Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
misiones por la adquisición de dos lielicópteros en Francia y en Rusia, que son utilizados por el presidente Macías. Un portavoz de la oposición guineana en España se hace Jas siguientes preguntas: si el señor García- Trevijano asegura que no pasa nada en Guinea y que Macías es un dirigente progresista y eminentemente popular, a mí y al pueblo guineano nos gustaría saber, ¿dónde están ahora los líderes que lucharon por la independencia y sufrieron exilio? ¿dónde está Bonifacio Ondó, que fue muerto a culatazos en la prisión de Santa Isabel? ¿dónde están todos sus ministros, con los que él formó el Gobierno autónomo? ¿dónde e s t á n sus familiares? Este portavoz recomienda a las personas interesadas en los problemas de G u i n e a Ecuatorial que investiguen las empresas que están vincula- das al señor Gracía- Trevijano. ¿Por qué no investigan la empresa SIMET, S. A. en la que figura como accionista la señora Simone Chouraki, cuñada de ¡García- Trevijano? Esta empresa, con sede en IViadrid, calle del Doctor Arce, 20, controla desde el exterior todo lo que Guinea importa, así como sus exportaciones de cacao, café, madera, etc. El señor García- Trevijano, asesor constitucional y que califica a Francisco Macías como uno de los mejores líderes africanos, ha dicho recientemente que prefiere dejar que hablen de él los periódicos durante un mes y pasar por un sinvergüenza y defenderse cuando llegue el momento oportuno. Muchas cosas tendrá que demostrar y probar para enderezar su carrera política, que parece arruinada para el resto de sus días. No obstante, en estas mismas páginas publicamos su alegato de defensa. LA ECONOMÍA FANTASMA ENTRE GOINEA Y ESPAÑA Sobre tema tan candente, y bajo el título Guinea: materia reservada dentro de unos días la editorial Sedmay lanzará un revelador libro al mercado. Su autor, Rafael Fernández, incansable y batallador profesional de la información, nos ha resumido en forma de reportaje uno de los capítulos más interesantes: el de las relaciones económicas entre Guinea y nuestro país. Este es el extracto; II E mientras que a los otros dos grupos los mantenía la Presidencia del Gobierno y el Ministerio de A. Exteriores. Vivían en buenos hoteles y tenían cubiertos todos los gastos. Este grupo me pidió por ello ayuda económica y yo se la di en la medida de mis modestas posibilidades, y a pesar de que estaban solos y tenían enfrente todo el aparato del Estado, realizaron con muy escasos recursos la campaña electoral que llevaría a Francisco Macías al poder. Yo no había estado nunca en Guinea y tuve la prudencia de no ir, a pesar de ser invitado inmediatamente. Viajé por primera vez para conmemorar el primer aniversario de la independencia, en octubre de 1969. Antes de que Macías fuera elegido presidente de la República de Guinea, el Tribunal de Orden Público me abrió un expediente ante las acusaciones de Pueblo Este expediente fue sobreseído cuando aporté documentos y facturas relativas a la estancia en Madrid de los guiñéanos y a la campaña electoral realizada en su país. Gastos subvencionados por mí. Pienso que la opinión pública española puede comprobar hoy la diferencia entre el proceso de descolonización de Guinea y el del Sahara. En Guinea, gracias a mi intervención no ha habido ninguna represalia, ninguna víctima española, ningún problema, salvo la crisis de relaciones entre el Gobierno de Guinea y el de España provocada por el golpe de Estado contra Macías dirigido por el ministro de Asuntos Exteriores Atanasio Ndongo, apoyado por círculos gubernamentales españoles. En el caso del Sahara, el abandono del principio de autodeterminación por parte del Gobierno español ha ocasionado un foco conflictivo que puede envolver a una zona muy sensible entre el Atlántico y el Mediterráneo, y ha dejado inerme al pueblo saharauí ante la anexión de Marruecos, realizada de acuerdo con el Gobierno español, al abandonar el Ejército las posiciones que defendía en el Sahara. Las consecuencias están a la vista y es una enorme responsabilidad del Estado español la futura suerte del pueblo saharauí. Siento no haber podido contribuir en el problema de la descolonización del Sahara. Hace meses, el Frente Polisario vino a visitarme, pero ya los hechos estaban consumados. En otro momento mi ayuda tal vez hubiera sido importante. Con todo, no puedo negar mi simpatía y mi apoyo moral y político al pueblo saharauí y, naturalmente, al Frente Polisario que es su expresión política. Aunque hoy no pueda prestar mi concurso por el absoluto respeto que he de observar a los problemas de un país que hoy ya no depende de España. L tema de la independencia de Guinea Ecuatorial- -además de ofrecer la trascendencia nostálgica española de volver sobre posturas de fundar, crear o parir naciones- -en su día hizo que el Comité de los Veinticuatro se lo tomaran- -tal y como afirma la revista Necerzücher Ztg (24 de marzo de 1968) -con mucho más entusiasmo que los propios guiñéanos. El Gobierno español, en una solemne declaracipn a las Naciones Unidas y después en la segunda fase de la Conferencia Constitucional con el ex ministro Fernando María Castiella, accede a unos supuestos deseos de mayoría guineana hacia la independencia política de Guinea tras la misteriosa muerte de dos líderes Acacio Nañé y Enrique Nvó) con la salvedad de que se comprometía a salvaguardar la personalidad de la isla de Fernando Poo (hoy de Macías Nguema Biyono) Existe una falta abrumadora de información económica sobre el país que asiste a una debacle en cualquier tipo de orden. Pero esa información económica, ¿existe? ¿no es pública? ¿el único que tenía el acceso a esa información se la llevó tras su muerte? Siempre ha existido la idea generalizada de que Guinea era un serio coste para la economía nacional española. La conclusión elemental se liega tras ver la adición de partidas atribuidas al pasivo guineano. Las primas de los precios internacionales, subvenciones marítimas y aéreas... El fantasma del protectorado marroquí y la gravitación ique ejerció sobre la economía nacional siempre ha reforzado la referida impresión. La cifra media a la que se llega- -de este costo a España de Guinea por año- -oscila entre los mil y los dos mil quinientos millones de pesetas. Las fases globales de los momentos económicos entre Guinea y España son: Colonial moderna, provincial, autonomía, independencia, posindependencia y dictadura. Miralles Conesa en un informe en Actualidad Económica opina que Guinea ocupa y cumple eficazmente su papel en la España de la autarquía sin que cueste un sólo céntimo al presupuesto nacional. Estamos en la etapa comprendida entre la posguerra y 1958. E! presupuesto colonial es totalmente autónomo, se cierra con superávit que se invierten en la deuda pública nacional y depositados en el Banco de España Es importante destacar en estas relaciones económicas guineoespañolas l o s movimientos extraordinarios de rentas no sólo relativos a beneficios comerciales y agrícolas, sino a Fraga- Macías El día de la independencia