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El buceadop emerge a la superficie del lago y pide a los ocupantes de la motora ser izado a bordo.
EXPLORACIÓN DEL FONDO DEL LAGO
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L domingo por la mañana llegó al luKar de la catástrofe un equipo de diez buzos autónomos del C. I, A. S. (Centro de Investigaciones y Actividades Subacuáticas, con objeto de colaborar en el rescate de cadáveres, explorando el fondo del lago de Sanabria. Componían la expedición el doctor don Serafín Sarceda Begueiro, que es vicepresidente del C. I. A. S, don Manuel Cavero Vivó, secretario general de la entidad; don Luis C. Domínguez, jefe técnico; don José María González de León, jefe de ingeniería; don Sebastián Rodríguez López, jefe de recuperación; don Miguel Berriatúa Rodríguez, instructor de natación; don Manuel de la Cueva y de Haro, Jefe jurídico; don Joaquín García Cortés, bibliotecario, y don José Manuel Simón, jefe de material. Todos los componentes del grupo
expedicionario desempeñan en su vida privada profesiones que nada tienen que ver con las actividades Subacuáticas, y acuden a desempeñar estos p e n o s o s y arriesgados cometidos, siempre que su presencia es menester, con absoluto desinterés y admirable espíritu de equipo. Así, por ejemplo, el doctor Sarceda es médico odontólogo; el señor Cavero, farmacéutico; el señor Espinosa, licenciado en Ciencias Económicas; el señor Domínguez, estudiante de Ciencias Químicas; el señor González de Leóii, ingeniero naval; el señor De la Cueva, hijo del que fué ilustre crítico teatral don Jorge, es abogado; el señor Simón, perito industrial... Apenas llegados, establecieron su base de operaciones en un hotel situado en la margen sur del lago, cerca de la salida del río Tera, e iniciaron los preparativos, desemba-
laron el material, encendieron media docena de hogueras, en las que pusieron a calentar grandes recipientes de agua, y, al cabo de dos horas y media de incesante actividad, quedó todo dispuesto para la primera injnersión. En dos barcas pequeñas, movidas a remo, partieron los servicios auxiliares, y en otra algo mayor, a la que se había adosado un motor fuera de borda, embarcaron dos parejas de buceadores. Antes de zarpar esta embarcación, el jefe técnico, Domínguez, gritó al grupo que quedaba en tierra: ¡Al 8 e iban a iniciar ias i n mersiones cuando fué obtenida esta foto, en la que Sebastián Rodríguez se nos muestra con un Impresionante aspecto, c o m o de liombre extraterrestre.