nunca he sentido la discriminación en Europa, pero reconozco que soy un privilegiado. Sé que existe y que debemos trabajar en la educación de los niños, debemos explicaries que todos podemos vivir, trabajar y jugar juntos. ...Y de ecología. -Usted quiere crearme problemas, ¿no? -Ya los tuvo en Francia, cuando protestó contra las pruebas nucleares en Mururoa. -Yo sentía lo mismo que cualquiera a quien le arrojan una bomba nuclear en la puerta de su casa. En mi tierra, la Naturaleza es sagrada. Nos ayuda, nos protege, nadie puede dañaria. El futbolista (y el hombre: una asociación, al cabo, inquebrantable juguetea con un balón en el estudio en el que posa con la desgana de quien ha soportado mil sesiones como ésta. La técnica exquisita no es exactamente su mejor virtud. Ni le han fichado para hacer magia ni él se NO ME SIENTO FRANCÉS. SÓLO JUEGO EN ESA SELECCIÓN COMO ESCAPARATE PARA QUE SE HABLE Y SE CONOZCAN LOS PROBLEMAS DE MI PUEBLO cree un prestidigitador: -Soy más atleta que futbolista- dice- Soy un rebelde, y esa filosofía de vida es la que muestro en el terreno de juego Karembeu es el soporte de hierro que esperaba el Real Madrid para el asalto a la séptima Copa de Europa. ¿Sabe lo que ese objetivo significa en la casa blanca -Lo sé, pero sólo puedo comprometerme a entregar todo lo que llevo dentro para conseguirlo. Me gustaría devolver al Real Madrid todo el esfuerzo que ha puesto en mi contratación. -Y parte del dinero. Se habla de seiscientos millones para la Sampdoria, de cuatrocientos de ficha, de 23.000 de cláusula de rescisión... ¿El fútbol está loco? -Es un espectáculo. Negocio y d e p o r t e ¿Y los artistas cobran demasiado? -Quizá cobremos demasiado, pero nuestra carrera es corta y otros deportistas de gran nivel, como las estrellas de la NBA, ganan bastante más. -Puestos a ser abogado del diablo, se les acusa de soberbia. -Depende de cada jugador, de su educación. La educación nos devuelve al hombre (en realidad, nunca se había ido) Dice Karembeu, veintisiete años, que ésa es su inquietud de estos días. Cree que Europa se está haciendo demasiado grande, con demasiadas leyes y lazos muy frágiles. Cierra los ojos y recuerda su familia, el clan, Lo importante es ver crecer a los niños. Eso es lo que me apasiona. Eso, y una sonrisa ¿Y lo que odia? -La mentira. -Su compañera sentimental es modelo. ¿Le seduce ese mundo? -La sociedad trata de llevarnos hacia ei reino de las formas, pero ío único que cuenta es el fondo. Juan Francisco ALONSO