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ELEGANTE oubram las rodillas unos cinco centünetros por debajo de la misma. Destacan las telas siíantung- raso, en los colores rosa, verde oliva, malva y turquesa. Los colores predominantes en nuestra colección son: todos los tonos de azul, el iblasnco y negro y la gama de los rises. Es una nueva línea oomiptóamente distinta a la del pasado, apreciándose esta diferencia en los trajes sastre, con sus abombados en la espalda y de mangas ihinchadas, realzando la línea las maravillosas telas brochados en que, están confeccionados. No lie visto ninguna colección de París. Creo que no tieneoí ninguna afinidad con las espaüolas, ya. ique nosotros hemos presentado (en pase privado para unos clientes norteamericanos) el día 19 de enero y ellos lo han Ketího el 5 de febrero. No puedo opinar en este sentido, ya que cada casa lanza sus propias ideas. Encuesta e n t r e (os cinco grancies de lo alta costura españpla te de ooclc- tail cinco de noche y uno de novia. Ciento veinte níodelos en total. Se aproxima al millón de pesetas. No podemos hablar de línea exclusiva. porque scjn varias las estilizaciones introducidas en las va, rias siluetas. De los trajes sastre direinos que se han alargado ligeramente las chaquetas. Dé la longitud de las faldas, tan discutida, tapamos. las ro düllas. Lanas, ateodones, brocados y estampadCBS, fayas, encajes, muselinas, sháhtung, sedas naturales IÍ 7 sas y estampadas. En cuanto a colores, utilizamos el rojo, el amarilloi, -los marrones, los; beiges, veídes, violetas, azules y rosas en todas, sus gamas. Las chaquetas, más laocigas, entallándose por delante y aflojándose por la espalda. Hombros y vestidos más escurridos. Escotes pí- onunciados en la espalda y más amdios. En muchos de los trajes las mangas han desapareoidó. íBn contraste con la temporada pasada, la mayoría de nuestros tra- jes llevan cinturón. Estamos de acuerdo con la de París. Nuestra colección es bastante clásica, y París no ha lanzado ninguna bomba que haya hecho caihbiar la moda. La puede soportar la mujer parisiense, puesto, que no tiene grandes formas. En cambió há. y muy pocas mujeres españolas que puedan llevarla. Es como si a la Venus de Milo la hubieran vestido con esta línea. 2. 3. 4. 5. M A R B EL 1. De 1.50 a 180 modelos. Nunca menos de 150 y nunca más de 180. 2. Sobrepasa las ochocientas mil pesetas. 3. Ninguna línea especial; las caracterísiticas que siguen: Las chaquetas tienen cinco largos distintos y tos talles se apoyan en el comienzo de la cadera; los bustos apenas marcados y la mayoría de los trajes carentes- de mangas. Las faldas tapan la rodilla; faldas tubo, plegadas y de capa para los trajes cortos. En las espaldas, escotes y drapeados. Los trajes de noche, largos hasta el toibiilo; otros, arrastrando con crinolinas infanta. Profusión de bordados de gsr n riqueza en los trajes de noche. En los abrigos las mangas adoptan fonmas de capas y caracolas. 4. Toda la. gama de los tonos pastel. Utilizo también algunos tonos estridentes, llamémoslos así: mandarina y i jo. Después, tonos rosas, verdes, morados y muchos blancos. S. Para. mí, ninguna, puesta, que sigo la trayectoria de la ilínea que lancé la primavera pasada y que este año se encuentra más definida, 6. No nos es posible, por el momento; sustraernos a la moda francesa. Quizá algún día podamos hacerlo. 7, La desconozco. 6. 7. RAMÓN GULLON 1. Sesenta y tres modelos. Trajes de chaqueta, abrigos de sport de noche, trajes de mañana, cocktail y noche. 2. Trescientas mil pesetas. 3. Es una línea dentro de la cual la mujer se siente atractiva sin estar incómoda, llena de ligereza, poco, ceñida. Todos los trajes están trabajados a base de amplitud y a base de tablones plisados y jaretas. Sobre todo, construidos, llenos -de cortes. algodón satinado, sedas y lanas. Colores, azul marino estampado y ocre. 5. Más souple más normal. Más feítienina. 6. Es una línea pensando en España y en el mimdo entero. No es españolada y tampoco eiccántrica. Desastrosa. RESUMEN Cuatro millones y medio para setecientos treinta combacto en colores y estilos. Un amplio muestrario, en suma, para satisJfacer los gustos de la mujer espa- ñola, que ya dispone de amplio campo para su eléccións Ya sólo falta que k primavera se decida a serlo de verdad. VARGAS OCHAGAVIA Veinticinco trajes sastre, veinte abrigos, diez playeros, diez de mañana, diez y nueve de tarde, vein-