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más claras, más decisivas. ¿Por qué caen ustedes ahora en el mismo error? JoiiN. -No me parece que nufestra actuación adolezca de claridad. Hemos firmado los acuerdos de Lpcarno, y todo el mundo sabe que ayudaríamos a Francia contra un ataque injustificado por parte del Re ch, lo mismo que a Alemania contra un ataque injustificado por parte de Francia. ¿No es esto suficiente? Si ustedes están seguros de sus intenciones, si tienen la certeza de que jamás van a atacar a Alemania, sabrán que el Pacto de Locarno sólo podrá serles útil y jamás j erjudicjal. La opinión pública de mi país no permitiría que ningún Gobierno fuese más lejos en sus compromisos. No olvide usted, además, que también debemos tener en cuenta lá opinión de los Dominios, que generalmente son hostiles a nuevas obligaciones internacionales. JEAÍÍ. -Siendo así, no k extrañará que Francia cuente ante todo con sus propias fuerzas armadas y con la de sus fieles aliados. Sólo en tercero o cuarto lugar podemos contar con Inglaterra, ya que ustedes han debilitado demasiado su Ejército. No tenemos confianza en las intenciones de Alemania, de modo que debemos organizar nuestra seguridad. Si la Gran Bretaña estuviese dispuesta a dar nueva vida a la enten tiaitiO t, fó t Vit. xr te cordial, el asunto se presentaría en seguida bajo un aspecto totalmente diferente. En ese caso, podríamos permitir que Alemania aumentara sus fuerzas armadas, (l e La Tribune des Nations, Parts) porque el Reíoh no se atrevería a desafiar puede edificar la paz confiados tan sólo en a la antigua coalición que en IQ 14 se opulas declaraciones de sus polítiicos. Pero, en so a su imiperialismo. Pero mientras Bereste sentido, todos los pueblos son más o lín pueda especular sobre una desunión enmenos iguales, ¿No tienen ustedes ya. nin- tre París y Londres, habrá sieiiipre peliguna ambición? ¿Podemos estar seguxos de gro. No querenios una sexta invasión en que ya no piensan en el Saaír, en el Ruhr, siglo y medio. en la orilla izquierda del Rhin? Pues bien; iJOHii. r- -Únicamente puedo repetirle que nuestro país ha de ser el defensor del equi- en el caso oportuno estaremos al lado de librio europeo, el arbitro en los pleitos con- Francia. Lo que nos repugna es ligar nuestinentales. Por esta razón nos es imposible tra actuación mediante unos párrafos fijos. entrar en cualquier alianza. Debemos con- No queremos hipotecar el porvenir. No soservar nuestra, independencia, nuestra liber- mos un pueblo de abogados, Wait and see es tad de acción, nuestro prestigio de neutra- nuestro lema. No decimos sino lo indisles desinteresa. dos. Nos opondremos al es- pensable. Ya veremos lo que haremos cuantablecimiento de una hegeníonía en Europa. do se presente el caso. Pero como nuesSi Alemania ataca a Francia para mar- tros intereses coinciden en la defensa de char sobre Calais, ustedes nos encontrarán la paz, ya podrá u. sted imaginarse que no a str lado, atmque no hayamos firmado nin- vamos a ayudar a la potencia que la pergún Pacto, no sólo porque así lo redama- turbe. ría la justicia, sino también porque esto JEAK. -Ya veo que todo es iniítil. Tieseria nuestro interés. No podemos permitir nen ustedes una mentalidad aparte, contra la que una misma potencia domine en el Rhin cUal nada podemos con la razón, la lógica. y en el Canal de la Mancha. Sé también que la actitud de Inglaterra JE. N. Comprendo perfectamente sus ra- no se conocerá hasta el últirno momento. zones y estoy convencido de que en el caso Pues 1) ien: estas vagas proinesas no nos basde un ataque alemán- (jue pondría en pe- tan. No podemos subordinarles la seguridad ligro sus intereses- -ustedes nos ayudarían- de nuestras fronteras. Haremos todo lo posiPero valdría más decirlo claramente. Si en ble para estrechar nuestra amistad con la, 1914, Alemania hubiese conocido las inten- Gran Bretaña, pero en los asuntos militares ciones de la Gran Bretaña, no no. hubiera conservaremos nuestra iil ertad de acción. atacado. La vacilación de sus estadistas, 3 a Créame que al mantener un Ejército pofalta de claridad en su actuac ón es, en deroso, no sólo defendemos nuestro paí. -i, parte, responsable de la guerra. Todo hubie- sino también t (xla la civilización occidental. ra odido evitarse mediante tmas palal ras Ya lo verán... 4ii rfri. r Rcviss.