Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
Cine Por JULIÁN MARÍAS DE LA REAL ACAÍMIIA ESPAÑOIA N o ctefg de ser revelador que bs dos peTcUas esparVDias que más me han internado en bs úlonios T ¡smpos, Círcún de CU 13- da Josó Litó Qaici. y- La Regarla- de Femando Méndez- Leite. hayan buscado sus asoilos en dos obras ya bástanlo antiguas, una da Gf orio Martínez Sifiíra í l 9 l l) y o l r a d a Leopoldo A E 1884- 85) Tambiéo es sí prerdento, sobra todo respecío a La Regenta la cínsWefatfe juventud a que ambas ofcfas fueren escritas: Maitlnez Sierra tenia treinta años (fiab nacido en 1881 yrTfLstóenl 947) Ciarín ílS 52- l90l apenas había rebasadotostreinta. Diremos qtia era riuy jfWEn; paro nos preguntarrxíS. ¿Ba vífdadefarrente joven? oN- derrpos que t s rumánBcos macíuat) an muy ciento y sotian morir antoque vy iamaránxjs ju o (ud; fii 3 Sno era tn rcnánlto derTarrenle, pero hab rec do ura íuerte influencia de los k usetaSn farosos por su seriedaJ desde rR yJerrprano: Arrtel que compQiitó hospedaje Hedelberg, en casa del pofesc Weber ccn den Juiran Sanzdel Pjo. observa que era un persónate CLBÍOSO. lróiev que a los (feinta años len el psb Warco y no se re nunca. -La Regenta- no es oertamente ina m -eTa jvenii- en rpigjn senrtío; dínamos que va muestra demasiado luturo. La ceJfcUa cpjs acabartos de y si so hace de eEa i n uso aósojaóo. dará a La Regenta- EL GÉNERO CINEMAT 06 RÁFIC 0 DE LA REGEN 1 A LJT 3 popularidad que comoíbíole ha costado adquirir. La segunda etJciónesde 1901, con un prólogo de Gakiós. V acunas publica murJó Oarin. En si largo espacio que media entre 1864 y 1966 rx) tUk o n allá de med ¡a docena de ecíck r GS, lo que pueda sorprender. Aunque- La Regenta se ha proyectado en tres largas emisiones de televisión, no es una Seria es una película. Podría haber sido una serie, pe o eOo requenria más episodios; hubiera bastado seguiria para atanza- (Hez o dccSn dada la longitud de la obra y eT mímeíO de perscn; escenas y episodos; pero ur serte reclama ure cciierercia argun ntaí, una- tensión- que arastre- sí es p sfcle, arrebate- espectadoí, y La Regenta es bastante estáfca, morosa, con un proce o de maduiaC 6i míja que de vírtrgo de episodrOS, Creo que Mérdez- Leite to ha comprendido en y ha hecho i ia ceJfcuia, sunque muy larga y con probtemas de pro yecdón. Se podrfei ejíTibír en dos sesiones, pero no parece acorisejable, porque a Líüdad de la hstoHa es muy ftmie, los persorii es tierte- n tra orfe que reclaman Cegara su término, f o hay etapas- o épccas qje peimítirian ese tipo de aticdaciún. Es menester que la proj- ecdún sea Lnrlaria, aLTKiue 33 pueda hlenimp con ui descanso. Esto se ha ffficho otras veces, y los pútíicos lo Oleran cuarxío la pefcula vate la pera como es este caso. Taf vez se dar afinas íacídades: se t xiria acelerar la transición de ixios epísodtos a otros, se palriansuprims- algunas reiieracior s de pasaies excosK amente parecidos- las óos apariciones d bonacíxi desesperado y declamatorio don Santos Baríre: ptxirton reducirse a una- se podrían abiev ¿r las escenas de repr senlacjón teatraf, y algo las deciamac jrtes de den Vfclcr CXrintaiar; no se perdeila rnucho sJ varo Ktesta hablase menos. Con escasos retoques se píxJria s ar pa a los espectadores de nuestro liempo la visión de una dudad, CXriedo, hace poco más de un siglo; es adrrvíabfe corro el cine peirmie eso, -v- et lo que ya TO e a le, y en movintento, con vida, gentes nn as caDes o en Jas casas, en la catcíiíai o en el mercado, con esa técnica de iBsunecdón que el che posee corve náigún otro srte. Y esto se extíerxíe al aspecto hurrenOn perscnaT, que es aúi rrás fliteresaríis. B que ahora va La Regata- el que assíe a la -tía de tos peiscnajes, experimenta uria impreaón eser áal de- distancia no son como rosotros, no viven de ual manera esián bajo la pregón de otros usos, en otias técnicas sus provectos- esto sot; todo- ctfleren de los qitó pueden ser nuestros, Pe o ro es m Kis interesante La vivencia centrará: a pesar de la dislandan hay un tonda ccmún q te tos hace inte tfes, mediante una ttansmigraciún ffn nair, a. Ha unas estnx tiías de la vKia humana que persisten a través del tiempo: hay cfertas fcnrias de ser esparto! -y e i d a por supuesto- que recor xemcis a despecho de las gardes diferencias, Y todavía podenxís medí ef grado de cctererTC de esas mareas de vlvir lo que nos penráte yeciar é aciedo O el eíicr def novel y dd director cinenstogélico: si algo disuena y no convence, es de temer que 59 ha desligado algur dosis de inautentiddad. qjc atjo fatta o scbra, 12