Avanzar o retroceder por resultado de búsqueda
Avanzar o retroceder por las páginas del periódico
Avanzar o retroceder por día

TECNOLOGÍA CELESTIAL
E
L doctor Frank Drake, del Cer tro Nacionaí de tronomía y Ionosfera de la Universidad aimet icana de Cornell, dice en la T e c h n o l o g y Review cosas intere. santes. P He aquí ajgunas: Los contactos in terestelares van a enriquecer, sin duda, nuestra civilización con información científica y téc ¿r- nica. Y es más que probable- -manera ü de decir que es seguro en los sabios- -que cualquier c M l i zación que encontremos será más avanzada que la nuestra. Asf nos podrán píoveer de alguna clase de noticia anticipada de lo que nuestro ftituro podria ser un día Los sabios también se distraen a veces. Si sontos nosotros los primeros en establecer contacto- -nosotros y no ellos- ¿no podemos suponer que en materia científica estaremos mejor dotados? Es verdad que no todo en el mundo es tecnología. Tal vez nuestros lejanos vecinos hayan hallado valores nuevos desconocidos para rrasotros. El caso es que estamos en un camino en el que todo eso va a ser posible. Hace poco fui a Puerto Rico y visité el Observatorio radio- astronómico de Arecibo y vi su t e l c o p i o de más de quinientos metros de diámetro. Algo fatHilc o. Yo no sé mucho de radiotelescopios, pero en 1959 los sabios de Green Bank, en V test Virginia, montaron et primer radio- telescopio, de sesenta metros de d i e t r o buscando señales de comunicación extratelúrica. Ese telescopio cubría un solo canal El proyecto Ozma- -asi lo llamaban- -fue el principio de una corriente de observaciones radio- telescópicas que ha hecho furor alrededor del planeta. n los diecisiete años que han pasado desde entonces los avances en sa dirección han sido asombrosos. El telescopio más grande hasta ahora es el de ArecitK) que yo conocí. Tiene, como digo, más de quinientos metros de diámetro y puede cubrir 1.008 canales de frecuencia al mismo tiempo. Los que saben algo de radio comprenderán fácilmente lo que eso significa. Los que no saben nada- -que es lo que me pasa a mí- -pondrán en acción su fantasía. H t a ahora no han recibido en Puerto Rico sino sonidos que pueden ser considar a d o s únicamsrrls como formas naturales de e n e r g í a S k t 3l s f por astros lejanos. Pero los sabios son obstinados y siguen adelante. En I Centro de Investigaciones de California, un n u e v o radio- telescopio gigantesco lia m a d o Cyclope está en vías de ser acabado. Aproximadamente, 1.500 radio- antenas serán conectadas con un computador, c r e a n d o una sola área receptiva miltarss de veces más poderosa que la de Arecibo. Se está seguro de que cuando Cyclope entre en acción lograremos recibir señales de vida de otros lejanos mundos. Tardarán en descifrarlas, claro. A no ser que se trate de música, que no necesita traducción. Podría ser que después de cincuenta años los hijos de nuestros bisnietos fueran informados de que habían los astrónomos traducido una primera palabra. Es de suponer que seria algo equivalente a ¡Hola! Realmente asombroso. O tal vez: ¡Cómo les va, compadres! que nos obligaría a informarles por lo menudo de nuestros problemas. O tal vez, como el universo es, según Einstein- -y nadie lo ha desmentido- curvo y finito, lo que recibiría ese inmensamente poderoso radio- telescopio sería una señal nuestra que habría dado la vuelta a ese universo curvo y esferoidal, como da la vuelta la luz, y llegará tal vez un día en que veremos nuestra propia galaxia en la distancia con ecuatoriales ordinarios como vemos ahora a Andrómeda (son constelaciones parecidas, según dicen) Si el sonido canfina ipor vías curvas, como la luz, es probable que lo primero que oigan un día lejano los sabios del Centro de Investigaciones de California en su telescopio Cyclope seré urta canción española, emitida, tal vez, por Radio Zaragoza. Como buen aragonés, espero que sea una jota.
11i AT
Á
niSTES lESPEIIDAS
Ramón i. Semler