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PREMIO PLANETA terviú íntima, entrevista. espoleada por la curiosidad de los mismisimos miembros del jurado. Ifenaclo Agustl, tímidamente, preguntaba a Bosoh si era casado y admitía la respuesta negativa. Torouato Luca de Tena, se interesaba por el tiempo necesitado para escribir la novela. José Manuel Lara, con su deje andaluz, se congratulaba por la calidad de La n o che Joaquín de Entrambasaguas buscaba las posibles peculiaridades autobiográficas de la obra. Andrés Bosch Vilalta contestaba a todos con ciBrto nerviosismo justificado: de novelista de estreno, pero muy en su papel de único y legítimo protagonista de la nocfae. BOSCH VILALTA ESCRIBIÓ Sü NOVELA EN MENOS DE UN MES 1 71 NTBE doscientas once novelas, Ij Lia noohe h a sido considerad a la mejor. Ni Carmen Laforet, Ignacio Agustí, Torcuato Luca ide Tena, Sebastián J u a n Arbó, Joaquín de Entrambasaguas, íRicardo Fernández de la Reguera y José Manuel Lara, los componentes del jurado, dudaron sobre cuál era la más Idónea p a r a el Premio Planeta. Por esíto, el nombre de Andrés Bosoh Vilalta, por sus propios y bien ganados méritos, h a ascenidido al prtoier plano de la novelística española. Personalmente, Andrés Bosoh Vilalta es u n hombre de treinta y tres años, alto, escurrido, cetrino de color, de nariz larga y manos afiladas. En el sillón que ocupa durante la entrevista bulle inquieto, como persona poco- nada- -impuesta en la suerte de la entrevista. idrés Bosoh Vilalta nació circunstancialmente en Palma de Mallorca. Pertenece su familia a la de los profesionales españoles, padre y abuelo arquitectos, y vivió siemprS en Barcelona, ciudad de quien se considera hijo. Cursó estudios de Derecho en aquella Universidad, donde se licenció, pero, él m lsmo lo reconoce, el Derecho no llena su vida, es más una muleta qiue una vocación, porque su vocación... -Muy pronto me sentí atraído por la literatura. Tenia por costumbre escribir poesías, ensayos, trabajos, especialmente los poéticos, de carácter privado; tanto que la mayoría fueron a parar al cesto de los papeles. La vida de Andrés Bosch discurrió por cauces de inquietud. El plano de lo español era insuficiente para su afán de aventuras, de horizontes nuevos, y en ipos de ellos emigró al Nuevo Continente. Venezuela, Colombia, Costa Rica, contemplan el paso de Bosch Vilalta, prendido en mil ocupaciones, las más distintas y extrañas a su profesión de abogado, -Hice de todo en los dos años que permanecí en América. Trabajo violento y tral aJo sedentario. Durante una de mis ocupaciones escribí tema publicitarios. La biografía de Andrés Bosch se v u o l v e inmediatamente presente. Treinta y tres años no dan para más y su actualidad se centra en su t r a- bajo como asesor legal en una oficin a de la Marina americana de Barcelona- Bosch habla correctamente inglés y francés- y en su evasión al campo de la literatura, coronada con el premio que ahora le h a sido otorgado. La noohe es la novela del hombre que desea evitar la frustración de su vida, I e manera concisa, es la historia de u n obrero ansioso de sobresalir, de brillar, y que encuent r a en el boxeo el camino del éxito; camino d u r o amargo, desolador, porque al final su esfuerzo es tristemente pagado con la c iuera, consecuencia de un combate. D i c e n quienes la h a n leído que se aprecia en La noohe un perfecto conocimiento del boxeo, que sólo puede procedet de alguien muy puesto en este deporte. -He sido boxeador aficionado. Peso ligero. Prueba de mi afición es la nariz rota de un puñetazo. Sin embargo, no piense que X a noche es una novela autobiográñoa, ni siquiera extraída de un esbozo de mi biografía. Es obra de invención animada por la propia experiencia. Todo escritor deja jirones de su personalidad e n sus personajes. Tan cierto es esto en La noche que el autor escondió su propio nombre tras el seuá imo de Luis Canales, precisamente el del protagonista de la novela. -Lo bice por comodidad, para evitar mi Iqcalizactén en caso de no ser premiado. No hay nada más ridiculo que el eterno aspirante a escritor, especialmente para quienes desconocen o desprecian el esfuerzo que representa la creación literaria, no por inédita menos valorable. La producción de Andrés Bosch es menguada. Hace unos años escribió una novela, La fuga que resultó bien clasificada en el Planeta del año pasado, presentada entonces con otro seuá ónimo, José Carol. Sln embargo, Bosch Vilalta es escritor rápido. -Diez días tardé en planear La noche luego la esoribi en veintitantos. Preferentemente escribo los fines de semana, cuando me lo permiten mis ocupaciones profesionales. La noohe está. escrita en estilo directtt, influida por l técnica de los escritores franceses de la llamada escuela de la mirada. No estamos, pues, frente a un nuevo estilista, Me siento incapacitado para el estllismo. No es desprecio, creo que me gustaría; es que no me sale. Andrés Bosoh Vilalta se reconoce consumado lector. Desde muy joven, por placer, se impuso la disciplina de la lectura y todo es poco para sus ansias de conocimiento, de gozo literario, -No hay época de la que me desinterese, literariamente hablando. Sin embargo, mis preferidos son, en la antigüedad clásica, Sófocles, Esquilo y Eurípides; Shakespeare y Cervantes, después; lecturas compaginadas con Kafka, Baroja, Soroyan, Faulkner, Hauxley y Waugh. La m a d m g a d a apaga el dláJogo. El: gran salón del Rltz está vacío. Parece que las arañas bajaron la intensidafd de la luz. El escritor premiaciO se queda solo en la madrugada de su éxito. -Tengo miedo a ser un pretendido escritor. Que esta novela, este premio, sean sólo un espejismo. No es que desconfíe de ¡La noche creo que es una buena novela, desde luego, para mí, premlable. El juicio del jurado, su competencia, me tranquiliza a este respecto, ¡Pero sé cuan complejo es el camino de la literatura... -r- ¿Qué piensa hacer? -No variar la actitud adoptada hace dos años. Alternar el trabajo profesional con la producción literaria. No entregarme por completo a ninguna de esas dos v ientes. ¿y con el dinero ganado? -Dejar de tenerlo. Nos separamos. Andrés Basch Vilalta, nuevo astro en la constelación literaria española, morciha camino de su plaza de Urqxiinaona para saborear a solas su triunfo, a gozar de él en la intimidad. El periodista, a redactar sus notas. La noche barcelonesa nos dispersa. Es ya dieciséis de octubre y el otoño gasta clima de primavera. J. M. G.