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DEL ACTUAL CONFLICTO España en la órbita del porvenir mediterráneo Por el general BERMUDEZ DE CASTRO S ON muchos los militares extranjeros que concito del Mediterráneo es la puerta de examinan el conflicto anglo- italiano nuestro solar; nos pertenece geográfica, hiscomo una cuestión puramente medite- tórica y políticamente; aquí se concretaría, rránea, es decir, de posiciones estratégicas si existiese, el pensamiento español en la sobre. el mar que baña nuestras costas levan- cuestión del equilibrio mediterráneo. tinas; para lestudiar esa cuestión parten del A pesar de tan evidente derecho, no hay conocimiento de la tesis británica y oponen un estudio, de los que publican los técnicos a ella una imaginada tesis italiana, deducida militares extranjeros, en que el nombre de de la política de Italia en el Oriente euro- España figure como nación del Mediterrápeo antes de la guerra en Abisinia, aunque neo y si en alguno se nombra, no es cierverdaderamente no se ha manifestado toda- tamente para reconocer este derecho, sino vía de un modo claro entre los planes de para señalar las posiciones españolas de que expansión, j a en vías de ponerse en prácti- convendría apoderarse. Se habla sólo de tres ca por el gobierno de R o m a era natural países, se discute sus pretensiones a dominar que, si Italia busca la creación de una gran en ese viejo Mediterráneo, espejo de las pricolonia en el Este africano, s e preocupara mitivas civilizaciones del mundo, o se aspira, primero de asegurar las comunicaciones de por lo menos, a ser bastante fuerte, cada éste con la metrópoli; por eso, su aproxima- cual de los tres, para no temer a los otros ción a Grecia y su establecimiento en las dos y asegurar eficazmente sus comunicacioislas del Dodecaneso, que son una buena ba- n es, aun cuando para ello haya que atropese naval y aérea. Pero la guerra en Abisi- llar a los débiles. nia y el equilibrio del Mediterráneo, no paAntes de la guerra mundial el equilibrio recen uno niismo, sirio dos asuntos, ambos mediterráneo se repartía entre Inglaterra y muy graves, relacionados entre sí como lo Francia, si puede llamarse equilibrio a un están todos los que atañen a las potencias desnivel manifiesto én favor de Inglaterra. europeas, iiiguna de las cuales- -ni aun E s Turquía influenciaba bastante en el Oriente, paña, colocada en lugar opuesto al de la mediante una escuadra exclusivamente al pugna- -puede considerarse indiferente anauxilio de las fortificaciones del Bosforo; te las intenciones e intereses de las demás. las dos bases británicas, de Gibraltar y MalEn cuanto al Mediterráneo, es indudable ta, satisfacían el pensamiento inglés, porque que existe un punto de vista británico, otro estaban lejos de la base francesa de Tolón italiano y un tercero francés; el pensamieny, por lo tanto, nada tenía que temer de ella. to español no cuenta; se prescinde de él coAl concluir la guerra mundial, una tercera mo si no existiese; tal vez no existe; no ha potencia surge, Italia, que, afanosa de expenetrado en la, conciencia española, aunque pansión, construye u n a flota marítima ressea una realidad innegable, que la cuestión petable y un ejército aéreo el más fuerte de planteada tiene una importancia espiritual y E u r o p a establece una base en Rodas, estrematerial única, ya que en todas las diferencha aríiistades con Grecia y Albania y pone cias internacionales, derivadas de la Gran sobre el tapete internacional su paridad naGuerra, España puede y debe estar ausente, val con Francia, despertando los recelos de menos en ésta. esta nación, que no quiere perder el rango Pequeñísimo es nuestro dominio colonial, de segunda potencia mediterránea, ya que y pequeño tiene que ser nuestro radio de ac- posee el segundo imperio colonial de! munción eñ el Meditarráneo, pues se concreta do la Gran Bretaña contrapesa la disputa a Ja segurida; d de las comunicaciones marí- franco- italiana, un poco agria, y expuesta a timas entre, las aguas jurisdiccionales y los un rompimiento; se publica descaradamente puertés de feob érama y costas del protectora- que el prirrier acto de la tragedia serán unas do marroquí; seguridad ¡perfecta, si se valo- regatas cuya meta son nuestras islas Balearizaran, las bases, de Baleares- y Cartagena y res, hormiguero de espías: Inglaterra co- se construyesen las dos escuadras. que las mienza a inquietarse porque Italia se halla corresponden y las flotas aéreas consiguien- colocada mejor en las comunicaciones de t e s España no á spirá á más que a la reali- E s t e a Oeste, vitales para los ingleses, cuya zación de un deber y un derecho: el de base naval más próxima al Oriente es Alemandar er su propia, c. asa, sin lastimar inte- jandría; teniendo a Malta a una hora de reses de nadie, ni infundir recelos; este rin- vuelo de Sicilia y a Gibraltar a poco más