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MEJicSS aumentar la flota, sino coordinar esí aitmsnío con una planificación de la conserva, transporte y venta del pescado, que debe y puede lleg- ar a toda la nación, como, se hace en otros países. ÍE 1 aumento de la ganadería es otro renglón importantísimo. De momento, más ue a lá cantidad debe atenderse a la calidad de las razas y a la racional explotación de sus productos, tanto de carne como de cueros, lanas, lácteos, huevos, etc. Hay que mejorar las razas, como se hizo en ia Arg- eníina, Uruguay y Cuba, hasta crear haciendas selectas y eniazar esta riqueza con la industria frigorífica, curtidora y textil. La demanda de carne, productos lácteos y huevos será mayor a. medida que se vaya elevando el nivel de vida InteMor. y exterior, y aumentando la población. En líneas generales, las posibilidades ganaderas de Méjico, en ¡as cuatro r a z a s fundamentales: vacuna, lana, r, porcina y avícola, son susceptibles de gran desarrollo. Considérese, por ejemplo, que una parte de la lana que necesita Méjico, tiene hoy que ser importada, cuando ia n a turaleza del país permite aumentar considerablemente los rebaños. Un buen ejemplo de esta política ío h a dado la Argentina, con la población de ganado lanar en la Paíagonia. También l á prodigiosa multiplicación ganadera d los Estados Unidos, en regiones que antaño fueron mejicanas, es un buen índice de lo que es posible hacer en este ramo t a n importa; nte de la economía nacional. PETRÓLEO Y M I N E R Í A Las riquezas del subsuelo de Méjico son enormes y en parte todavía por explotar. Méjico puede producir más petróleo y sus productos derivados. Claro está que se tropieza con la dificultad de que son necesarios cuantiosos capitales para realizar los sondeos y exploraciones geológicas. He ahí un caso de lo que antes se indicaba de aplicación de créditos exteriores. De ningún modo se trata de insinuar la intervención de capital extranjero en una actividad n a cionalizada y t a n mejicana, pero sí engrandecerla con recursos que en nada comprometen su independencia. Para el Méjico del ftituro es muy imijortaníe aumentar el área de su explotación, petrolífera. El mundo y Méjico necesitan cada día más petróleo. Sobre todo para el plan de industrialización y especialmente para los regadíos, plantas eléctricas, térmicas y transportes terrestres, m a rítimos y aéreos. Y también para la guerra si, por desgracia, llega el caso de tener que combatir. Méjico tiene una gran riqueza mi- nera. Tiene también una gran tradición de técnicas mineras que, desgraciadamente, se abandonaron con los trastornos del siglo pa- sado. E n el siglo xrvill llegó a jKsseer escuelas de minería de las más reputadas del mundo. Hay que volver a esta tradición. Y no sólo para la fase puramente extractiva, sino para el total aprovechamiento nacional, con la transformación de los productos minerales. Méjico es el primer productor de plata del mundo, el segundo en azufre, é! cuarto en plomo. También, en cantidades interesantes, titanio, gTafito, antimonio, molibdeno, mineral de h i e r r o carbón, gas natural y otros productos del subsuelo. Hoy día la explotación de todos esos recursos viene a beneficiar, en gran proporción, al extranjero, y en Méjico sólo queda una parte en forma principalmente de salarios y no altos por cierto. Recuperar la mejor y mayor explotación de t a n fundam ental riqueza debe ser una de las metas de la transformación económica mejicana. Puede dar vida a variadas y potentes industrias y crear y repartir dentro del país una considerable riqueza. Tal es, a grandes rasgos, el plan general económico- social de nuestro Méjico en los próximos años. Uc. J. S. Uno de los más grandes artistas del Méjico contemporáneo, el p i n t o r d o n José Clemente Orozco, en su Autobiografía escribió estos hermosos párrafos sobre la u n i d a d del mundo hispanoamericano: P a r a lograr la u n i d a d la paz y el progreso (de Méjico) bastaría tal vez con acabar p a r a s i e m p r e con la cuestión racial. Y n o volver á h a b l a r nunca de indios, españoles y mestizos. Relegar a los estudios p u r a m e n t e especulativos lo referente á la Conquista y volver á colocar ésta en el lugar que le corresponde, q u e n o es otro que el siglo X V I T r a t a r al i n d i o n o como i n d i o sino como h o m b r e como t r a t a r í a m o s a los andaluces y a los vascos... t a s razas indígenas no serían otra cosa q u e u n s u m a n d o más en el total de las razas q u e f o r m a n lo hispánico, e n la misma categoría y derecho que cualquiera de ellas. Y no h a b r í a que h a b l a r del león y sus cachorros o la M a d r e j sus hijas. Todos seríamos el león y todos la M a d r e Esp a ñ a de Cataluña al P e r ú y de C h i h u a h u a a la Paíagonia. La Metrópoli p o d r í a ser cualquier lugar del m u n d o en donde gente hispánica vive su v i d a