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FIGURAS DE LA PANTALLA DOUGLAS FAIRBANKS (CONTINUACIÓN) ductores a e ta cláusula, Dougüas dejó la Trians le para aliarse con Famous Players. A Moéern Musketeer, Wil mtd W. ooUy, Bound m Morocco y una veintena más de películas de sx ón y románticas resultaron de su nueva afiliación. Fué en 1919 cuando comenzó su noviazgo con Mary Pickfojd, noviazgo cuyo progreso fué seguido por todo el mundo. Tan famosos eran sus protagonistas. H acía ya algún tiempo que se había divorciado de- M antigua esposa. El día en que él y Beth SuJly recibieron el divorcio. Fairbanks asignó a su ex compañera un millón de dólares. Sí bien su hijo, Douglas, permaneció con su madre, Fairbanks siguió viendo al muchacho siempre que tenía ocasión. Su cortejo de Mary Pickford fué probablemente el más famoso de todos los cortejos de Hollywood; que fué el más romántico, nadie lo disputa. Mary nunca sabía cuándo, dónde ni cómo se le aparecía su adorador. Vestido de v a q u e r o saltaba a lo mejor la valla del jardín, se encaramaba a un balcón y bajaba al comedor deslizándose por el pasamanp de la escalera; F ALTANDO l o s p r O- I.O S DOS DOUGLAS SÉNIOR T JTOIIOR. -Ali LMXiAB AI. OAMK) DB 301. F DEIi HOLLYWOOD C O U N n CLUB, DONDE DEDICAN mABIAMENTE UNOS M I NUTOS A SU DIEPOUTB FAVORITO. (ÍXJTO ORTIZ) o bien entraba por la ventana de la cocina, vistiendo los arreos de un salteador de caminos. Eso Sí, su aparición era siemipre estrepitosa. Se casaron en 1920 y al instante se mudaron a su famosa casa, Pickfair que Douglas construyó para Mary en Beverly Hills, el barrio más suntuoso de Los Angeles. Al fin, todos pensa. ron de nuevo, el huracán humano se ha asentado. ¡No era T- t, 1 1 o fácil que Douglas Fau- banks volviese a su vida aventurera! Hasta la fecha no ha habido nada que ograse apagar el fuego que siempre amnro las costumbres impetuosas de Douglas i- airbanks. Después de su casamiento con Mary Pickford, lo mismo se le podía ocurrir presentarse a última hora en su caea docena de amigos, a quienes había convidado