Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
Por César GONZÁLEZ- RUANO I. LAS SEXTAS JORNADAS LITERARIAS POR LA PROVINCIA DE CÁDIZ. Ronda- ya anclada en la provincia de Málaga- Jimen a de la Frontera, San Roque, Algeciras, Tarifa, Puerto Real, Puerto de Santa María... La memoria va captando paisajes, iglesias, viejos palacios, casitas de un blanco- deslumbrante. Todo esto se nos quedará dentro He dicho mil veces que el escritor es u n animal fundamentalmente rumiante. Capta sólo a medias la aotualidad, lo que mira y padpita a su lado, pero todo eso viene im día espontáneamente a su pluma, cuando ve lo que no mira, euando todo el dechado que fué acumulando vive en tiempo de nostalgia. Ló pintoresco y aun lo monumental, lo antiguo, nos podrían, equivocadamente, hacer no reparar en bien en Cádiz capital, moderna, sólo del siglo xvrii, sobre su viejísimo solar. ¡Pero qué siglo x v m qué proporciones de hermosura y de cultura! Alfonso Aramburu ha escrito sobre los eruditos ds Cádiz. El habla de estas casas respetables y graciosas donde habita uno cualquiera de estos eruditos Es u n grave y zumbón caballero que sabe muchas cosas, que tienen muchos libros y ninguna relación profesional con las Letras. Un dia muere, aquí frente al mar por el que venían nobles maderas, café y cacao de América, y acaso en su casita blanca de dos pisos, con miradores y reja en el zaguán, algún alcalde amigo se ocupa de poner una lápida que recuerda o quiere recordar inútilmente al erudito de Cádiz. Aquí vivió don J u a n Ventín. ¿Y quién era don J u a n Ventín? Es lo mismo. Cádiz es una de las ciudades más cultas, más ilustradas que conocemos. Y no h a sido gaita ni pérdida de tiempo venir unos a conocerla y otros a reconocerla. Y Jerez. Jerez y su proyección en el señorío de la vida literaria también podría ser u n capítulo armonioso y a m plio. Entre Cádiz y Jerez, estos días en que vi a José María Pemán, se explica uno muchas cosas que ya sobre el asfaltto madrileño quedan confundidas o confusas. ¿Cómo entender, sin ir viéndolo palmo a palmo, que por lo menos hay cuatro Cádises bien diferenciados y que uno de ellos es el que la campiña de Jerez, como otro es el Cádiz mismo y sus puertos y un tercero cuya capital natural es Algecirás y un cuarto que es el Cádiz serrano que no debe empezar a contarse sino cuando se entra en Arcos, teatral y dramático, quieto en la Edad Media y casi muestrario antológico de Andalucía? En todo este sueño anduve sumergido, no en tiniebla, sino en luz purísima, hasta el martes de esta semana. Pero tardaré mucho en despertar. C. G. -R. RGANIZADA por la Delegación Provincial de Asociaciones y bajo el patrocinio del Gobierno Civil y la Diputación de Cádiz, se ha cumplido, con más exigente programa aún, si cabe, que las anteriores, la sexta Jornada Literaria, confiada a la capacidad organizadora de Gaspar Gómez de la Sema, secundada por la de Salvador Jiménez, que nos tiene cada año acostvmibrados a un extenso grupo de escritores- -y algún pintor- a recorrer con detalle, facilidadss y honores una distihta geografía española. Es esta una de las más completas y gratas tareas de cultura que se realizan en España. De cultura y de amor, por aquello de que no hay amor sin conocimiento. El escritor, de por sí criatura insolidarla, responde muy bien a t a n generoso llamamiento y así se forma cada año, en el tiemípo en que la primavera dkse su canción, una especie de alegre y eficaz tertulia volante, o mejor sobre ruedas, en la que todos convivimos varios días conociendo o reconociendo a los escritores locales y a las variopintas maravillas de la marca n a cional. Le h a tocado en esta ocasión a la prodigiosa provincia de Cádiz la vez de nuestra voz y justo es qu no escatimemos alabanza de paisaje, naturales y autoridades quienes por casi seis días fuimos sus encantados y agradecidos huéspedes. En un autocar de esforzado propósito, que empezó a las seis y media de la mañana del último día de abril, nos encontramos todos. Imposible enumerar a todos sin convertir la breve crónica en una guía telefónica. Allí estaban, entre otros, Antonio Díaz Cañábate, Salvador Jiménez, Castillo Puche, Manuel Alcántara, Tomás Salvador, Vázquez Zamora, Núñez Alonso, Castro Villaoañas, Diez- Crespo, Elena Soriano, Eugenia Serrano, Angeles Villarta, Cabezas, Luis Antonio de Vega, Pedro Garmendia, J u a n Esplandiú, Carlos Soldevilla... y luego se nos incorporaron en Jerez, Poníe de León y Dámaso Santo, y en Cádiz, Gerardo Diego. La primera parada fué Jerez, en el Real de la Feria, donde habían venido el gobernador civia, don Antonio Luis Soler; su alcalde, don Tomás García Pigueras, amigo de tantos y tantos años africanos; el presidenta de la Diputación, don Alvaro de Domecq, otras autoridades, nuestro José María Pemán y Juanito Belmonte. Dormimos ya en Cádiz y a la mañana siguiente empezaron ios deisoubrimientos de la provincia: Medina Sidonia, Alcalá de los Gazules, Sanlúcar de Barrameda, Arcos de la Frontera, Ubrique, Grazalema, Villaluenga- -donde saliidamos a Pérez Clotet- Setenil, Olvera, O