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(olaboración del papel pintado. Ahora que lo que sí tiene que estudiarse es su colocación, su ponderación y su valorización por el contraste. Y esto es lo importante y lo útil en esta cuestión: la técnica del papel pintado, o mejor, la técnica del papel pintado moderno... porque el papel de hace años requería un trato muy diferente. Los papeles de dibujo muy vigoroso, muy intensos de color, deben usarse con moderación. Requieren grandes espacios tranquilos para que haya medida de las cosas y no exista fatiga en el ánimo del espectador. Por el contrario, los papeles de tipo moderno a base de fondos claros y rayados en tonos suaves, o los de estilizadas flores o tallos diminutos y como velados por una bruma de amanecer, poética y fina, pueden ocupar grandes espacios en los interiores. Nunca fatigan ni defraudan. Los papeles listados tienen un amplísimo campo decorativo; pueden colocarse horizontal o verticalmente, contrastando con superficies limpias y nunca mezclándolos con papeles floreados ni intentando más combinaciones. Y, naturalmente, lo mismo podrá decirse de los papeles cuadriculados con dibujo escocés. Prohibida terminantemente la mezcla con otros modelos de diferente expresión. Los papeles de flores están indicados en las habitaciones de cierto matiz romántico; por eso, los americanos, que tanto aman esas habitaciones de aliento fin de siglo, encuentran en el papel mural un colaborador insustituible. Y, naturalmente, debe buscar. se un equilibrio conveniente colocando cortinas, tapizados o detalles de tela en colores unidos, sin más flores ni más complicaciones. Insustituible es el papel con pequeñas estrellas o con guirnaldas o coronas de laurel diminutas, repetidas infinitamente para formar el fondo de las instalaciones imperio, y muy graciosos y adecuados para interiores juveniles los modelos que tengan pequeños punteados o moteados sistemáticos y los papeles de lunares. Debe huirse como del fuego de colocar el papel en partes predestinadamente estropeables, porque el papel resiste el roce de infinitas miradas sin gastarse, pero no puede resistir el raspado de los respaldos de las sillas sin que se le abran- -en el comienzo de una haraposa etapa- -blancas y polvorientas llagas. Debe huirse de colocar próximos modelos de papeles diferentes. Una zona en calma que los separe es una necesidad primordial. Porque- -en términos generales- -cada habitación tiene su papel, pero no admite nunca dos.