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VISTA DíEÜ. CLAUSTRO, EDIFICADO BN DIVERSAS ÉPOCAS. Cuatro años después, la iglesia fué pasto de las llamas, desapareciendo el magnífico coro que había reemplazado al primitivo, construído un siglo antes por el arzobispo Lanfranz, abad de Caen; pero gran parte de la fábrica se salvó del siniestro, pudiendo admirarse todavía. No sucede así con los restos de los templos edificados en la que había de ser sede mietropolitana inglesa, durante los uinientos años que siguieron a la llegada a Inglaterra de San Agustín, primer arzobispo de Canterbury, enviado por el Papa Gregorio en el año 597, para evangelizar a los pobladores británicos. Los vestigios de esos templos se encuentran, probablemente, debajo de la Catedral que hoy conocemos, según se deduce de algunos descubrimientos arqueológicos, como los dé las tumbas de cuatro reyes sajones, encontradas en 1925O tro santo arzobispo fué martirizado eñ Greenwich por los daneses que en el año i o n saquearon la ciudad de Canterbury y su cuerpo fué enterrado en la Catedral por aquél Rey Canuto de fama legendaria, que para demostrar a sus cortesanos y aduladores las limitaciones de su poderío, desafió a la marea entrante y sufrió el consiguiente remojón. El soberbio templo gótico que hoy conocemos, es debido, en su mayor parte, a Guillermo de Sens, un arquitecto francés que utilizó para su obra piedra traída expresamente de Normandia y desembarcada en Inglaterra gracias a unas ingeniosas máquinas que él mismo inventó y que fue- ron muy admiradas en aquél tiempo. La época en que hizo sus proyectos coincide con el periodo inglés de transición entre el normando- o románico- -y el gótico oriniitiyo; pero Guillermo de Sens, debido a un accidente sufrido al caer de un andamio, no pudo completar la obra, que fué terminada por Guillermo el Inglés, que construyó la bellísima Capilla de la Trinidad, donde se encuentran las tumbas del Rey Enrique IV y su esposa, la princesa española Juana de Navarra, y la del Príncipe Negro, el caballeresco y malogrado primogénito de Eduardo I I I y la Reina Felipa. Del mismo arquitecto es la corona o ábside, donde está el enterramiento del Cardenal Pole, último Primado católico de la Gran Bretaña, y donde estuvieron los restos de Santo Tomás de Canterbury, hasta que la vandálica furia de la Reforma los sacó de allí para dispersarlos a los cuatro vientos. La Catedral consta, además de una amplia nave occidental, de líneas severas y armoniosas, edificada en el siglo xv según las reglas del gótico perpendicular. Él trascoro es de fines del xiii y comienzos del siguient e su estilo es gótico florido y los tapices que en un tiempo lo adornaron se encuentran hoy en Aix- en- Provenza. El coro, el presbiterio y el altar mayor, es lo que construyó Guillermo el Francés en 1170, juntamente con algunas de las capillas laterales, que, como las naves, a uno y otro lado del coro, proceden en su mayor parte del siglo x y