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MEMORIAS (1921- 1936) AMANECER S I N M E D I O D Í A p o r Salvador dé Madariaga Espasa. 739 págs. 780 ptas. Los tres lustros a que se refiere este primer libro de memorias de Salvador de Madariaga aparecen divididos en otras tantas partes. Una, titulada Funcionario internacional concierne a la actividad del autor en la Sociedad de Naciones. La segunda, Interludio académico a sus conferencias en América y a su cátedra en Oxford, en lá cual se consideraba lo más extranjero que se podía ser, por ser español, pues a pesar del tiempo transcurrido, España s i gue siendo para los ingleses iina síntesis de la Armada Invencible y de la Inquisición Madariaga se veía en Oxford como un advenedizo: ingeniero de Minas- sin- título universitario de humanidades, con poco latín, ningún griego y nula filología. En ésta, como en otras ocasiones (como siempre, en realidad) don Salvador o p i n a reiteradamente que entraba en las Instituciones por una ventana. Finalmente, la tercera parte, Crisis, conflictos, conferencias recoge la actuación propiamente política del escritor, quien se incorporó al partido de Casares Quiroga (O. R, G. A. de liberales azañistas defensores de la autonomía gallega. Aunque volvió a la Sociedad de Naciones, llegó a ministro de doble cartera. Fue, además, embajador en Washington, durante siete meses en el papel y unas siete semanas en la realidad y lo fue asimismo en París, a partir de enero de 1932. Lo que define la fisonomía de este Amanecer sin mediodía es el talante jovial y la alta temperatura vital de su autor. Sin perjuicio de censurar y aun fustigar actitudes y personas, Madariaga procura ser comprensivo y hasta generoso. Tal ecuanimidad parece empañada en el transcurso de su ejercitación política. Así, cuando confiesa que para aceptar la cartera de Instrucción Pública, que le ofreció Lerroux en 1934- y que entonces no llegó a desempeñar- puso dos condiciones, una de las cuales era que el general Sanjurjo no fuese amnistiado. (No se trataba del indulto, sino de la amnistía. También se hace patente la falta de un criterio elevado para juzgar a Alfonso XIII. Pero, cualesquiera que sean las reservas que a los juicios sobre política, instituciones y personas pueda hacer el lector, no sería justo negar a Salvador de Madariaga, hombre de vasta cultura, sinceridad, veracidad, llaneza, agrado y desparpajo en el decir, hondo patriotismo y valentía para manifestar sin- reboza s a antitnarxismo. I Esta independencia de criterio es una noble ejecutoria. Al ministro Zulueta le escribió: Importa, pues, que el Estado español no caiga en el error de solidarizar la política laica y racionalista que le compete hacer, con la crítica parcial y estrecha que de nuestras grandes instituciones monárquicas y coloniales de los siglos XVI y XVII suele hacerse por parte de no pocos espíritus liberales Para Madariaga hay época virreinal, no colonial. Los virreinatos eran reinos como Castilla, Aragón o Ñapóles: distinción no meramente verbal, sino jurídica y constitucional. Al hilo de los acontecimientos- -cuyo relato no resultará siempre sugestivo para los lectores no interesados en la política internacional, aunque nunca le falta g a r b o ni en ocasiones donosura- s o n innumerables los personajes extranjeros y españoles que Madariaga nos presenta en sus airosas páginas, que se benefician de un ameno anecdotario. El capítulo consagrado a Keyserling es ejemplo de esta grata facilidad al servicio de los aspectos más risueños y jocundos de la existencia humana. También es estimable que cuando se queja lo hace sin acrimonia; verbigracia, al notificarnos que la censura personal de don José Ortega- -a quien elogia cálidamente- -le impidió escribir en El Sol determinados artículos. Es éste un episodio significativo que descubre facetas importantes, generalmente desconocidas o silenciadas, de la vida intelectual española. Como lo es la caballerosa página consagrada al honor en Maeztu. Amanecer sin mediodía mosaico histórico e íntimo, donde se refleja plenamente la personaltéad- de Madariaga. J. L. Vázquez- Dodero ESPAÑA Y LOS JUDÍOS por Federico Ysart Dopesa. 227 págs. 250 ptas. LIBROS MAS VENDIDOS EN LA SEMANA TÍTULOS AUTORES EDITORES PAGS. TM. Puesto Semanas PTAS. anterior presente 1 2 7 7 1 Archipiélago Guiag 2 Confieso que he vivido 3 ¡Viven! La tragedia de los Andes 4 Memorias. 1921- 1936 S El exorcista 6 La crisis Alexander Solzhenltsyn Pablo Neruda Piem Paul R ad Salvador de Madariaga Willlam Peter Blatty Joaquín Bardavío Plaza Janes Seix Barral Noguer Espasa Calpe Plaza Janes Sedmay Planeta 456 330 325 480 336 250 4 11 740 360 286 236 780 225 375 180 3 6 5 7 4 14 11 6 7 Portugal y el futurc Antonio de Spínola 8 Impresiones de Julio Rodríguez un ministro de Martínez Carrero Blanco 9 Los que perdimos 10 La mujer del domingo nngel M. de Lera Cario Fruttero y Franco Lucenlini Planeta Planeta Noguer 222 442 450 250 8 9 5 8 420 400 1 Lista establecida con los datos facilitados por! a. siguientes librerías; BARCELONA: Casa del Libro; Hogar d l Libro; Librería Francesa. BILBAO: Librería Villar. LA CORUÑA: Librería Arenas. MADRID: Aguilar; Casa del Libro; Galerías Preciados. MALAGA: Librería Ibérica. OVIEDO: Librería Gema. PAMPLONA: Librería Gómez. SANTAÑDER: Librería Estudio. SEVILLA: Librería Sanz. VALENCIA: Librería Bello; E! Corte Inglés. VALLADOLID: Librería Lara. ZARAGOZA: Librería General. La historia marca en sus vaivenes la contradicción y falta de lógica propia de los hechos protagonizados por el hombre. En el año de 1492 los Reyes Católicos, que habían defendido hasta el momento a los judíos españoles, deciden su expulsión en todas las fronteras de sus territorios. Con desgarrado acento, dolor infinito, abandona el pueblo de Israel su segunda patria, España, Sepharad iniciando un trágico éxodo por todo el mundo. Hasta aquí presenciamos un episodio más, una página triste de la historia difícil del hombre en la lucha- -dura- -con la vida. A partir de esa fecha se registra uno de los grandes enigmas de la humanidad. Aquella facción del pueblo israelita e n forzado exilio, no olvida, a través de los siglos, su perdida tierra de promisión española. Añora sus campos de olivo, las frescas huertas, los cielos altos, luminosos, de Sepharad Y fieles al recuerdo, conservan la cultura, la lengua y costumbres de España con tenacidad y fuerza asombrosa. Pero un fenómeno similar se produce también a la inversa. España, aquella Sepharad de bendita memoria no olvida a sus hijos fieles, los sefardíes. No los olvida con la mente, y los ama con sentimientos del corazón. Federico Ysart, el autor del trabajo, ha planteado en su obra, desde las páginas iniciales, los puntos básicos del encuadre histórico a considerar en las relaciones entre España y los judíos sefardíes. Aparecen aspectos importantes de su actitud de fidelidad inquebrantable a la cultura hispana. Hechos que van a justificar el Real Decreto- Ley de diciembre de 1924, en tiempos de Don Alfonso XIII, que abre las puertas de la nacionalidad española a los judíos sefardíes. Disposición providencial que permitirá salvar la vida a miles de ellos, perseguidos durante la II Guerra Mundial. Federico Ysart aporta la historia minuciosa, anécdota y verdad, de la actuación española en defensa de sus sefarditas. Historia escalofriante, conmovedora, que se hilvana sobre documentos incontrovertibles. Fiebre salvadora que contagia, tanto a los altos cargos diplomáticos como a encargados de Negocios, o simples aduaneros dedicados a acoger a los fugitivos. Nombres inolvidables para tantas familias recuperadas de la muerte. Gratitud recogida por Ysart, que ha logrado en su estudio centrar la auténtica posición de España respecto a los sefardíes. Defensa incondicional en la adversidad, la misma que a los subditos españoles, sin que esta actitud implique toma de posturg ante el problema político de Israel en Oriente Medio, donde nuestro país apoya los justos derechos del pueblo árabe. Rafael Gómez tópez- Esea i 70