Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ifi. AUTOMOVILISMO K- -M can constantemente bajo la amenaza del temor, inherente al que dispara con pólvora propia. Además, el fundamento de los rallyes radica, no en el esfuerzo de conducción sino en la disciplina que es la que ahorma pilotos y mantiene en forma músculos y reflejos bajo la ágil lucidez mental imprescindible en quien discurre por carreteras abiertas al tránsito normal. Historial de la Vuelta Comenzó a disputarse la Vuelta a Cataluña en 1916; fueron vencedores entonces don Carlos Heredia, en primera categoría, y don M. L. Hullter, en segunda. Al año siguiente los triunfadores en ambas categorías resultaron don Alfonso Llobet y ex equo don Julio Mairal y don José F eixa, respectivamente. En 1939, don Salvador EUzalde alcanzó la victoria en primera categoría, y en segunda los señores Martínez Iriarte y L. Huiller; en 1920 el vencedor fué don Juan Mata. Con él quedó interrumpido hasta 1954 en que se reanudó, con la victoria absoluta de don Juan Fábregas Coll y don Arturo EUzalde de copiloto; los señores Roque y Par consiguieron el triimfo en 1955, cómo absolutos; p o r categorías resultaron triunfadores Romañá- Ribes; Almirall- Ságalés; Sanglas- señora de Sanglas; Roqué- Par y Palacio- Basoli. Por último, en 1966 el triunfo absoluto correspondió a Fernando Roque con Alfonso Marimón de copiloto, y por categorías a HumetSublrats; Roqué- Par; Soler- Grau; Margarita Wolf; Roqué- Marimón; Almirall- Borras; D Harcourt- Pia: nández; Ellakim- Celaya y Luis Domingo- Nano Martínez Oil. Realmente Cataluña, ejemplar por tantas cosas del trabajo y por el tesón de sus hijos, es en motorismo, antorcha. De su luz muchas competiciones viven y se alumbran; alumbramiento en sentido biológico y en físico sentido. Sólo que resulta imposible trasplantar el entusiasmo operante y la reflexión metódica de los que ganan la victoria permanente del esfuerzo, por sumar bondades cada jomada. Por esto el calendarlo deportivo catalán d e l pequeño y grande motores está lleno de realidades, como esta Vuelta a Cataluña, como las XXIV Horas de Montjuich, inmediatas, como el Gran Premio de Peña Rhin, como el Q. P. Motociclista, como tantas y tantas otras que aupan Jnternacioaalmente a Barcelona, que yá está construyendo su autódromo a pasos agigantados; como todos los pasos que Cataluña da. Enrique DEL CORRAL Por oarreterM d egundo ord n y lt monUñ te van cumpliendo algunM de las etapa A la delicia del deporte en el e une esta otra del espectáculo que los macizos ofrecen en una constante panorámica de extraordinaria be lleza. (Foto Fazlo. motriz. No hay el más mínimo afán de lucro oi de actividad comercial en estas manifestaciones deportivas; al contrario. Todo el miuido sabe que la publicidad en ellas está total y absolutamente prohibida; la tradicional solera y señorío de los Reales Automóviles Clubs no toleran la más leve sombra mercantil referente a estas competiciones. Como tampoco lo consentirían los mismos participantes, caballeros aficionados al volante deportivo, que toman parte por satisfacción espiritual, sin mezcla de egoísmo alguno, llenos sólo, eso sí, del deseo de ganar en noble lid, y fomentar las relaciones humanas, la fraternidad regional y, en el caso de nuestro rallye catalán, las internacionales por nuestra fugaz permanencia en Andorra y nuestro paso por Francia, al regreso. Son relaciones de buena vecindad al amparo de un Reglamento sobrio, exigente, de rigor cronométrico. Todo el camino es un puro equilibrio de paso medido para poner a prueba las condiciones de quien pilota, y el afinamiento relojero de quien lleva el tempo tánicamente en Massana y La Babassada, a circuito cerrado, habrá velocidad, lucha contra reloj; pero allí, en ambas cuestas, donde la circulación se interrumpe y la seguridad para público y pilotos es máxima; allí, repito, sí. Como se ve, en la Vuelta a Cataluña- -1.090 kilómetros- -importa más que la velocidad, el equilibrio; más que el agotamiento, la ponderación; más que el esfuerzo, la templanza. Por eso equilibrio, moderación y templa iza son la tónica sobre la cual está discurriendo el rallye catalán. Pruebas complementarias Lógicamente, el Reglamento de la Vm Vuelta a Cataluña prevé varias pruebas complementarias; seis exactamente. Una de regularidad pura en tramo desconocido, pero inferior a treinta kilómetros; otra de análoga característica que añade a la ignorancia del promedio, la del tramo; la tercera, de regularidad también, se rodará sobre tres tramos desconocidos de diez kilómetros, situados en una o distintas etapas. La cuarta prueba es la subida cronometrada a la Cuesta de La Massana, sin pasajero; la quinta, el ascenso a La Rabassada, con acompañante, y por último la de habilidad, aceleración y frenado. Como se verá el Reglamento agota casi la especialidad relojera, porque los organizadores no olvidan que quienes participan lo hacen con sus propios coches dentro de una generosidad sin límites y de un entusiasmo inigualable, y nO es lógico abocarlos a qué rompan, o averien seriamente, o al menos permanez-