Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
EL bra instructor. Su ascenso en el seno del partido es lento, pero ya seguro. 1928: en el Reitíhstag, el diputado por Leipzig, Ulbricíht se opone con vehemencia y sistemáticamente al elocuente Goebbels. E, igual que Cicerón denunciaba a Catilina, repite incansablemente: El peligro está en Goebbels, que piensa por los demás Tras la toma de poder por Hitler, emigra a la ü R. S. S. vía Praga, con la complicidad de la militante francesa a quien ama. Rose Michéí. 1936- 1937: Guerra en España con las Brigadas Internacionales- De regreso a la U. R. S. S. pavada de la nacionalidad atemsmB, se le considera como n pensionado a perpetuidad en el hotel Lux, en Moscú. Stalingrado, 1943: Un civil torpe Y asmático salta de agujero en agujero, con un altavoz en la ablano. Ante las posiciones alemanas que se idesmoronan, lanza el anatema comunista y clama: iProletarios, reunios con vuestros a m i g o s proiletarios! Es Walter ülbricht. Su fortuna acaba de comenzar. Ha fundado el Comité Alenjania Libre embrión del Gobierno y de la administración de la Bepmblica. Democrática Alemana. Ha ganado la confianza de Staiin. O mejor, la ha conservado. Ha sobrevivido a las purgas de la posguerra. Ha evitado que le liquidasen, como a Rakosi en Rumania; Laslo Rajk, en Hungría; Slansky, en Checoslovaquia. No conoce lo que es la desgracia y ía difícil ascensión de un Gomnlfca. Se aaantiene. Ahí reside su principal virtud. Una virtud de cocodrilo político que no aban- I M O STALINISTA dona su presa, su trozo de Alemania. En nada renuncia a su ambición: demostrar la superioridad del orden económico socialista, volviendo a elevar su país sin ayuda exterior. Desgraciadamente para él, sus subditos desertan a millares diariamente hacia el Oeste. El enclave de Berlín Otícidental en plena República: democrática es una bomba aspirante, que saca ¡de este país cuanto tiene de joven, de aidbicioso, de cualificado. Los estudiantes, cuyos estudios son gratuitos, se m a r chan, con el diploma en el bolsillo, con los capitalistas, ülbriíáit- deeide entonces dar un gran golpe. das de Ulbrieht, de igual forma que Kossygin y Breznef han cedido ante el mismo Ülbricht cuandox exigía la invasión militar de la Checoslovaquia de Dubcek. Si dejáis que se ponga al rojo vivo la sartén checa, no contéis conmigo para ayudaros a sostener el mango dice el gendarme que gana en Praga como ha ganado en cibido durante ochenta minutos por Kossygin. Para ülbricht, este fHrt es inquietante. No es cuestión de dejarse cortar la corriente por Brandt. Lo importante, por ahora, es guardar las apariencias. Dar, en la medida de lo posible, a la visita de Braiídt a Berlín Oeste, el aspecto de un Canossa: marchas militares, prusianas y protocolo ultraceremonioso para dar la impresión de que Brandt viene a retractarse públicamente y a reconocer de iure y no de facto la Re ública Democrática Alemana. Pero, para la gran masa de los alemanes, este encuentro entre hermanos enemigos será, así se espera, el principio del fin de una división insoportable, ya que divide no solamente a su patria, sino también a sus familias. Y dicen: Entonces ya no habrá alemanes buenos y malos Un diputado d noeristiano expresa con amargura: Es penoso fpie la herencia de Bisnxarck sea salvada por tres desertores Brandt, que ha llevado el nnifoiane s o r u y o ülbricht y Stoph, que han servido en el Ejército rojo Mientras esipera que el Merceides negro- ie Brandt franquee entre clarines eT Check Point Charlie, ülbricht aguavda la hora, tan codiciada, de su desquite, en el jardín de invierno de su casa 4 P campo, en la orilla del lago Dollner, cerca de Berlín. Un jardín de invierno cada una de cuyas ventanas es un cristal antibalas. Y dice: Tendrenios qpie llegar a un coaapronüso sin comprometernos Wüliam DE BAZESLMRE 35 Berlín. Berlín, enero de 1970: La alemiania del Este es, desde ahora la octava potencia económica- del mundo. Hermán Kaltn, gran apóstol norteamericano de la perspectiva moderna, anuncia al mundo asombrado que el nivel de vida de la Alemania del Este será tan elevado en 1985 como el de la Alemania del Oeste. Aquí tenemos a ülbricht en posición de fuerza, desde ahora, para exigir una Alemania bicéfala, y esto, con Ocasión de las negociaciones eMdbladas por Braudt con Moscú. Su enviado especial, Egon Bahr, ha obtenido, iras diecisiete horas de discusión con Gromyko, que éste almuerce con los revanchistas aleaxtanes en la E n c a jada de Aleniania Oeste. El acontecimiento es importante, refleja una sabia marca de simpatía por parte de la muy sospechosa diplomacia soviética. Marca que, por otra parte, ha sido hecha tangible por el colosal negocio del gas siberiano: 1.200 millón de mar cos para suministrar los tubos de acero made in Germany que conducirán 3.000 mülones de metros cúbicos de este gas anualmente hasta Baviera. Por último, divina sorpresa reservada in extremis a Egon Bahr: fue re- Kruschef cedió a que fuera alzado el muro Berlín, 13 de agosto de 1961: Los berBneses vecinos de Chéek Point Charlie, observan que acaba de ser construido un mturo, durante la noche, en la línea de demarcación. Diez mil v pos y soldados hacen guardia. Cazan como un conejo a cualquiera que trate de huir. La prisión que se cierra (el muro rodea a BerKn con una longitud de 146 kilómetros) impide desde ahora la emigración. La obsesión de ülbricht y de su Policía es tal que las ventanas de los inmuebles que dan a Berlín Oeste son tapiadas. ülbricht ha decidido esto completamente solo. Los rusos, a quienes se acusaba al principio, no habían pensado en este musro. Kruschef no ha hí! eho más que ceder a las insistencias apasiona-