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MAS DE 663 MILLONES DE PESETAS PRODUJO LA EXPORTACIÓN DE ALMENDRAS Y AVELLANAS EN 1959 Por Graciliano HERNÁNDEZ AAARCOS L volumen de tos expoirtaoiooeij españoláis aumenta día a día. Los piroductos agrícolas, y e n t r e sillois los frutícflilas, son loe que tieoren mayores poisiibilidades de coilo oación eo Jos mercadOiS extranjeros. Los agrios, los frutos secos, las uvas de mesa, etcétera, acreditan nueistra producción írutiera y tienen bien ganada una justa raputaoión ew los mercados eiuropeos. Por ei Lo. no neeesiitan ya initrodueirse, fetoo ampliar su área de codocación a medida que aumienta eil votamen de la producción. La almendra y la avellana son los íputos S Bcos que mayor importancia tiien n y los que más fácil eailida encuentran fuera de nuestras fronteras. De las 37.5.000 hectáreas que en plantación regular hay de frutos secos en Bjuestro país, 1 almendro y el avellano ocupan en menoir espacio una mayor densidad, oscilando entre los 150 y 200 árboles, por beotárea. Durante varios años estos fputos, ya tradicionales en la exportación, han tenido que vejiíoer fuertes dificultades y la dura competencia de los restaníes países productores, en especial los de! ia cuenca mediterránea, hasta coni s e g u i r aereditaTisie y conquistar lo mencaidos europeos. Como estos frutos no forman parte de la alimentación bás- ica de los españoles y pued! eo ser considerados como articulo de lujo, por lo el evado de isu precio, ee exporta un 80 ó 90 por 100 de la pro. duoción to tal, destinada especáalmen! a los países europeos, desitacarudo t como priniCipafles ooimpradoireis Suiza, Francia e Inglateirra. En la producción de almendra y avellana, Eisipaña o- cupa un lugar preponderan le entre los palseis de la cuenca mediterránea y aun fuera de eilla. La diiversificación de la producción sie ha puesto ya de manifiesto en ouanto a la situación en el área geoigráfica de España y también en cuanto al gran Jiúmero de variedades que. se cultivan y producen de almendra Cunas 300) atmqiie en el mercado initemaoio. naí so lamiente intervienen unas 15; de avellana se cultivan unajs 20 variedades, de las que 3 ó 4 sailen al meneado ex- E en la de Cataluña, se han escatimado medios o elementos de producción, llegando a sustituir los abonos químicos por residuos de industrias textiles, borras y otros que, si allí eran de fácil y más económica adquisición, mermabian la calidad y productividad del fruto. La regulación, tanto del comercio cíales medidas por lo cuaJiUoiso del fraude, ya que se llegó a exportar, casi igual cuantía íegalmente que en forma olandestina. Antes de 1936 ya contaban con buen comercio estos productos en los mercadO S exteriores, que abarcaban unos cincuenta países ooimpradores de nuestra mercancía. Después, dentro de una COSECHAS BE ALMENDRA Y AVELLANA Campañas 1950- 51 1951- 52 1952- 53 1953- 54 1954- 55 1955- 56 1956- 57 1957- 58 1958- 59 Tms: Alimendra 24.500 26.000 24.000 27.000 19.000 11.000 14.000 30.000 19.000 Tms. Avellana 3.000 8.500 3.000 10.000 2.000 4.850 11.500 8.000 3.500 Dn la campaña 1959- 60 la cosecha fué aproximadamente de 23.000 toneladas de aímiendra y unas 6.000 de lavellana. IONES ANUALES DE ALiHiENDRA Y AVELLANA Año 1954 1955 1956 1957 1958 1959 Tms. Almendra 14.933,1 4.051,6 4.431,1 15.201,4 20,203,6 20.226,9 Tms. Avellana Valor total en ptas. 167.061.500 87.283.000 189.748.900 459.840.100 507.705.600 663.094.800 1.632,8 1.968,7 3.263,8 6.101,7- 2.293,1 3.415,0 terioT. Eisitos frut s no preistentiain grandes piroibilemais en cuanto a las materias primas que exige su ouiltivo, aunque Bí las ha enconjtrado anos atrás pana mejorar y aumentar la produ ci n, con la escasez de fertilizantes e insecticí dais. Incluso en aígunas zomas, como initeri or oomo del de exportación, ha siufrido diversos cambios y vicisitudes: desde la initerrupoión total de las exportaciones durante las c a m p a ñ a s 1941- 42 y 1942- 43, hasta las dificultades que en el desenvolvimiento de tos mercados se originaron al terminar la guerra en 1945; desde la libertad de ooimorcio hasta la fij aición de un canon sobre la mercancía desibinada al consumo interior y otras limitaciones más, para llegar dé nuevo, a la libertad de comeroio. También se recuerda la exportación clandestina de almendra, que, a favor de la ventaja ofrecida por el cambio de nuestra moneda, se realizó en 1954 a 1956 a través de las froniteras portuguesa y francesa, obligando a que se tomaran espe- etapa de relativa noirmaiidajd comercial y económica llegamos a alcanzar de nuevo esta cifra que, en breve, es de eisiperar superaremos como oonsecuemcia lógica de un mayor volumen de cosieoha y una mejora en las calidades que Gonsiguen más favorable presencia de estos frutos en los piier. cados importadores. El aumento de la demarada no viene reflejado, como en otros productos básicos para la alimentación humana, por las necesidadeis, sino por los gustos y ooíSitumbres de loe diferentes países. Asi, en España, el mayor porcentaje de consumo stó a cargo de las industrias transtormadoras de elaboración de turrones, confitería, etc.