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bastará con lui revoyer la baile devolver la pelota simplemente, cainque con ello me parezca a Sancho Panza hilvanando refrán tras refrán. En ocasiones pensamos si los medios de que nos servimos nosotros para expresar las ideas serán los mismos que los que emplean oíros pueblos. Por ejemplo, en el caso del adjetivo seco en español, en, expresiones como hojas secas leña seca comparándole con sus equivalentes franceses fenilles mortes boií mort vemos que la idea de sequedad es ya rigidez de rnuerte en el otro idioma; y que esa idea tiene fuerza en el terreno expresivo lo prueban después eatlmorte que para nosotros es agua estartcada y la poco apropiada situación en que se encuentra un hombre que está irre- mort (ebrio muerto) que para nosotros está sólo borracho perdido A veces las asociaciones de palabras y su repercusión en la expresión de ideas avanzan por los caminos más insospechados. La idea de rtiueríe se asocia Con la palabra perro, y sirve para advertir en el vecino país de que agua pasada no muele molino al dársenos la imagen plasmada en palabras: un chien mort, ne mord pas (perro muerto no muerde) Los consejos encueritran un ancho cauce por el que hacer llegar sus prudentes advertencias al pueblo a través de los refranes o dichos mil veces re, petidos: las corisejas como aquellas que decían tras el fuego las viejas que evó coba el marqués de Santillarm. La herencia y él hecho de heredar no siempre son cosas que se hagan pacíficamente y sin quebrantos: Quien da la herencia antes de la sepultura merece que le den con un cacho de asadura dicen en algunos lugares castellanos, recojnendando con ello el no provocar situaciones difíciles, tanto a padres como a hijos. No tan contundente, pero sí expresiva es la idea que expresa en francés el hecho de estar esperando la herencia de alguien en medio de privaciones y por mucho tiem- po cuándo dice: Qui court apres les souliers d un mort, risque souvent d aller nu- pieds el que corre tras los zapatos de un muerto, corre a menudo el riesgo de ir descalzo) Numerosos serán los eufemismos con que la muerte será conocida por esos mundos, pero ninguno nos ha parecido de tan tremenda contundencia como la forma con que se alude a ella entre nosotros: la cierta. EL RINCÓN D L MIEDO No pocos saicer- dotes y religiosos, que son a la vez hombres de ciencia, escriben con paz sobre l o s nue- vos inventos, sobre lios viajes a lá Luna. Pero las gentes iplden- -l o veo en lá coprespondencía radiofónica -egoístamente que alguien les quite dos miedos. De ellos quiero escribir uin poco y con un temor: meterme en un mundo hasta cierto punto extraño. iPeriódicamente los inventos Obligan a las gentes a preocuparse d e cosas que parecían clausuradas en el puro interés de los científicos. Hoy casi no s e da día sin noticia de otros mundos, y cada; día la noticia s e presenta con dos facetas. La primera, propia de es. ta época, liga indisolublemente invento y guerra: un equivocado uso de la palabra apocalíptico señala todos los matices de terror, de aniquilamiento, q u e puede haber én las nuevas invenciones, en los nuevos aparatos. El cristiano debe corregir cada día esa mentalidad catastrófica, dándose cuenta de que la sensación de víspera de catástrofe viene más de tragedias- morales, de radicales desencantos, de terribles miedos que de la misma p o tencia inventora. Una vez más se confirma que el último rincón donde la mentalidad burg. uesa ha querido suje tar la realidad de Dios e s e l rincón del miedo. El miedo sin esperanza s o brenatural, l a combinación entre la seguridad de vivir en vísperas de c a tástrofe y la entrega a bienes y N placeres materiales, el miedo d e Dios sin el verdadero cariño hacia Dios -así s e entiende la realidad apocalíptic a convierte en tragedia la noble ocupación obsesiva d e I verdadero científico. Esta mentalidad la encontramos nc luso entre ellos, como si manejaran fuerzas que no pueden dominar, corno si voilviera una trágica magia y al iilmia, que no e s sino un falso revé -de lo Sjabrenatural. LOS I NVE N Por el P. Federico SOPEÑA nníEDO Y CIENCIA TOS extensas del mundo natural que nos parecen sin alma; y de la misma maHay u na segunda faceta no menos nera que los gestos, ias palabras y la peligrosa: paí éce como si el viaje a expresión del comportamiento de los la Luna o e l proyectiT interplanetario amigos que nos rodean hacen posible atentaran ál mismo misterio d e Dios. para nosotros relacionarnos con ellos, Muchas g e n t e s ¡ñconscienteménte, así el movimiento de la naturaleza confunden misterio con magia, creen entera, e l tránsito de la noche al día, incompatible el misterio con la cienel tránsito de las estaciones, del viencia, tiemblan casi al pensar que de to y de. la tempestad, que obedece a la ciencia puede llegar ia última y dela palabra de Dios, nos hacen recorcisiva razón del Universo. A la Iglesia dar a los ángeles benditos y obepuede hacerle muoho daño esa mendientes talidad retrógrada d e íprecauclón, de Sí, el cardenal Newmann era poeta, defensa contra la aventura maravillopero no menos una mentalidad presa de conocer un poco mejor la bella cisa, lúcida. Poeta de las realidades, obra d e Dios. Cuanto más s e viaje poeta de los árboles, d e s u s cedros, entre esos mundo, cuantos más paisabía más del ángel al que no veo sajes conozcamos donde s e despliega que del árboil situado ante mí No ese poder y esa belleza de Dios, más son miradas incomipatibles, y lo que ahondamos en el mis terjo insondable para él significa el árbol podenvps pade ésa obra. El gran escritor de j ó sarlo nosotros a la Luna y a las estrevenes Saint- Éxu Pery ha ensanchado llas, menos misticasV por la ciencia, desde su aeroplano los horizontes de más misteriosas por la fe misma. Culla ascética y todo el mundo debe samina la noticia d e l o s inventos como ber, y debe saberlo: especialmente I el descubPimiento. de uri nuevo paisaje. cristiano, que el científico de hoy Alguien puede llamar a ésto bobo opsuele estar bastante lejos de la mentimismo y no hay en el fondo sino talidad escéptica jf materialista- de haun casi desesperado afán de centrar ce cincuenta años: cuanto más se salas cosas y desde arriba. be del Universo, más margen s e deja a- un irraeionalismo, que es la versión que la ciencia da d e la paipable pirePEQUE IA ORACIÓN sencia del misterio. Si en un día no lejano podemos llegar, mirando, hasta Señor: Los cielos cuentan Tu gloria ta Luna y cambiar nuestra perspecy el firmamento anuncia la obra de tiva de muchas cosas, la consecuencia t u s manos. Déjame repetir con el salpara el cristiano será de riqueza. mista a adoración por Tu poder y por Tu Belleza. Dame confianza. Que el ENTRE LOS ANGELES Espíritu Santo me haga recordar siempre que todo ese infinito d e misterio Convendría reóoi dar un profundo y de grandeza, que esos espaclosj que y senciJlo pensamiento del cardenal esa Luna y esos planetas fueron h e Newmann: Sin pretender decir que chos para resumir su gloria, su b e la EscPitura nos enseña l o que. es; la lleza en la gloria, con la belleza de materia, afirmo sin dudar q u é de la la radiante Humanidad del Hijo, Cristo. misnia manera que las almas mueven Cuando miremos, Dios mío, saber que nuestros cuénpps para que sean conrio miramos a algo, que d e alguna mason, las intéjigencias espirituales muenera; poseemos como hijos y heredeven esas partes extraordinariamente ros de tu gloria.