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LA OPINIÓN DE TIME IOS o s m ALMENDRUCO Londres, crónica de nuestro corresponsal. U RI Geller pasaba a finales de noviembre de 1973 por Londres como un meteoro de la ilusión. Era el rey de la sicokinesis término que con menos misterio significa la fuerza del psique. Su presentación ante las cámaras de la B. B. C en el programa Talk- in presentado por Dimbleby, conmovería a los profesores de Universidad y al mundo de la prestidigitación y del escamoteo. El joven, de veintiséis años, de cabellos estropajosos y rostro de jornalero de país vinícolo, antiguo paracaidista de Israel, hacía prodigios nunca vistos en el Reino. Con el poder arrollador de su energía mental, doblaba cubiertos de acero sin tocarlos, adivinaba los dibujos ocultos dentro de un sobre cerrado, también retorcía llaves con sus descargas teledirigidas. Más prodigioso aún: arreglaba y rompía los relojes de los telespectadores. Antes, Geller había logrado que se remansaran en su cartera 25 millones de pesetas con sus demostraciones en Israel. Su prestigio sufrió el primer descalabro en Israel. El profesor Izthak Kelson estudió su cubileteo profesional y repitió en plena Universidad de Yale todos los experimentos del hombre prodigio. Otro judío, el famoso prestidigitador Eytan Ayalon, demostró que era capaz, sin esfuerzo digno de mención, de repetir las pruebas de Uri Geller. Los norteamericanos le recibieron sin escatimar elogios. El pasmo alcanzó su cénit cuando el mago del Oriente declaró al s e m a n a r i o News of the World Tengo unas facullaties especiales para saber si una moza suspira por tener relaciones intimas conmigo La presentación de Uri Geller en Televisión excitó a Fleet Street. Horas después har a una exhibición ante los periodistas más clarividentes del Reino. Transformó en montón de chatarra llaves, tenedores y adivinó el perfil de los dibujos encerrados en sobre. La gloria, sin embargo, es efímera. Ali Bongo, proclamado sn 1972 como el primer prestidigitador inglés, miembro del Magic Gírele anticipó que el famoso era, tan sólo un excelente ilusionista. ¿Ilusionista, un talento excepcional o un hombre con aptit u d e s desconocidas por la ciencia? Según la plana mayor de la prestidigitaclón británica, nada más que un colega excelente. El gran ilusionista había prometido un prodigio que no llegó a realizar: parar el Big Ben y retorcer sus manos como u n a escultura barroca. Compromisos extraordinarios le obligaron a salir del país sin coronar su obra con el reloj de los diputados. En Estados Unidos, el ilusionista Milbourne Christopher publicaba el libro Médiums, mytics and the occult El mensaje es que los trucos de Uri Geller son normales, aunque tengan facetas nuevas. El autor del libro descubrió los secretos. Uri Geller para los relojes con un imán que oculta en la mano o que está debajo de la mesa. Para retorcer los metales, aplica tal vez líquidos corrosivos. En Alemania los ilusionistas emplean aqua regia -una combinación de ácidos- -para destruii- metales. En Suecia, un ilusionista lograba idénticos resultados con la misma fórmula. El inglés David Bergles, el 15 de enero del año último, ante periodistas del Daily Express y del vicepresiderrte del Magic Gírele Mr. Robert Harbin, repitió todas las pruebas ds Uri Geller. El químico doctor Philip Cárter y el profesor lan Burguess explican que una mezcla transparente- -metal halide- -penetra en la estructura y destruye cualqujsr pieza. Afirmarían, incluso, que con aquella fórmula es posible partir en dos a un carro de asalto sirio. ¿Cómo los emplea ese devorador de metales? Según los conocedores del oficio, Uri Geller utiliza un pulverizador que esconde debajo de la americana o en el cinturón. Exigen un requisito para creer en ías facultades extraordinarias del ísraelí: que realice los ensayos in puribus sin prenda alguna de cobertura o de disimulo. Hay estudios sobre los dibujos posibles. Las personas maduras suelen utilizar figuras a base de triángulos, y los jóvenes, a base de círculos. Otros sectores más cerca de la tecnología moderna, apadrinados p o r el semanario New Scientist aseguran que Uri Geller tiene un diente emisor y receptor. Los mensajes consisten en pequeñas descargas eléctricas. ¿Ilusionista o fenómeno de la Naturaleza? El profesor Taylor, de fama internacional, afirma que después de la presentación de Uri Geller ha descubierto docenas de niños menores de diez años que tienen las mismas aptitudes y capacidad. Doblan los tenedores y no saben ningún truco. Pero lo que los ingleses admiran más es la facilidad de Uri Geller para descifrar las sacudidas sentimentales de sus amigas, recogidas por el colmillo electrónico. Aquí no hay imán ni líquidos corrosivos. Miguel JORDÁN Los propios israelíes le acusaron de fraude E L Instituto de Investigación de California, adjunto a la Universidad de Stanford, se identifica para los americanos con la sigla S. R. I. (Stanford Research Institute) En este centro, los profesores Tang y Putloff invitaron a Uri Geller, quien causaba sensación en el país, para estudiar científicamente la realidad de sus poderes mentales. El Departamento de Defensa envió, por su parte, a Stanford como observadores a los profesores Hyman y Lawrence. Transcribimos la referencia de estas investigaciones aparecidas en la revista Time en marzo de 1973. Cuando Uri Geller estaba exhibiendo su poder de psicokinesis (habilidad para mover o doblar objetos sin tocarlos) causando las delicias y el asombro de Targ y Putloff, Hyman dijo que él podía discernir las lagunas y falta de prueba conciuyente de cada una de las demostraciones. En uno de los ejercicios, Geller pidió a Lawrence que pensase en una cifra entre el 1 y el 10 y la escribiese en un papel con números grandes. Mientras Lawrence escribía, Geller representó una comedia de concentración profunda cubriéndose tos ojos con las manos. Pero Hyman, que observaba a Geller con atención, pudo percibir los penetrantes ojos abiertos de Geller a través de sus dedos. Geller era capaz de notar los movimientos de Lawrence al escribir e identificar correctamente el número 10. Saber leer la escritura por los movimientos musculares del brazo es un arte que tienen los magos concluye Hyman. Más tarde, Geller consiguió que la aguja de una brújula se desplazase en un ángulo de unos cinco grados. Lawrence, notando que Geller había movido su cuerpo haciendo vibrar el suelo, hizo lo mismo y la aguja se separó de su centro aún más. Sobresaltado y sorprendido, Geller acusó a Lawrence de estar haciendo trampas y entonces Tang insistió en cachear al fenómeno para ver si llevaba algún tipo de objeto magnético entre su ropa. Como es de suponer, no llevaba nada. S. R. I. continuó el estudio de Geller concienzudamente durante tres semanas más, hasta un total de seis, filmándole sus demostraciones, dándole Lawrence 100 dólares al día, además de automóvil y gastos pagados. Después de abandonar el S. R. I. Un gran actor Una pose del gran Geller Geller se ofreció voluntariamente para demostrar sus poderes a los redactores de Time Se presentó en el edificio de TimeLife en Manhattan, proyectó su pensamiento, aseguró que podía leer la mente y dobló un tenedor aparentemente con la fuerza de su psique. Después de abandonar el lugar. James Randi, mago profesional, que había estado presente, duplicó cada una de las demostraciones de Geller y aseguró que cualquier profesional podía hacer otro tanto. El S. R. I. confiesa que sabía que Geller había tenido detractores antes de llegar a California. Es probable que ios científicos de Stanford supieran que había provocado ciertos escán- Ante una multitud Relojero entusiasmada, Uri da cuerda a los relojes. 60