Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
JAZZ N 1 T H E LEGACY O F T H E BLUES: BUKKA W H I T E En la imarca americana, no llegada a España, Arhoolle y bajo 5 a denominación Sky Songs se publicaron dos discos de Bukka White n ios que se inciuye ur a versión inolvidable, ejemplo da bliíss rural, AJabama bi- ues Aqiri reaparece este negro rechoncho y sonriente cantando Dnsnk Man Biues vieja creación de cuando Bukka, recién salido de la prisión de Parchman, pensó que ya jamás volvería a ser el que fue, y culmina eí disco con Blues del borracho cuya espina dorsal es e! ¡piano y muestra evidente de que Bukka no se puede discutir: se toma o se deja. Como dijo John- Lee Hooker: Con sólo escudiarme no iiabrá necesidad alguna de dar ei licaciones sobfe el significado de mis letras. A Bukka también nos basta con escucharlo. Siendo nativo de Aberdeen, dentro del área más negroide del M t i s a p i cantará don desgarradora frialdad: Aberdeen es mi casa, pero nadie me quiere allí... Expiicar el biuss es tarea difícil, por no decir temeraria. ¿C ó m o explicar el silencio? ¿Cómo hacerlo con el ruido? ¿Cómo con la tristeza? Tai vez, ¿esctichando a Bukka? Probemos. S o n e t O i s c o p h o n S. 4 1 1 7 mmSi LAS iNM (MiTALES tASINMQRT. LES C t (miil yy oáí íi aatA (Volumen X I I I) Prensa Esi ¡añola, 1972 HUBERT LAWS: AFRO- CLASSIC Hubert Laws, flautista consagrado, usará flauta eléctrica en Pasacalle en- la misma composición. Ron Cárter, el gran contrabajista negro, interviene con violoncelo eléctrico, y en Fuego y lluvia Dave Friedman, coconocido vibrafonista, manipula dicho instrumento con distorsionador electrónico. La novedad de esta colección, y concretamente la de este disco, es la inclusión del pianista Bob James, de quien habrá que recordar sus explosiones insólitas de la Serie E. S. P. y reconocerlo aquí, innovador siempre, al piano eléctrico. Por lo demás, la música de este disco procede del más puro clasicismo temático, convencionalmente tratado al modo africano, en cuanto a sonoridad y ritmo, claramente pentatónico, an sus intentos de mixtage: Atmósfera africana, con ecos barrococlásicos. Como dice el propio Laws, el resultado resulta insólito, no por su ya explicado intento, sino por lo que ese intento tuvo de satisfactorio logro en los momentos de improvisación C r i- A C- 3 0 0 0 3- S t é r e o P r o d u c t o r a qe Grabacio. nas, S. A Bach Muy pulcramente ha traducido Blanca Luca de Tena este volumen de ta famosa colección de v i d a s femeninas. Asimismo ha mejorado tos textos con citas selectas de biógrafos de calidad. De este modo, la existencia de María Estuardo queda relatada con alta ecuanimidad, sin menoscabo de su climax dramático. La de madame de Sévigné refleja perfectamente el ambiente histórico y ta fisonomía de la fonnidabie epistoh rafa. Lo mismo puede decirse de la de madame De Sts l, gran escritora e implacable enemiga de Napoleón, el cual seguía sus movimientos y se inquietaba con la guerra que ella le hacía. Como en otros volúmenes, se incluyen én éste biografías de mujeres que vivieron, en siglos remotos o cercanos. Así, la de Teodojinda, que en el siglo VI desempeñó un admirable papel en la historia iongobarda, como esposa del rey Aulari, primero, y después del también rey Agilulfo. Legendaria y maravillosa vida ia de esta risueña reina, ardiente colaboradora del Papa Gregorio Magno. Teodora de Bizancio es otra eximia figura de ta misma centuria. Desde la humildad de los oficios circenses y de la participación en el teatro (entonces tan mal vista) se empinó hasta ta cumbre del trono, llegando a ser emperatriz de Bizancio por su matrimonio con el inmortal Justiniano. Su energía en eí mando y su visión política fueron pasmosas. Entre estas personalidades gigantes se nos ofrece de pronto la de María Taglioni (1804- 1884) Estupenda bailarína, conoció ios más resonantes triunfos en los mejores escenarios de Europa y ellos contrapesaron las desventu r a s de su unión conyugal. He dejado para cerrar estas líneas a nuestra reina María Cristina de Habsburgo- Lorena, o mejor, de Austria, madre de Alfonso XIII, dotada de una inteligencia, un don de mando y una prudencia que le valieron para gobernar ejemplarmente d e s d e fines de 1885 hasta mayo de 1902. Pocas veces! a bondad y el talento han triunfado tan palmariamente sobre ta debilidad de una joven viuda llamada a regir los destinos de un pueblo ingobernable. A José Montero Alonso debemos esta minibiografía expresamente escrita para el volumen que reseño, narrada con el buen gusto y la amenidad que le distinguen. Estamos, pues, ante un varíado retablo, tan sugestivamente ilustrado como todos los demás, de impresionantes personajes femeninos. BRIGADAS INTERNACIONALES te Norte acaba de aparecer, nos ofrece otra importante versión del tema fundamental que enuncia el título del nuevo libro. Mz. Bande ha declarado que este aspecto considerable de la guerra, aunque apoyado en f i gurosa documentación, ha pretendido presentarlo en forma narrativa y ágil, mediante la cual aparecen las Brigadas como un punto más de la intemacionalización de la lucha, fenómeno éste históricamente necesario en aquel mundo, pues cuantos profesaban ideales revolucionarios sentíanse obligados a participar en el bando que represéntala la posible revolución. En las Brigadas reinó la anarquía, pero acabó por imponerse la disciplina por medio del terror. Fué entonces cuando tales fuerzas combatieron eficazmente, aunque sin superar a las más selectas unidades del Ejército Popular. Uti izad is las fuerzas foráneas ilimitadamente (y de modo despiadado) ia rebelión llegó a estallar más de una vez, y los motines hicieron decrecer en forma considerable la recluta de brigadistas. Luigi Longo, hoy figura descollante del comunismo italiano, lo fue también de las Brigadas, e intentó, con otros jefes, transformarlas en Cuerpos de Ejército. Sólo podrían subsistir si las bajas se cubrían con reclutas españoles. Y así ocurrió. Mr. Bande vulgariza el dato de que don Vicente Rojo las equiparó, en 1937, a! Tercio de Extranjeros. En la batalla del Ebro (julio- noviembre 1938) las Brigadas son ya sombras de sí mismas y la Sociadad de Naciones, aceptando el ofrecimiento de Negrín, las retira del frente. No t o d o s los componentes se conformaron: miles de ellos combatieron valerosamente hasta la derrota. No es una monografía más sobre las Brigadas Internacionales el volumen de Martínez Bande. Su fondo y su forma lo sustantivan, dotándolo de realces inconfundibles. v. -D. por José Manuel Martínez Bande Plaza. Janés, 1972 El autor de las monografías de la guerra de España, cuyo volumen VIH, El firtal del fren- LIBROS MAS VENDIDOS EN LA SEMANA TÍTULOS AUTORES EDITORES PAGS. PTAS. presente Semanas 8 1 La Cárcel 2 El Padrino 3 El libro dei Forges 4 O h Jerusalén Jesús Zarate Mario Puzo Forges Lapierre y Collins Frederick Forsyth J. L. Martín Vigil Elia Kazan Heinrich Bol! Hilda Perora Sebastián Miranda Planeta Grijalbo Ediciones 99 Plaza Janes Plaza Janes Richard Grandio Pomaire Barra! Planeta Prensa Española 292 444 280 390 428 310 418 244 200 250 200 325 250 200 250 80 1 2 3 4 6 9 8 7 17 8 T 16 5 8 5 Chacal 6 Primer amor, primer Joior- 7 Los asesinos 8 Opiniones de un payaso 9 Ei sitio de nadie 10 Recuerdos y añoranzas 13 329 332 200 285- L I S I Ó estabiecida con tos da- tos f a c i l i t a d o s por ias siguientes l i b r e r í a s BARCELONA: Casa del L i b r o Hogar de; L i b r o L i b r e r í a Francesa. B I L B A O L i b r e r í e V i l l a r M A D R I D A g u i j a Casa de L i b r o Gaierías Preciados. M A L A G A L i b r e r í a Ibérica, LA CQRUSiA: L i b r e r í a Arenas. O V I E D O L i b r e r í a Gema. PAMPLONA: L i b r e r í e Gómez. SEVILLA: u, b r e ñ a San 2. V A L E N C I A L i b r e r í a Bello; E! C o r t e Ingiés. V A L L A D O L i D L i b r e r í a M i ñ ó í i ZARAGOZA: L i b r e r í a Genera 73