
LA NORTEAMBIICA ACniAL flUIICIADA POR RAYMOND CARTIE
Aiates no toller a que se pusiera en duda s 5 excelencias j sus virtudes. Ahora se ha puesto a escmíhar las voces qvte a diíaman. La demostración es débil. Los ¡ue manejan a la masa no demuestran nada; sólo afirman. La mejor maBera de convencer y de convencerse es gritar a coro. Lo íia: ceB los derviches y también los izquierdistas. Estos atacan a Estados Unidos vociferando. Gritan hasta desgañitarse acusando a los Estados Unidos de ser itn país fascista, xm Estado p ylicíaco, una sociedad corrompida. Sus gritos van dirigidos contra nn país escmpuloso, mucho menos vacunado que Europa contra la demagogia, muy inclinado a hacerse perpetuos exámenes de conciencia. Han dado lugar a que 9 e poBgan en duda evidencias sobre las que reposaba la serenidad de la naciÓD. ÍIGRf lAMERICA SE B t R HACIA l A lIBERAtlZACrON Pero ¡1 proceso al que se sonsete a Norteamérica es falso y absurdo. La razón de los contestatarios está apoyada únicamente en el frenesí, lo que es suficiente para provocar problemas, aunque es totabnente insuficiente para provocar una revolución. Es conxpletamente inexacto que Estados Unidos sea un país que ba emprendido el eantino de los regíntenes autoritarios y de Jos Estados policíacos. Nada b a isminnido o alterado el carácter democrático de sus instituciones. La protección de los deredhos individuales sigue asegurafda en unas condiciones que. los europeos, por no bablar de los vasos, pueden envidiar. Atacada con odio, verbal y fisicanotente, la Policía norteamericana nunea ba eseapado al control de las autoridades adnñnistrativas y judiciales. La evolución social, raeia escolar, dirigida por el Tribuna; Supremo y por los Tribunales federaíles, sigue orientada en el sentido de una líberailtzación continua. La sociedad norteameTÍcana tiene sus debilidades, cuya descripción constituye desde hace xauíibo tiempo un ejercicio literario para los propios Morteamericanos, pero es ridículo pretender afirmar que Estados Unidos se encuentra en una fase de desconíposición social. Sigue estando profundamente sana, e s t e l e patriota y satisfecba de su suerte. LA COÜFiANZA lU EL PORVENIR VUELVE DE FORMA PROGRESIVA Ficticia e histérica, la agitación cae por sí misma. Todos los observadores están de acuerdo ai afirmar qpe Estados Unidos ba entrado en el año 1972 en un mar de aguas calmadas. Todos constatan que la confianza en el porvenir vuelve de forma progresiva. Los tiempos tristes ya ban pasado. Es probable, no obstante, que Norteamérica jamás vuelva a ser lo que era antes de que la guerra del Vietnam le bieiera tomar conciencia de las limitaciones 4 e su verdadero poder. Junto a los príAlenías concretos, de los que los más intportantes son objeto de estudio en las siguientes páginas, se ban producido en los espíritus tránsfonmaciones Hiás difíciles de definir. Ciertos valores ban sufrido revisión. Nuevos comportamientos se manifiestan entre los hombres, ante las instituciones y las ideas. La Norteamérica que vuelve a tener la sangre fría es Bgeramente diferente a la Norteaníérica de la sangre ardiente. Pero ésta ya había sufrido cambios rápidos y profundos, y había conocido, gei ración tras generación y casi de diez en diez años, auténticas renovaciones. La crisis éel Vietnam ha acelerado una evolución, que una maduración interior y una serie de hechos exteriores, tales como el advenimiento de Europa, ban determinado al conjugarse.
1. LOS PROBLEMAS ECOIVOMICOS
Se llaman Wharton F. A. TownsendGreenspan, G. E. Mapcast, etc. No se trata de personas, sino de ordenadores. En el mes de diciembre de 1971 se les preguntó euál sería el producto nacional bruto y él incremento económico de los Esijidos Unidos durante 1972. La evaluación más baja, proporcionada por el ordenador de la Universidad de Michigan, ba sido de 1.144 millones de dólares. La más fuerte, facilitada por el ordenador de la Casa Blanca, se eleva a 1.152 millones de dólares. El valor del crecimiento real, deducción hecha de la inflación, ba variado en un 5,3 por 100, ¿egún el ordenador de la Universidad de California, y en un 6,4 por 100, de acuerdo con él ordenador de la Casa Blanca. Las diferencias son, en realidad, relativamente mínimas. La familia de los ordenadores ba augurado, pues, que 1972 será para Norteamérica un año excelente. Los economistas de carne y hueso divergen ítlgo más que sus colegas de cerebro de circuito integrado. Los cálculos realizados por 33 economistas sitúan el probable P N. B. entre los 1.159 y y los 1.137 miBanes de dólares, y el crecimiento reail entre un 6,9 y un 4,4 por 100. El temperantento individual, la tendencia aJ optimismo o al pesimismo, y la opinión política juegan aquí un papel considerable. Sin en bargo. 31