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en torno a la intriga que origina un matrimonio que jconviene mantener secreta a vn tío d d que se quiere heredan Todo el juego de ios equívocos que durante tantos años lian desarrollado, con vario humor y fortuna varia, innumeraWes vodevilistas. Sobre este libreto anodino, l a música de O ffénhadh, deliciosa y bella, pone el atractivo de un gran interés. Y sobre la letra y la partitura, -la aparición de la bella bailarina negra como intérprete de opereta, acrecía el incentivo y la cnriosidad. Felizmente para efla, Josefina Baker parece liaber triunfado absolutameitíe. La difícil prueba ha sido realizada con arte, con encanto, con fortuna. Unánimes elogios, lo atestiguan. Escogemos entre ellos los del ya citado Vuillennoz: La interpretación extraordinaria (fe Josefina Baker, actriz de una sensibilidad y una lozanía inimitables, ha triunfado de todas las objeciones y ha heAo palidecer la gloria dé los excelentes artistas que la rodean. Un gran éxito. EJI cuanto a. las Mujeres locas Femines en folie o Locuras de mujeres, M FoliesrBergére, el éxito ha sido también del todo satisfactorio. S ú n ana modalidad reciente, que: ya hemos tenido oca. sión de señalar otras veces, el número más sensacional y vistoso de esta revista está inspirado, r i d o y realizado bajo el signo de la política. Actualmente, el estado- llamémoslo sénsaciOTia lista -de la oolítica francesa, tía si o y sigue siendo fácil, tentación j i a r a í d humo) dé los organizadores de espectáculos. No la han esquivado los atítores de la revista (tfd Folies- Berg- ére; todo lo contrario: se han serxTÍdo. de eilla para componer, con visto. iidad y gracia, un ballet Original, que Jia constituido el éxito layor del espectáculo. Se titvda. BaU ¡ef B owrboit. y es bailado, con trazo córóicó- caxicataral, por las ffirls vestidas dé. bailarina clásica, pero Ue vando mascaras, que reproducen rostros de políticos conocidos, según diseños de G w s a t En e 3 baile, dirigido por la figura, así a B l A N M B BUSCSÍjiOO D N PtCWIO D B APOTO KKBL BAU. ifr- BttDáaON tÍBElWr JSPSaiJ compuesta, de Cheroix. el famoso ex ministro de usticta, intervienen Tardieu v Heirriot. Su misión coré rráfica no deja de vd Sr. Lenormand cóiJ El pcaso del ieatrp. tener aquí cierto sin olismo Simplista muy Redacto a lá razón que pueda asistirle eficaz sobre la sensibilidad, del público. Los jEjisw alegato Híscéaíco, sería demasiado ias peñeres Herriot y Tardieu, en efecto, se go aportar las consideraciones, apostillas y aipHcan. en el tránstursó de sus ágiles y apovaturas que juzgamos adectadas. ¡Nos hemos limitado a ofrecer al lector, rabias pií etas, a poner de pie a la pran muñeca que representa a Moríame, la Re- aiunque someramente, a %ii n 6 s datos, heipública francesa. Y ni uno ni otro, a pesar chos y reaiidStles que pueden servirle d de la denodada reiteración de, sus esfuerzos, elementos de juicio si acaso sieiite la i c a n ¡ponerla de pie ni consiguen que Be leidad de entrar en d examen del asunf Por lo- d más, sería arriesga da a- íentarST mantenga en esta posición. Este episodio presta, a la r e v i v í de t a r a un cronista español meterse a invesM. Derval un tono qoe há sido del comple- tigar p cftabies o ciertas averías en d to agrado del público. Viene a ser el gra- jado ajeno cuándo tanto hay que repar; ext el propio, nito de mostaza de la revista. S í i h o s en todo caso, de espejo, y Toda ella ha sesriiido d favorable sino marcado por el BaHef Bourbon, merecien- de p ¿lémita. do la aprobación ruidosa y entusiasta one, T afael Marquina. según parece, n o ha logrado, -ni con mucho.