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aul e l Gallo el sobrenombre de el Divino Calvo rehuye ahora la publicidad, se esconde de los fotógrafos y se niega a conceder entrevistas a los de la Prensa. La razón es muy sencilla y él mismo acaba de darla a conocer: En mi oficio lo importante es crear una ilusión y eso no es posible cuando a uno lo ven a todas horas de todos los días. Nosotros los actores cinematográficos tenemos que poner en marcha la Imaginación del especcadoi y, puesto que somos personajes novelescos, ser demasiado conocidos es ser también demaaiado definidos. Tenemos que refugiarnos en si misterio. Quizá tenga razón, pero no. parece un tanto ingenua la confesión que convierte en esfinge sin secreto al actor que, al contrario que Sansón, debe su principal triunfo a un sencillo corte de pelo. Gina Lollobrjgida, dentro de unos diai Belkis, reina de Saba, firmando, durante su estancia en París, en el colosai Libro de Oro del Olympla. desde su lejano país hasta Jerusalén, lio lo hizo atraída por la fama de sabio y de poeta excelso de Salomón, sino para firmar cuatro o cinco tratados comerciales con él. f! in embargo, a la hora de rodar precisamente en España, Salomón y Saba es la primera versión del personaje la q u e ha prosperado. Belkis será, nada menos que Gina LoUobrigida, y su vestuario dejará, por lo que se dice, en mantillas al de la hermosa Reina viajera. A propósito de Gina, que cuando estas líneas se publiquen estará ya en España o a punto de llegar, acaba de terminar el rodaje de su última película, La ley cuyo título es tainbién el nombre de un juego muy popular en los pueblos del sur de Italia. El que gana es nombrado patrón y tiene derecho a beberse integramente el contenido de una bota de vino preparada ex profeso. Pero sí lo hace, no tiene gracia. El juego gana en interés cuando el patrón nombra a su junta de gobierno, y ya, desde entonces, todo el que quiera beber un sorbo de vino ha de consentir, en cambio, que cada uno de los de la panda le diga lo que le venga en anas, con absoluta sinceridad y sin restricciones de ninguna clase, puesto que el sujeto del comentario puede ser Incluso la madre, el padre, la. s her- manas o la mujer del aspirante a bebedor. Esa es La ley En la novela- -Premio Goncourt, 1957- -y, por lo tanto, en la película. Rogar Vaillant establece un paralelo entre el peligroso jueguecito y la actitud desaforada y despótica de un señor de pueblo, que manda a su antojo, que hace y deshace, porque su voUn humorista francés h a luntad es allí La ley Ivés Mon- dicho famoso plagio no existe. Suceque tand se encargó de encarnar al per- de sólo queelDios, al crear el mundo, sonaje. hizo lo mismo con las ideas, y los hombres somos como receptores más A los que hablan de. spectivamen- o menos sensibles, para su captate de los cócteles cinematográfi- ción. Así, al mismo tiempo, pueden cos les ha de servir de lección la inventar la bomba atómica o escrinoticia de que en el que ss celebró bir un guión cineínatográfico, un para despedir a Aceves Mejiá, que europeo y un isleño de Oceania. vuelve a Méjico, terminado el ro- Pero no todos están conformes con daje de Échame a mí la culpa esta teoría de Cami. Edgar Neville, con Lola Plores, se limaron aspere- por ejemplo, en el prólogo de su nozas entre dos productores famosos velita La piedrecíta angular cueny se dic por terminado un largo y ta cómo un amigo suyo acudió a penoso desacuerdo. La consecuencia leerle un guión oríglnalísimo Él no puede ser más interesante, puesto lo escuchó sin parpadear, y cuando que vuelve a ponerse en pie un des- terminó la lectura y el autor le piechado proyecto: llevar a la pan- dió opinión sobre el tema, respondió talla nuevamente Carmen según sin alterarse: Siempre me ha pala novela que escribió Merimée, so- recido precioso, admirable; tanto es bre un relato de la Emperatriz Eu- así, que ya lo he esci ¡ito y estrenado genia. Y Sara Montiel será ciga- yo. Se refiere a La vida en un rrera sevillana antes de Aldara, hilo Neville teixnina resignadaprincesa mora cuyo rodaje h a mente; sido retrasado meses. -En ñn, ahí va esta novelitá. No es mal guión. Veremos que le ocurre. Como antes Greta G a r b o Yul a. B. Brinner, que pudiera disputar a Ra- Los guionistas españoles no están ociosos. Ahora, Ricardo Toledo y Fernando Merelo, galardonados el pasado año por el Sindicato Nacional del Espectáculo, acaban de erminar dos a un tiempo. Uno de ellos es de tema melodramático y se llama Deuda pagada el otro, comedia encantadora, Viaje a las nubes es una nueva versión de La cenicienta que tiene una sencilla y sabrosa moraleja. La protagonista encuentra la felicidad casándose, no con el príncipe azul sino con un muchacho de su misma clase social.