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do de que el P. C. tenga pleno reconocimiento en el juego político del país, lo contrario sería concederle la prima de la clandestinidad. El F. P. D. -ha a f i r m a d o- -no es una muralla contra el boichevismo ni contra nada, simplemente es portavoz de la democracia y de la libertad, y desea la comparecencia pública del P. C. como la de cualquier otro grupo político. Como decía Rosa Luxemburg, mi libertad es la del que opina de diferente manera. Estamos contra la dictadura del proletariado y contra la de las finanzas Otro de los escollos f u n damentales para conseguir la unidad de los dos partidos lo constituye la acusada personalidad política de los líderes que los encabezan. Don José María Gil Robles, m i n i s t r o del Ejército en la II República y líder de la C. E. D. A. levanta un trasiego de pasados escozores. Los militantes del partido no pierden ocasión de puntualizar que F. P. D. no es la C. E. D. A. aunque hayan entrado en el partido algunos de los antiguos militantes que permanecieron f i e l e s a su líder durante el período franquista. A estas alturas, consideran aconfesional su partido y la mayoría de sus miembros se llaman republicanos, aunque como partido no quitan a la monarquía de Juan Carlos la posibilidad de legitimarse a través de un plebiscito. Don José María Ruiz- Giménez, ex m i n i s t r o de Franco y político de acusados perfiles, presenta también suspicacias para quienes han sido celosos abstencionistas en el largo período del franquismo, aunque, como dice Jaime Cortezo, Ruiz- Giménez ha dado ya innumerables p r u e b a s de democracia. Con este mar de fondo en vísperas del doble Congreso que ha de celebrarse en este fin de semana, tas previsiones de unidad en un amplio y popular partido demócrata cristiano parecen más que dif í c i l e s La oposición del país ha encontrado, después de muchos esfuerzos, una f ó r m u la unitaria que, guste o no, plantea a los grupos de la D. C, una alternativa ineludible. Marcelino Oreja (Tácito) Tácitos Democristianos, socialdemócratas, liberales e independientes Alfonso Osorio (U. D. E. U. D. E. está presente en el primer Gobierno de la Monarquía Fernando Alvarez de Miranda (I- D. Cuidado con las alianzas, atención a las nacionalidades Santiago Udina (U. C. Los antecedentes políticos ríe algunos partidos actuales (Ü D C Si la unidad entre aquellos democristianos de izquierda resulta por sí sola problemática, la de estos dos grupos con el Equipo Demócrata Cristiano se presenta cgjTio a! c o impijsible, ijicluso teniendo en cuenta cualquier evolución política de nuestro país. Barros de Lis, coordinador nacional de U. D. C grupo político al que se ha calificado muchas veces de oportunista y que se mantiene en una postura intermedia entre las dos tendencias, no oculta, sin embargo, su esperanza de que esa unión pueda producirse al manifestar a ByN: Si se consiguiera que prevalezcan los c r i t e r i o s moderados y abiertos dentro de la Izquierda Democrática y, en consecuencia, no se eligiera el federalismo como condición previa ni se propugnase el compromiso histórico con el partido comunista, y se hiciera posible algún tipo de entendimiento con los auténticos dem ó c r a t a- c r i s t i a n o s de la U. D. E. se íhabría avanzado muchísimo hacia los objetivos integradores. En relación a esto, consideramos muy importantes las conclusiones a las que lleguen los correligionarios de Izquierda Democrática en su reunión del 3 y 4 de abril. La U. D. C. desea vehementemente que en dicha reunión prevalezca la línea realista y muy constructiva de la llamada ala autónoma Las diferencias parecen, sin embargo, mucho más profundas, especialmente c o n la U. D. E. Su situación de privilegio, que ha podido alcanzar al acogerse al Estatuto Asociativo del M o v i m i e n t o lo hacen presentarse en estos momentos como el grupo con mayor número de afiliados; de ahí que la mayoría de las críticas vayan hacia é l Los Ruiz- Giménez y Gil Robles no están dispuestos a perdonar, en primer luga el colaboracionismo de los Silva Muñoz. Así, Jaime Cortezo, secretario general de la Izquierda Democrática, al confirmar a ByN que no existe ningún contacto con U. D. E. como partido, aunque existen relaciones interpersonales, manifestaba; No basta con decir Señor, Señor Hay que hacer algo más, pedir amnistía, establecer contactos serios con la oposición, dar t e s t i m o n i o inequívoco de talante democrático... Jaime Cortezo (I. D. No basta con decir: Señor, señor Hay que decir algo más Jesús Barros de Lis (U. D. C. Que prevalezca la línea del ala autónoma de Izquierda Democrática V. D. E. FRATERNIDAD IMPOSIBLE El panorama democristiano español se completa con dos grupos políticos situados a la derecha del equipo D. C. del Estado Español; Unión Democrática Española (U D. E. y Unión Democrática Cristiana 22 RENCORES Y REPROCHES ü D. E. ha salido al paso de estas acusaciones en varias ocasiones. Santiago Udina, responsable de la sección ca- Virgilio Oñate (U. D. E. La línea evolucionista permite situarse mejor José Luis Herce (F. P. D. No somos muralla contra el bolchevismo.