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-R, Eíl; ííoG; i: íOgís ciertas ganas de causar sobresalto. En el medio, estos tomos de más de mil páginas, pero de letra cómodamente pequeña. Tranquilizará a los mayores el tono mesurado, sencillo, tranquilizará, la inevitable, justa pedantería de ios jóvenes, ver el caudal de referencia bibliográfica. Estamos de rihorabuena. gos, entre muy jóvenes, maestro de libros pero no menos de viril, íiumanfsima, franca, bondadosa psicología dominicana. Verán de reojo los novicios cómo i se retrasa en llegar al coro pide la venia postrándose; le oirán contar la paciencia de años de mucho obligado silencio roto en exclamaciones de gozo cuando Pío XII empujó de tai manera los estudios bíblicos. uestro LA E X P L I C A C I Ó N maestro El P. Colunga fué lan Universide Escrituras en P. ALBERTO COLUNGA dad Pontificia. Hacía lo que hace y dirige en este prodigioso libro: comenTiene este p a d r e dominico bien tar sencillamente mientras leía, comencumplidos los ochenta años. Ya no ex- tar resumiendo fanegadas de libros y plica en Salamanca; está en el sitio acercar lo comentado enseñánd o n o s cómo eso debería meditarse y predique más quiere, en el noviciado del corazón de Castilla, entre Silos y Bur- carse. Humilde hasta el humor sin sarcasmo, un poco socarrón por tanta paciencia acumulada, hombre de buen mando y ée mucho y buen consejo, ve cumplir se ahora su ilusión de tantos años. El trabajo, sí, claro, es del grupo, pero el estilo es de un solo maestro. Mañana debemos n o t a r la cercanía de estos tomos que comienzan, mañana cuando no sean sólo escritores y ex seminaristais los que citen a Ezequiel o a los Maca beos. H o y antes de mañana: los estudiantes, (os más exigentes de orden y de actualidad, creen que no pesa este libro y que puede ¡levarse en el tranvía de las mañanas, cuando el frente de árboles ante la Facultad de Farmacia tiene color de paraíso. P. F. S. IVIENDELSSOHN (3) Son muchas las publicaciones que nos ofrecen algunos números desgajados de la mendelssohniana suibe de El sueño de una noche de verano Ahora es la Deutsche GrammoHEOZART (1) phoa quien nos la sirve, completa, por fortuna, a través de un disco de Todo contacto nuevo con la mtisioa espléndida fidelidad sonora. La verde Mozart es ocasión de sorpresas y sión es muy plausible y el rango de admiraciones renovadas. Nunca la sén- sus intérpretes nos exime de cualeajción de fatiga prende. Antes bien, quier necesidad de glosa. He aquí los de curiosidad y embeleso. La Voz nombres fundamentales: Rita Streicih, de su Amo presenta ahora, en una Diana Sustrati, el Coro de Cámara de magnífica reproducción, dOiS obras be- la RÍAS y la Orquesta Filarmónica de llísimas: la Sinfonía 35, en re ma- Berlín, dirigida- -muy bien dirigida- -yor que ya se acerca mucho a la por Ferenk. Fricsay. etapa madura y genial, y el delicioso Divertimento número 15, en sí beSTRAWINSKY (4) mol mayor qu pertenece a un gru- po mucho menos frecuentado entre Entre las obras de la época stranosotros y digno del conocimiento y ví insliiana m edia, figuran con puestos el aplauso. Herbert von Karajan, con muy relevantes la Historia del solsu batuta nítida, viva y precisa de dado y la Sinfonía de los salmos acento, coosigue maravillas de los pro- Ambas suponen el mejor contraste y fesores que integran la Orquesta Fi- el cambio estético más acusado: pasalarmonía. El resultado eis d una va- mos desde el humor y la ironía inriedad y encanto difícilmente supera- cisiva al hondo acento, con reminisbles. cencias arcaizantes; de la gracia pintoresca, ái mensaje de tipo concentrado. No es fácil de dar el debido carácter a estas músicas. Nadie podrá ROSSJNi (2) discutir conocimiento al propio autor en este cometido, para el que cuenta Deisde que comenzó, nace- pocos con la Orquesta Sinfónica de la Radio años- -pocos, que nos resultan ya muy y un Coro Mixto de gran calidad. Los largos- la carrera internacional de resultados lo acreditan así. -Y como Teresa Berganza, no ha sido posible siempre, tratándose de Strawinsky, volverla a escuchar directamente en nos vemos. llevados por su voluntadEspaña. Mientras, abundan las noti- de artista excepcional a y donde él cias e informes sobre sus éxitos. Jus- quiere. Queda por aplaudir como se tificación espléndida de motivos artís- merece la grabación Philips -a traticos que los avalan, pueden ser discos vés de la que nos llegan las dos magal estilo de éste que, presentado por níficas obrajs. Deoca llega ahora a nuestras manos. En él se recoigen una serte de NICOLAU (5) ariais características de Rossihi, muy bien acompañadas a nuestna compaíEl disco tiene carácter de íhomena. ie triota por Alexander Gibson y la Or- qu e rinde el Orfeó Cátala dirigido questa Sinfónica de Londres. Frag- por Luis María Millet al famoso múmentos de El barbero de Sevilla sico catalán, que tan amplio repertode La Italiana en Argel Semira- rio legó a la prestigiosa entidad coral. mis La eenerentola y el Stabat Las versiones que recoge el disco Mater encuentran la voz llena, oen- olumbia tienen la homogeneidad trada, cálida y flexible al tiempo, que fiel peculiar en la; nutrida formación. el autor soñó y tan pocas veces sirve Escucihiamos- -refrescamos la memoria a su. música. Teresa Berganza, tam- y la evocación: -viejas y atractivas pábién por estilo, se produce como una ginas: lais canciones de la rosa divia merecedora de los más enicen- deis llaurado. rs de la moreneta didos. y fervorosos aiplatisos. del peilegrt El noi de la Mare üi lHili Divendres Sant Entre flors La raort de J Ecolá y, entre tantas muestras del numen típico de Nioolau, la Salve Monserratina El propósito de homenaje queda cumpilido muy dignamente. OPERA t 6) Una publicación nueva de Madame Butterfly en versión integra, que viene, presentada también por HGA a sumarse a las ya magníficas existentes, y que, sin deslumhrarnos, hace un muy digno papel. Anna Mofío sabe dar las debidas Inflexiones, líricas y dramáticas, a su personaje. Cesare Valle ti luce una voz, muy grata, quizá un punto falta de ímpetu y plenitud sonora. Cooperan al buen resultado Rosalind Eliais y Renato Gésari, con los Coros y la Orquesta del Teatro de la Opera de Roma, sumisos a la batuta persuaisiva del maestro Erioh Leinsdorf. La mayor virtud, quizá, de estos diseoe es la plenitud sonora de su registro. Por lo demás, no es poco defender las razones de su vigencia cuando tantas, publicaciones anteriores parecían haber agotado el camina de esta ópera puociniana. ORATORIO ESCÉNICO (7) Del- tríptico de Cari Orff, tino de cuyois componentes, Carmina Burana está de moda en España, publica la Deutsche Grammophon una versión p. a; roial de GatuUi Cárm. ¡na Bien que la particular manera de hacer de este compositor ilustre- ritmo, acento, vida, color, riqueza de movimiento- -pida la escena para que su música fué concebida, no es menos cierto que tales virtudes se captan y disfrutan merced a la pura audición, cuando ésta se ve regida por una batuta cálida, veihemente, autorizadísima, como es la de Eugen Joichum. Annelies Rup per (soprano) Richard Holm (tenor) el grupo de pianos y baterías, fundamentales para Orff, realizan una labor admirable, como lo es la grabación de este disco, sin duda de mucho interés. HAYDN- MOZART (8) Es se: guro que nueiStro S mejores aifioionados recordarán con fruición las dos actuaciones memorables de