
PASO, BUEROVALLEJO Y ALONSO MILLAN
Resulta chocante, pero a mí me divierte su efecto sobre la gente que viene. Nos hemos sentado, casi f r e n t e a f r e n t e en sillones bajos q u e rodean una mesit a ante su e s c r i t o r i o El c l i ma es a b i g a r r a d o y confortable. Se está b i e n No hay un r u i d o Huele a h a b a n o y a h u m e d a d nueva.
FECUNDIDAD El p r i m e r tema d e la charla es la f e c u n d i d a d de A l f o n s o Paso. Su i n c r e í b l e cap a c i d a d d e t r a b a j o El desdoblamiento de func i o n e s que le llevan a ser e s c r i t o r comediógrafo, articulista, entrevjstador, cantante, actor, h i s t o r i a d o r etc. Para responderle t e ndría que hacer un pequeño estudio filosófico. Sí, no se sorprenda. N o es u r a broma. M i r e yo trabajo sólo cuatro horas diarias. De las tres de la madrugada a las siete. Eso, sí, todos los días del año e, incluso, cuando viajo. Es una disciplina, una cosa monjil que me he impuesto y da resultados. Bien, y ahora la teoría: en mi carácter, el Eros se ha manifestado con una enorme densidad que provoca una gran capacidad para amar. Esta circunstancia es mi combustible iabor a I Puede decirse que, cuando yo he atravesado épocas desprovistas de una cierta ilusión por una mujer, he trabajado mucho menos e, incluso, lo he dejado. Eros, impulso creador que, cana lizado hacia el trabajo, da óptimos resultados. Usted dice que Alfonso Paso es fecundo y éste es el quid de la cuestión. Es esta fecundidad general- -a m a t o r i a artística, e t c -la que provoca mi capacidad de trabajo, no lo contrario.
Alfonso Paso, en su despacho. Todos ios días, de tres a siete de la madrugada, trabaja en este lugar abigarrado y confortable. Recuerdos, libros, fotografías y- -como presidiendo todo- -una reproducción de La Venus del Espejo Ese lienzo velazqueño es el preferido de Paso.
sulta evidente que desde mi niñez ese ambiente estaba presente en mí. Antonio Paso, mi padre, estupendo sainetero de la generación cómica del 9 8 fue mi iniciador. Sin embargo, yo, a los diecisiete años, s e n t í a un gran resentimiento c o n t r a ese mundo. Veía los sufrimientos de m i padre por el trato que las gentes de las tablas le daban y me desaficioné. Y o quise mucho a mi padre, nuestra relación era superior a la de un padre y un hijo. E r a bueno, m i amigo, m i compañero. M e c o s t ó trabajo olvidar. En 1946 ingreso en la Facultad de Filosofía y Letras allí unos cuantos amigos formames un grupo llamado Arte Nuevo En él están Alfonso Sastre, Carlos José Costas, Gordon, Medardo Fraile, José Franco y José María Palacio. El tema es el teatro y e n colaboración- -o s i n e l l a- -escribo unas obras. Pero lo cierto es que yo no pensaba dedicarme a tai cosa. Terminé mi carrera universi t a r i a. Obtuve premio extraordinario y pensé trabajar en lo que era mi vocación: la investigación histórica. Pero me ofrecieron 4 0 0 pesetas al mes. Sí, 4 0 0 A q u e l l o fue c o m o un shock Hice un análisis de mis posibilidades y me di cuenta que sabía hacer teatro y así fue. Pero, ¡ojo! no es ni mi mayor vocación, ni la primera. Por eso, cuando me dicen: Usted es aujior de teatro yo digo: Bueno, y muchas cosas más. No me limiten ustedes
EL AMOR DE UN PADRE Surge, i n e v i t a b l e m e n t e el t e m a de su i n i c i o c o m o autor. -Y o llegué al teatro de una manera muy rara. Re-
LA NUEVA
ÉPOCA
Parece ya teoría general q u e los ú l t i m o s años de la década de los cuarenta y los p r i m e r o s cincuenta supusier o n una f r o n t e r a i m p o r t a n t e para el t e a t r o español. A u-
63