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Azorín LOPE, PERIODISTA DIBUJO l í MAMFASD en la comedia que tenemos entre las V AMOS pasando hojasestá intenmanos. Nuestro interés samente prendido en la otora. Escena tras escena avanzamos, olvidados del mundo que nos rodea. El verdadero mundo es el de Lope. Todo está en Lope. Las cinco partes de la Tierra se ven en sus Innúmeras comedias comprendidas. Y todas las naciones de Europa en particular. Y la antigüedad griega. Y la antigüedad romana. Y el cristianismo. Y el santoral. Y los héroes más aureolados del universo, Y las montañas. Y los ríos. Y los bosques. Y las ciudades. El genio de Lope ha mariposeado soTire todas las cosas del planeta. No han tenido para él secretos ni el espacio ni el tiempo. Su fuerza es fácil, ligera, fluida. Una fuerza enorme, la del poeta, una fuerza prodigiosa, titánica, parece, por lo sencilla, la fuerza de un niño. Esta es la primera impresión que nos produce el teatro de Lope. Siendo difícil todo, lo encontramos de una sencillez y facilidad admirable. Cierto crítico francés del siglo pasado comparó el teatro antiguo español con el periodismo. Lope es tm gran periodista. Escribe una comedia con la facilidad y rapidez con que un diestro periodista es- cribe un artículo. Y lo curioso sería ver, no lo que representa estéticamente la obra de Lope, si es aristotélica o no aristotélica, sino cómo la realidad cotidiana se impone a Lope y le da motivos para redactar un artículo, esto es, una comedia. Una escena callejera, el párrafo de un libro, un paseo por el campo, el cruce del arroyo Abroñigal, una moza de cántaro vista en la fuente, las palabras de un predicador, el perro de un hortelano, los locos de un manicomio, un ramo de flores, un molino, un puente, cualquier cosa, en íto, de la vida diaria, entra en el cerebro de Lope y rápidamente logra ir asociando en su tomo escenas, situaciones, actos, toda- tina abra que horas antes, tal vez minutos antes, no existía. Azorín Lope en silueta, páginas 11 y 15. La rsalldad cotidiana se impone a Lope, quien la vive Intensamente, percibiéndola ademáa con mirada de profundidad extraordinaria. Las esoenas callejeras asoman a muchas de las comedias de este hombre que, como el periodista que habfa de venir, testifica a su tiempo.