Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
CRITICA LITERARIA ¿QUE ES LA NOVELA? Eugenio G. de Nora: La novela española contemporánea (1898- 1927) Biblioteca Románica Hispánica, Editorial Credos. Madrid, 1958. 570 páginas. Premio de la Crítica, 1959. i t BRO S t S PA Ñ O L E S Litntf. seguro, j rl. iro, aunque resulte perjudicado en esta ocasión Unamuno, que no se propuso ser un novelista clásico (a partir de Paz en la guerra por lo menos) y sí fué, en cambio, un personalísimo novelista genial. Pero novelista: eso, sí. Las excelencias de esta obra, q u e son muchas, obedecen (aunque lo desborden afortunadamente muchas veces) a ese carácter más empírico que teórico y hemos d- e agradecer a Eugenio de Nora que así sea, y que sobre sí haya tomado la ardua tarea y la agotadora empresa- -i ue alivia sólo a trechos la ironía margina ron que algunos textos se comentan- -d. e releer, sí acaso los había leído, o actualizar en todo caso los libros, i: eneralmente insignificantes, de n u e s t r a novelería menor, donde los pocos títulos que sobrenadan y se salvan del escrutinio, débenlo más a su carácter de dorumento o testimonio q u e a su intrínsica condición artística; y las excepciones son muy contadas y de menguado bulto, pese a la, más bien tímida, reivindicación novelística de un López Pinillos o un Ciges Aparicio, pongo p o r ejemplo. En cambio, un olvidado crítico de nuestras Letras- -Rafael Cansinos Assens- -surge revalorado, tácitamente a menos, de la obra de Nora, a través de las abundantes citas que en ella nos ofrece de sus madrugadores juicios literarios, inteligentemente espigadois sin duda en la copiosa producción de Cansinos, y c si- siempre adivinadores y certeros, conforme nos lo muestra también en un libro reciente Guillermo de Torre, juvenil discípulo suyo de la primer posguerra, junto al hoy glorioso Jorge Luis Borges, y otros más olvidadizos acaso. Pero dejando aparte lo que la obra de Nora tenga de sociología literaria y de rica suma notarial, y a pesar de su advertida y declarada humildad teórica, La novela española contemporánea vale a mi juicio, sobre todo, por la personalidad misma de su autor, que se revela, intelectualmente, y se mide, en toda su hondura, no en el trato con los menores, sino fundamentalmente en las páginas- que dedica a los grandes, novelistas ortodoxos o no (como en el caso de Unamuno, Azorín Miró) pero grandes siempre y virtualmente únicos. Ejemplar es, sin ir más lejos, el estudio que de Baroja hace Eugenio de Nora: se aunan en él jugosamente la exhaustiva información, el rigor intelectual más afilado, la inelndible referencia histórica y sociológica, y la EUGENIO G. DE NORA LA NOVELA ESPAÑOLA C 0 NTEMP 0 RAÍ 4 EA (1898- 1927) E N basca de una contestación a esa pregunta- -que ni s i q u i e r a se formula o se imipone a sí mismo el autor de estas apretadas y densas 570 páginas- -y arrancando de la novela agónica de Unamuno para acabar en la interrumpida voluntariamente y casi en flor cortada de don Ramón Pérez de Ayala, avanza Eugenio de Nora, coii tan pasmosa lentitud como sostenida clarividencia crítica á lo largo y lo hondo de nuestros grandes creadores imaginativos (que son, amén de los citados, Valle- Inclán, Baroja, Azorín Miró) aunque atento también a los menores, agrupados unas veces p o r orden generacional o cronológico, y por obra de sus intimas afinidades o comunes tendencias, otras. El nivel histórico que de ese modo consigue presentarnos Nora es completísimo, y aunque, a la larga, sean sólo las cimas las que cuentan, al valor y la nitidez de su perfil, contribuyen, en medida no escasa, las áridas llanuras y los amenos valles olvidados, que aquí se exploran y recorren, si no con igual delicia, sí con idéntica paciencia, honestidad y donosura. fe SISLIOTKCA BOMAMCA KÍSPANICA EOITOatAL CBCDOS Pocos libros, en verdad, se muestran tan concienzudos como éste, y tan atentos a lo vulgar como a lo egregio. Eugenio de Nora, ventajosamente conocido desde hace un p a r de lustros como poeta lírico d e primerísima línea Tsu poesía es una de las más ambiciosamente humanas y limpias con que cuenta nuestro parnaso social) parece que se ha propuesto, también aquí, recoger el humilde destello o el modesto latido gregarib, junto, y a l lado, de lo aristocrático y cimero; se entiende q u e esNo es ese el problema qne Eugenio piritualmente y p o r obra de su excede Nora se ha planteado en su libro, lente estética. concebido y escrito (son sus propias palabras) con u n carácter, en todo caso, Que no lo hace movido por afán o más empírico que teórico y en u n prurito de erudicción literaria me parece evidente. ¿Qué interés, sino el pu- plan de máximo rigor- -añade al hablarnos d e Unamuno novelista- -toramente sociológico pueden tener en mando como referencia a los grandes texto científico t a n admirable la figura novelistas clásicos Probablemente no y la obra de un Alvaro Retana, pongo existe un sistema de valores más efipor ejemplo? Eugenio de Nora de so- bra sabe que artístico o jioélico ninguno. Pero sociológico, sí; y aunque él no lo declara tan paladinamente, la inclusión de su nombre íy de otros estéticamente parejos en u n sentido o en el otro) abona la presunción que arriba se apunta: la intención de retratar a una época entera, desde la bajeza a la excelsitud, como antes Taine lo hiciera y modernamente A. Hauser, con lucidez y objetividad indsclinables. Ambas virtudes (y o t r a s muchas) abundan en esta obra de Nora, que no forma sino el primer volumen de su proyectado y vasto empeño, pues que su estudio histórico- crílico ha de venir a parar en nuestros propios díaf. Pero, ¿qué es la novela? volvemos 3 preguntarnos. ¿Sociología o arte, documento o poesía, imagen de una época o retrato de un alma? Ninguno de estos términos se contradice en lo esencial, y generalmente se completan entre sí: pero dentro de una mis ¡ma creación o e una obra linica, desde La guerra y la paz a las Memorias de un hombre de acción