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Hetner Ellgring, psiquíatra del Instituto Max Flanck de Munich LA DEPRESIÓN. ENFERMEDAD DE MDDA menudo nos encontramos, sin saber por qué, sumergidos en angustiosos e s t a d o s de ánimo, tristes y melancólicos. Pasamos, s i n darnos cuenta, de la actividad a la inactividad, del ánimo al desánimo. Y, frecuentemente, nos acosan sentimientos de culpabilidad e inadaptación, dejándonos llevar por la apatía y la desgana. Por otra parte, hay quien asegura que, al igual que no vivimos solos, tampoco enfermamos solos. Así, pues, el entorno, el modelo cultural y los conflictos interpersonales también desempeñan un papel importante en la aparición de este estado de ánimo. Aunque la depresión es un problema que existe desde que el hombre es tal, es ahora cuando se la presta atención y se estudian sus causas nos dice el doctor A La depresión se ha convertido en la enfermedad de moda. E n un mal de la civilización industrial que invade el mundo y que a todos, de un modo o de otro, nos afecta. No hace falta salir a la calle para apreciar la alteración de la vida psíquica que padecen las personas. Del pomo de sales que llevaban las señoras en el bolso a principios de siglo hemos pasado a la tableta de tranquilizantes. do de estas sociedades se hace incomprensible para el individuo y las relaciones interpersonales están totalmente deshumanizadas. ¿Y en los países del Este? -Bueno... No hay estudios, pero... el Gobierno ruso, por ejemplo, da más importancia a los aspectos biológicos del problema y a los factores organicístas que le motivan. ¿Es la depresión una enfermedad de clase, de sexo o, quizá, característica de una edad determinada? -Desde el punto de vista sociológico, se puede decir que la depresión no es racista, que no tiene prejuicios de clase. En ese sentido no discrimina a nadie, pues se da hasta en las mejores familias. En cuanto al sexo se refiere, es mayor el número de mujeres en tratamiento que el de hombres, ya que éstos disfrazan el problema bajo una máscara de seguridad y despreocupación. La proporción viene a ser de 4 a 1. Por otra parte, la depresión no tiene edad. Generalmente, a más responsabilidades más preocupaciones y, por tanto, mayor el riesgo de caer en este estado de ánimo. Por consiguiente, los estados depresivos frecuentemente se dan tarde. Después de la jubilación, durante el proceso de involuoión vital, etc. ¿Es el hombre un ser deprimido? -Sí. Incluso la gente normal sufre alteraciones bruscas en sus estados de ánimo. Todos, en el fondo, estamos deprimidos. ¿Influye, de alguna manera, el tiempo, alguna época determinada del año? -Mucha gente lo piensa, pero no está demostrado. Se sabe que en Munich, por ejemplo, el número de suicidios aumenta en otoño y durante las fiestas de Navidad. El porqué no lo sabemos. Manuel Manzano Martín den describir fenómenos concretos, pero definir Ja depresión es imposible, ya que se presenta de diversas formas, según los casos. ¿Cuáles son ios tipos de depresiones y por qué se caracterizan? -Hay depresiones reactivas, endógenas o psicopáticas y neuróticas. También hay depresiones sintomáticas, es decir, aquellas que son desencadenadas por motivos orgánicos. Las depresiones reactivas se caracterizan por el estado de confusión en que se encuentra el sujeto, desembocando éste en una interpretación falsa de la realidad y en la consiguiente pérdida de la capacidad volitiva. Con la endógena, el individuo atiende a la autoacusación y se siente vitalmente insuficiente e incapaz, perdiendo, por tanto, sus actitudes criticas. Asimismo, las depresiones neuróticas arrastran a la persona hacia un desequilibrio angustioso y suicida. el Instituto estamos estudiando ahora las diferentes causas, tales como ía involución senil, los casos de parálisis y epilepsia, etc. Todo aquel que diga conocer las causas, y las defina, es un pretencioso hablador. -Usted ha hablado de los efectos; pero, concretamente, ¿cuáles son? -Pues la inapetencia y el desinterés, el aminoramiento de las funciones intelectuales y del comportamiento psicomotriz, la tristeza vital y el abatimiento, la relajación física, la melancolía y el cansancio en general son, entre otros, los síntomas en que se traduce la depresión. ¿Cómo salir de este estado de ánimo? -Se están aplicando, con éxito, varios tratamientos: farmacológicos para ía depresln endógena y psicoterapéuticos para la neurótica. Pero no se puede generalizar. En cada caso e incluso en cada sociedad se aplican procedimientos diferentes. Así, por ejemplo, los indios navajos, integrados en sociedades tribales, tratan la depresión a través de la dinámica de grupos; es decir, introducen y reintegran, mediante actividades sociales diversas, a los afectados. ¿Corresponde a cada sociedad un tipo de depresión? -Sí. Estudios realizados demuestran que en las sociedades industriales la depresión es más, común entre sus miembros. Goncretamente, en las occidentales predomina la depresión neurótica. El mun- NO E S UNA ENFERftlEDAD- ¿Es la depresión una enfermedad? -No. El deprimido no es un enfermo; es, complejamente, una persona con desventajas e inhibiciones. ¿Se conocen sus causas? -Se conocen algunas manifestaciones psicosomáticas que influyen y repercuten, que alimentan este estado de ánimo. Pero se sabe poco de ellas. Sólo se conocen los efectos. Aunque todavía no hay criterios uniformados, en Ellgring, psicólogo y psiquiatra del Instituto Max Planck, de Munich, donde, junto con un equipo de especialistas, lleva a cabo las últimas investigaciones sobre el tema. -Doctor, ¿cómo definiría la depresión? -En psicología es difícil definir los conceptos. Se pue 24