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FLAMENCO LA MUERTE DE AURELIO SELLE Con sta gran figura desaparece uno de los ya contadísimos monstruos sagrados del cante antiguo. El violoncellista rumano Catalin liea recibe el primer premio. grama, un p a s o a dos de Tschaikowsky, unas originales variaciones en coreografía de Maurice Béjart sobre música de aquel compositor y Giselle el romántico ballet base de la noche. Lo sensacional en ella- -aparte el buen trabajo de conjunto y el hecho venturoso de que esta vez no se hayan empleado músicas grabadas, sino orquesta directa- -fue la actuación, como protagonista de Eva Evdokimo, luna extraordinaria bailarina estrella. No ya sólo por su primorosa técnica, muy amplia de medios, sino por la figura estilizadísima, por la delicadeza en la expresión y la riqueza de matices, su labor fue de primerísimo orden y se aclamó por el público, ganado desde el primer instante. Con toda justicia: se trata de una intérprete que puede ligarse, con todo merecimiento, a los grandes recuerdos basados en actuaciones de figuras máximas de! género. En el resumen de estos días, su nombre t i e n e- -reclama- -incuestion a b 1 e lugar de honor. ORENSE: PREMIO DEL CONSERVATORIO En un campo y paisaje muy distinto, en el de los Concursos Internacionales d e I Conservatorio de Orense, hemos de celebrar el hecho de La bailarina Eva Evdokímova. que su XV edición haya tenido un ganador de clase fuera por completo de lo común: el rumano Catalin Mea. Las anteriores realizaciones habían dado a la prueba un prestigio cierto y un interés c paz de rebasar nuestras fronteras. Dos razones fundamentales avalan su importancia: el rango del premio- -el primero, a las cien mil pesetas, une la garantía de diez conciertos retribuidos para el artista- -y la jerarquía de Jos jurados. En él, como siempre con la presidencia del director del Conservatorio, Antonio Iglesias, y Ramón Borras, secretario de Música en Compostela en estas funciones, se acoplaron este año el viola Cecil Aronowitz, el violinista Agustín León Ara, los violoncellistas Pedro Corostola y Marcial Cervera y el contrabajo Ludwig Streicher. Muy de acuerdo las elecciones con las especialidades señaladas: viola, cello y contrabajo. Sobre el rigor de los juicios da buen testimonio que, inscritos dieciséis instrumentistas y disponibles seis premios, sólo cuatro intérpretes pasaron a la prueba final, y de ellos, sólo dos recibieron galardón; la viola portuguesa Ana Bela Chaves, un tercer meritorio premio y el violoncellista Catalin llea, rumano, un primer premio concedido por unanimidad y con felicitación especial del Jurado, corroborada por el entusiasmo unánime también de los asistentes, llea, en efecto, es un violoncellista admirable: con calidad de sonido, amplia técnica, personalidad expresiva, temperamento, musicalidad y firmeza en ritmo y memoria. Su nombre, sin duda, no sólo se laúpa al primer plano de la noticia, sino que será garantía para el afianzamiento del prestigio de esto? galardones del Conservatorio de Orense, que conquistan una de las titularidades más brillantes. Antonio Femández- GId 7 J mediados de la semana pasada, y en el mismo y castizo barrio de Santa María, de Cádiz, donde viera la luz el 4 de noviembre de 1887, ha cerrado los ojos el máximo pontífice contemporáneo de los cantes gaditanos y uno de los ya contadísimos artistas supervivientes de te Edad de Oro del flamenco, Aurelio Sellé Nondedeu, también conocido como Aurelio el Tuerto o Aurelio de Cádiz (pocos dían antes se registraba otra baja de sensible importancia: la del gran bailaor Paco Laberinto, ocurrida en su Jerez natal) Aurelio fue el menor de 22 hijos de un marino en viaje casi siempre; ningún gitano ni ascendencia en la dilatada familia, cuyo primogénito, José Sellé El Chele Pateta (1860- 1913) también fue cantaor de gran interés. Aspirante a torero en su mocedad- hasta ¡hace pocos años asesoró las corridas en el hoy inactivo coso gaditano- la ¡primera actuación pública de Aurelio como cantaor tuvo lugar en un pueblecito de la provincia de Huelva y hace casi tres cuartos de siglo, concretamente en 1901, año en qiue Aurelio Sellé cambió por el cante- -diez duros recibió, que entonces era un buen dinero- -el capote y la muleta con cuyo ejercicio quería ayudar a la economía familiar. Fue Aurelio Sellé uno de los mayores y mejores ejemplos de cantaor no profesional; alejado de tablaos, discos y escenarios, su arte se produjo, sobre todo, en la religiosa atmósfera de la reunión para pocos o en contadas y muy especiales ocasiones públicas, tales las fiestas de la coronación en Londres de Isabel 11 de Inglaterra, el viaje inaugural a América del buque Covadonga o el gran homenaje que le dispensó, hace cosa de UÍÍ decenio, la Semana de Estudios Flamencos de Málaga. En cuanto a las actuaciones de Aurelio en loca es públicas, se ciñen. a la úüica gira que efectuó en Reciente foto de Aurelio Sellé. 1925- 26 por España, Francia, Holanda y Bélgioj como cantaor de Pastora Imperio y por ineludible compromiso. Su acervo discográfico se limita a alguna grabación para la casa Polydor (1929) y a sendas y recientes para Hispavox y Columbia. Nunca se presentó a certámenes r i a concursos, aunque formo parte del Jurado de los mejores. UN SABIO DE GRAN DOMINIO TÉCNICO Pese a tales retracciones, a pocos intérpretes actuales debe el flamenco mayores solidez y pureza en cuanto a transmisión de estilos añejos, sobre todo los cimeros de Paquirri el G u a n t e (siglo XiX) y Enrique el Mellizo (1848- 1906) por los que Aurelio profesó rendida admiración, impartiendo siempre la firme pureza que sustenta las Una calle gaditana fue bautizada con su nombre hace unos años. 67