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Por César GONZÁLEZ- RUANO I. EL PREMIO CAFE OUON Germaln, tiene su gracia literaria y esa otra gracia primaveral, este año absolutamente en el pórtico de la Semana Santa. Saludemos el triunfo de José Carol Auch con su novela El parador desde este Pulso de las Letras y rindamos al viejo Café Gijón, también, el homenaje que las Letras frecuentadoras o ausentes le debemos. OINCIDIENDO- -o haciéndole eolnci ilir, mejor 6i cho- -con la primera noche de Primavera, se ha otorgado otro año más el premio Café Gijón ara novela corta, que instituyó Femando Fernández Oómez y continúa Nadal Rodó. 3 premio Café OUón es importante, aunaue no tenga importancia. O gran Importancia, sobre todo en su aspecto material y comparado con tantos premios gordos como animan la cada ves menos escuálida vida literaria española. Vamos a ver si nos entendemos. Oúste más o guste menos, con sus asiduos y con stis disidentes, con nostalgia de tiempos mejores, según unos, y con la animación contemporánea de otras gentes no exactamente literarias, según la opinión de otros, el Café Oljón es en este Madrid crecido, rebasado, adulterado, mejorado o empeorado, el único café literario y artístico dé la ciudad, aunqiu también quede alguna reunión de escritores en el viejo Várela, en los Uones, en las cuevas de Sésamo, en el Comercial y el Teide. El Gijón es el café literario y artístico- -o plástico- de Madrid. Por allí o pasa todo o ha pasado todo un día. Desde que desaparecieron las grandes tertulias- literarias- -las últimas, en realidad, fueron las de don llamón en la Granja del Henar y la de Ramón en Fom bo- la vida de los cafés ha cambiado bastante. Influyen razones tan poderosas como que no van quedando cafés. Pero en los que subsisten, acaso la ausencia de grandes figuras casi míticas, influye también. Ya no se puede decir así como así: Voy a la tertulia de Fulano ¡Sn. la mayor parte de las tertulias las personalidades están niveladas. Acaso sea más cómodo. Sn ese GUón de infinitas tertulias que agita en su aire azulenco la sUueta de escritores, pintores, actores y simplemente exlstenclalistas aficionados a algo, un premio de novela, aunque se le quisiera quitar Importancia, es importante. Sste año se habían presentado, de casi toda España, doscientas trece novelas. Ha servido de maroo del premio el propio Caté, con tma animación extraordinaria, y los jurados fueron asaetados or apacientes miradas é inexorables fotógrafos cuando aparecieron ya después de haber deliberado en un restaurante. (Eil Jurado lo formaban Melchor Fernández Almagro, en condición de presidente, Román Eseohotado, Euseblo García Luengo y Antonio Nadal Rodó. Las victorias se supieron relativamente pronto, después del resultado de cada votación: el premio para el catalán José Garol Auch, y dos accésits para las novelas Un día cualquiera de Santiago Monteada y para La Trampa de María Celia Font. El premio Café Oljón como él parisino premio del Café Deux- Magots, o los de Montparnasse o Be int- C II. EL PREMIO LEGIÓN DE HUMOR estas lineas en E- SCRITAS do el día del mingo de Ramos, ya con el coche en la p u e r t a para descánsiu: vinos dfais fuera de Madrid, quiero acusar también Uter a r l o recibo del premia Legión de Humor que parece que e s t á a estas horas en litigio. Reunido el Jurado también en la m i s m a noche del primer diá de Primavera, se fuer o n descartando, s i e m p r e por el poco práctleo sistema mal llamado Mercedes Ballesteros. Gonooui las novelas ViUar de Guarros de Antonio de Silva; ¡Abelardo, ihljor de Ricardo Utrílla; tina aventum bajita de Julio Renédo, y Mi hermano y y ÍM ejos mundos de Mercedes Ballesteros, otorgándose el premio a Domingo de Medrano por Este mundo es un pelmazo Pero... ¡conflicto! En aquel momento, el Presidente del Jurado Enrique Laborde recibió pérfida información de que la novela se habia publicado antes en ux periódico catalán, lo cual, dada la condición de original, original la pohfa fuera de concurso. Si esa denuncia se confirma, el premio pasarla a Mercedes Ballesteros, la gran escritora que firma unas veces con su nombre y otras con el seudónümo- de Baronesa Alberta Como se trata de un premio de humor, no hemos prescindido de nuestro viaje en tanto que se aclara el asunto. A la vuelta veremos a quién hay que dar la enhorabuena.