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CUATRO GENERACIONES DE ACTORES: LOS CABA ALBA Cuatro generaciones de featro- Cientos de obras interpretadas. Trece personas de una misma familia, dedicadas, desde 1870, a servir al público desde el escenario. De Pascual Alba, fundador de la dinastía, a Emilio Gutiérrez Caba, excelente actor, sus nombres han aparecido en las carteleras de los principales teatros de España a lo largo de los siglos XIX y XX. Forman una familia unida, la mayor de los que viven es Julia Caba Alba. Con ella y sus recuerdos comenzamos. ttacadia Atlm y Ahofi Ireae Alba y Abotl T A señorllB SmJtb escribo cuentos sobre perros. Es una anciana menuda, vivaracha, do roslro terso y sonrosado V una sonrisa InJínítamento Juvenil. Se coFoca con mimo un sí mbrerlto c a n i p en el que tiembiah, tímidas, unas f l o r e s después, los pendremos de la bisabuela, le cinta de terdopelo al cuello, A Iravés de tos impertinentes, me ocho una mirada do una Ingenuidad tol que desarma: Ya ve. híis. no ha flecho nunca una primero actriz. He sido siempre tfirr leita y ten poquito coso. Y ae marcha, con su aonrlsa traviesa, ccmlno deí oscenji rio. Segundos dos pites oigo las carcajadas del público. Julia Caba Alba- se orita Smiihn pese a su aspecto iiv genuo. es una eciriz q j e se las sabe todas... Por eso he Ido a verla a su casa da IB calle de la Salud. La casa donde vjvJú su xia. Leocadia Alba, y su madre, Irene Alba. En las vHriñas, entro manílllas y abanicos antiguos, un ángel do porcelana í 7 ue legnió o tia Leocadia don Jacinto Bonaven Q unos floreros do los hermanos Alvaros QuinterOp- tjüo qvniían mucho a n madre vcnisn aquí a verla recuerdos de MuAoz Soca. Sólo faltan las notas de un piano para que la escena sea pcriectamenle r o m i n t l c a -MI tta Leocadio me habió un día de todos estos recuerdos. Ya estaba ciC 9 f P TO sabia ef lugar que ocupaba codo uno. Vivimos mucho tiempo lunias en ests casa Ella deíó de trobolor antes de la guerra en el ark) 33. Decía: -Pensar que yo no tengo que estudiar es uno rronquh ildad paro mi: Fueron cincuenta y siBte años en escena: treinta y tres, en el teatro Loro. Dos años después do retirarse se quedó ciega. Bn esta habitación se pasaba los horas, oyendo conyedlas por la radio- Murió en su alcoba- -este comedor que ves hoy- -rrí enfrjís oía LB cigüeña d ¡lo si (Fue una fría mañana ÓA diciembre de 1952. Ese dJa. el mundo de la farsa llord de verdad- por aquella que trajo humanidad y naturalidad al teatro, después de tantos años de engolamienio. J -MAMA, DÉJANOS VEFI UKA ESCENA -Cuaiido yo era pequeña- -dice Juila- -Iba con mi har- 74