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EL DOCTOR JACINTO MEGIAS, G AN CRUZ DE LA ORDEN DE BENIFICENCIA. LA PROFILAXIA que asumimos la resonsabilidad de estar al frente de agrupaciones científicas como la fundada por Llórente, que fué de los más fervorosos amantes de la investigación y de los más esperanzados en las nuevas generaciones. De aquí nuestro firme propósito de conservar en el Instituto de su fundación, a los cuarenta y un años de su aparición en el mundo biológico, las aspiraciones llorentianas; es decir, ser fiel reflejo del rnomento científico, crear el propio conocimiento con el progreso suscitado por los sabios extranjeros y ofrecer a la juventud un medio de adquirir enseñanzas complementarias de las de la esfera oficial, contribuyendo a preparar generaciones inspiradas en la honesta investigación, que colaboren en el esfuerzo universal para erigir, sobre base firme, la profilaxia del porvenir, que ha de estar a tono con exigencias que nosotros aun no vislumbramos cómo pueden ser satisfechas. A Inmunología está aún en sus primeros pasos. Eficientemente impulsada por el genio pastoriano, quien desvió sus actividades de la química para consagrarlas al nuevo sector biológico, impregnado, entonces, de la técnica de los naturalistas, se ve hoy enriquecida con aportaciones de naturaleza química y físico- química, integrando sus estudios hondísimos problemas relacionados íntimamente con la nutrición misma (hormonas, vitaminas, etc. Todo en ella es precario; hasta lo que parece consagrado. Una mirada dirigida a 50 años atrás puede conmover al no iniciado, pero sobre el ánimo del investigador pesa más el camino que falta por recorrer. La físico- química y la química biológica guardan, seguramente, tesoros incalculables a la joven ciencia de la Inmunología. La incesante labor investigativa extranjera puebla de hechos los anales de este primordial aspecto del saber humano, y en nuestra patria, que existe ya la ruta de la investigación trazada por el ejemplo de Cajal, se percibe la inquietud inquisitiva que estamos obligados a recoger los L Dr. Jacinto Megias