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I: í Ln TEATRO i L eRAN SORADOR) M I R O SIN PAIARRAS, EN EL ESPAÑOL Pantomima, con música, pero sin texto, que evoca ñ belle époque y cuyo protagonista es un bohemio inocente (Héctor) que hace de Chaflot Historia muda que hace reír, sonreír y ponerse triste en su final. P L pasado lunes- -y es de esperar, por su éxito, que en lunes sucesivos- -se presentó en el Teatro Español, con el patrocinio de la embajada Argentina en Madrid, el espectáculo titulado El gran soñador (Si se hubiera atrevido) El guión, ya que se trata de teatro sin texto, totalmente mudo; la música, su ejecución y la dirección es obra colectiva del grupo compuesto por Leonor Gal indo, Gavensky, Lia Jelin, Mario Litwin y Héctor Malamud. Uno, siempre que va a un teatro sin palabras, de puras expresiones físicas, lleva sus reservas, y máxime si dura dos horas sin interrupción. Pero esta vez las reservas desaparecieron en seguida. Lo pasé muy bien y lo pasó muy bien todo el público, en su mayoría compuesto por la colonia argentina en Madrid. Ante el único decorado, que ocupaba un trozo reducido del escenario y representaba un cuartito de dormir y cocina a la vez, modernísimos; y luego, en otros espacios desnudos del escenarlo, sólo actuaron Leonor Galindo y Héctor Malamud entre los ritmos sugerentes de los invisibles ejecutantes de guitarra, bajo, cello y percusiones. La historia muda que representan es sentimental, casi de milonga, que nos sugiere tiempos pasados, pero contenida, sobria y enriquecida por el humor. Sugiere esta evocación de la ibe e époque la biografía escenificada de Héctor, el bohemio inocente que vive solo en el cuartuchín, y va vestido y ihace de Gharlot... Pero con tanta gracia y dramatismo juntamente que se acepta con gusto el mimo. Ella, Leonor Galindo, resultará ser el golfillo disfrazado y sin hogar, que vende periódicos 70 en la calle próxima. Héctor, compadecido al verlo dormir en el suelo sobre los periódicos, se lo lleva a su casa, descubre que es una chica, y se enamora. Así comienza la historia sentimental y la lucha por la vida de los recién emparejados. Y Héctor, siempre con la ayuda de ella, pasa por mil oficios para subsistir: circense, bailarín, prestimano y, por fin, soldado. En este último trance se tienen que separar y, mientras él combate Leonor Galindo y Héctor Malamud, intérpretes de la pantomima. y gana medallas, su amante lleva una vida excesivamente amorosa. Cuando inesperadamente regresa Héctor descubre la nueva ocupación de su amada y acaba el idilio. Héctor, solitario y amargado, cree hallar la solución de su vida volviendo a la bohemia de Gharlot simulado, que callejea y disfruta con cualquier cosa... Pero ya es demasiado tarde para tornar a aquel tiempo de ilusiones infantiles. La historia está perfectamente clara para el público, y le hace reír, sonreír y ponerse triste hasta el melancólico final, sin que en el escenario se oiga otra cosa que las músicas dichas. Los cambios de su vida, de su historia, permiten a los actores, con estupendo arte, pasar por todos los grados del teatro hecho y no dicho: bailan, hacen acrobacias, verdaderas exhibiciones de expresión corporal, todo en una perfecta y riquísima pantomima, imposible para unos actores que, como ellos, no sean de primera categoría. Basta el cambio de trajes y de símbolos, sin la menor alteración del decorado, para darnos la idea más completa de todas las mutaciones de esta historia. ...Guando al final el gran soñador ha fracasado en su amor y en todos los intentos de mudar la vida, y vuelve a disfrazarse de Gharlot y a su inicio bohemio, bastaron sus actitudes desoladas para que el público prorrumpiese en larguísimos aplausos, dedicados a todo el equipo y especialmente a los dos intérpretes que, bajo la dirección de Lia Jelin, obtenían un éxito tan resonante. CARMEN SEVILtA. CANTA En el teatro Calderón se ha presentado la conocida actriz cinematográfica Carmen Sevilla con el espectáculo Telemusical... en directo con música de su marido el compositor Augusto Algueró, y guión de Valerio Lazarov y Manuel Paso. Carmen canta toda ciase de canciones en este espectáculo, que dirige con acierto el mismo Lazarov, ese mago de la televisión psicodélica. Intervienen en el reparto de la revista, que ya ha sido representada con éxito en un teatro barcelonés, el caricato argentino Joe Rigoli, el desconcertante humorista rumano Ovidiu Teodorescu y el ballet londinense New Generaiion. El guión y la letra de las variadas y numerosas canciones están hechos a la medida de Carmen Sevilla para su lucimiento personal. Toda la belleza y feminidad de la actriz sevillana, que sale a escena con un rico y variado vestuario, lucen espléndidamente en este espectáculo musical recién estrenado en Madrid. F. García Pavón