Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
PEPILLO PROTAGONISTA DE UN ENCUENTRO QUE NO JUGO EIS temporadas de permanencia en el Sevilla convirtieron a Pepillo en una institución dentro del histórico club andaluz. No en balde el famoso jugador, sin ser de Sevilla, encarna en el campo de íutbol las esencias de la preciosista escuela sevillana que alumbraron los Kinké, Brand, Spencer... Ello puede servir de explicación al insólito hecho de gue haya que considerar a íPepillo como protagonista- -quizá uno de los más destacados protagonistas- -de up partido que no jugó. Desd e que la expedición madridista llegó a Sevilla, la atención de los aficionados sevillanos quedó prendida en él. Había allí muchas ganas de verle desenvolverse con su nuevo equipo, y había también, acaso, cierto temor a un triunfo del ex seviillsta frente al cuadro en cuyas filas militaba antes de pasar al Madrid. Los admiradores sevillanos de Pepino, que son varios miles de aficionados, deseaban verle triunfar; sus detractores anhelaban lo contrario, y entre unos y otros, no faltaban los escamones que proclamaban: No se atreverá el Madrid a sacarle aquí El, ligeramente lesionado en el partido de preselecoión que recienteinente se jugó en Barcelona, procuraba- -hablamos al mediodía del domingo- mantenerse al margen de la expectación que su presencia había promovido, aunoue no podía ser ajeno a ella, puesto que hasta el hotel donde se alojaba la expedición madridlsta llegó esa expectación, llevada por los muchos visitantes que allí acudieron para abrazar a Pepillo. Como se recordará, la revelación d e Pepillo- -José Qarcia Castro en el Registro Civil- -se verificó en la TJ, D. Melilla. Varios clubs- -Sevilla, Atlético de Madrid, Barcelona, Bs. pañol, se interesaron por él. El Sevilla se interesó más, o realizó gestiones más directas y le llevó a sus filas. -Yo- -dice ahora- -e s t a b a al S DOS ACTORES DE EXCEPCIÓN, ilNO ACTIVO; EL OTRO, PASIVO Dos excepcionales actores lisf Sevilla- Madrid; mno por lo que hizo; el otro por lo que no hizo, fueron Domínguez y Pepillo. Aquél, por su destacada aotuaolón; Pepltlo por la expectación que su presienola en Sevilla promovió en la afición de aquella ciudad. Es la hora de la sobremesa. Domínguez ingiere su café y confia... Por lo que a él, a su actuación personal se refiere, podríamos ver poco más tardé en el camipo, que la confianza no era infundada. Pepillo firma autógrafos en a barra del bar del hotel en que se hospedaba la expedición madridls! ta. Petras de 61, Herrerito, Indiscreto, lee lo que el exsevillista va escribiendo.