Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
rio de la raza de los Coibert y de los Turgot; un intelectual que es homibre de acción al mismo tiempo; un animador que es también realista. ¿M e será permitido evocar en este momento un recuerdo personal que conservo en el fondo de mi alma desde hace más de dieciséis años, y que hoy quiero entregar al público, y en primer término a mis amigos de E ñ a? Ai) enas se repicó el armisticio, fui corriendo a casa de mi padre y le busijué en su gabinete de la calle de Santo D omin. o. Cuando le besaba llevando la emoción y expresándole mi orgullo por la obra que acababa de realizar, me contestó con su acostumbrada franqueza y su sencillez inalterable: Hija niía, me interesa lecirte que nunca hubiera podido realizar lo que he hecho si no tuviera a mi lado a Mandel y a Mordacq. Se quedó grabada esta frase en mi iniaginación, y mis labios no la han repetido nunca; pero esta mañana he querido ofrecérsela, en la fedia histórica del advenimiento de la TeWisión, al gran señor de Correos, Telégrafos y Teléfonos. Acuciado por las obligaciones de su cargo, a las cuales se agregan las del desempeño de la Alcaldía de Soulac en víspera de las elecciones municipales (esta noche se marcha a la Gironda para regresar el martes y asistir al Consejo de Ministros que ha de decidir definitivamente acerca del convenio Laval Litvinof) solicitado por obligaciones múltiples, Jorge IVEandel ha restado a su trabajo el tiempo necesario para recibir las- felicitaciones de la hija de Qemenceau. Sentado tras una mesa de despadho sobre la ual se amontonan en pilas altas y compactas los l rajos de expedientes, él ministro parece que se baña en un océano de paj) el. Que se baña, no que se sumerge. El espíritu domina a la letra, sin que esto sea un desdidiado juego de palabras, y si no hay detalle que se escape a su memoria prodigiosa, su inteligencia constructiva sabe determinar fácilmente lo fundamental. Se adivina esto en lá expresión resuelta, en Ta limpidez, de la mirada, en la penetrante finura de la faz que se modela sobre un fondo de tapiz de los IGóbelinos, pálida y seria, y sín embargo, sonriente, bien encorbatado. a estilo de los grandes burgueses inteligentes de la época de Guizot, cuyas facciones se complacía en copiar el pincel de Ingres. Tanto como inteligencia, revela autoridad su voluntarioso rostro. El presidente Teanneney dijo de la autoridad. que no es de las cosas que se dan, sino de las que se toman. Por qué razón, pues, se determina la noción de autoridad entre los familiares de mi padre? De una autoridad compatible con el espíritu republicano. Esa poderosa frase del presidenta del Senado, ipodría servir de lema al retrato de Jorge MandeL C o n c e s i o n a r i o J. G o n z á l e z y Cfa. -Pf y Mar all, 2