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UN SANATORIO MODELO PARA LA MUJER EL MEDICO Decía d gran Letamendi y pongo al ilnstre Forns por sii puJar testigo) que, mirando al íhíombre, es preciso ctdtivaT y aicericaTSe todo lo posible a la consecución del tipo airmónico ideal, cuerpo die atíeta, inteHgencia d ¿sabio y corazón ide swito Hombres como Lticfue, como Gómez UJla, me hacen ¡tíeoordar la frase, flue leí Siace tainíQ años: Fuerte, saino, intéligiente, bueno. Feliz en su bondad. Sati ifecho al fin porque, tras ruda kioha, ha vi Sto entárnaT en realidades au i t e i ó n donada... Ese es ei médfiico. IJ BOCTOB- LUQÜE, (APUNTE E CÁKCAJÍO) EL SANATORIO Un sanatorio para la mtijer. Sanatorio moddo. Sanatorio moderno, en ú noble sentido del vocalxlo. El mayor cmifoft, el más exquisito gusto, los ekmientos más preciosos, lais previsiiones más acalíwfes, la áixima, la sttpreaKt. gara níía citanítífica. Un hombre estudioso, un ginecólogo culto, práctico, especicilizado, eminente, recorre el mundo (Inglaterra, Francia, Alemania, Norteamérica) elige en todas partes lo mejor de lo mejor, piensa, relaciona, articula, armoniza, busca luego aquí arquitecto adecuado, artífice digno de la obra, le dice: Esto es lo que yo quisiera y tocando... al propio íiotel LUBJUB, die estilo sevillano, con la sola soJución de contimjidad áú jartEnilkx ingiés donde campea el admirable grupo escultórico de J i á n Cristóbal (madre mirando amorosasriente al niño q- tte acaiba ide amamatitar) Casto Fernández Sha w levanta ese soberbio edificio dte seis plantas donde los distintos, níoáer. nc variadísimos servicios son na vKrdadiera mairavilla; donde nada se deja al azar: dondá las mujerts en Drance de ser madres se alojan tranquilas poique los problemas todos ralattvos a la augusta m; isión de la maíeraidad eístán resueltos; porque la protóbilidíad de un mal éxito, dentro de lo perinitiáj a la hxMnaíia í a Hbilidad, pareoe en absoluto descartada. Eso, y que ese espíritu de bien que anida en Luque (Luque es un ángel, me decía hace poco el Laúdete) no podía olvidar a las humildies. Cinco camas atendidas por Ja cairidad d e la ciencia y dotadas por el amor és. unas daonas podientes y buenas. Cuatro lochos más, para átendter, a precio reducidísimo, a otras tantas modestas obreras... Y no ía be mas en este trozo de hoja. CELESTIMO C Á R C A M O C l l N I C A KEI. P R LtrQl- E: LATERAI IZQUIESDA Ifetli EDIFICIO. PACHACA D B PONIENTE. y S I E S T K H L A S At- TA P U B L I C I D A D REPORTAJES RAMÍREZ- DOMINGO