Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
como si quisiera que le oyeran en Canielancia) ¡So marranos! VENDEDOR. -Que no le oyea CAYETANO. -Si yo estuviera allí, os aseguro que me iban a oír. ALTAVOZ. -Atención! (Se hace el silencio) El arbitro tiene una pinta de fresco que asusta, es sueco; ya veremos sí se lo hace (Se oye un ruido extraño y deja de oírs la retransmisión) CARMEN. -Vaya, ya se ha esmangarillao el aparato. VENDEDOR. ¿Poír qué no compra, usted un aparato de L a V oz de su Amo CAYETANO. -Le advierto que es de seis lámparas telcfmtden y- se cojien toas las estaciones y cinco seis apeaderos. ALTAVOZ. -E. A. J. 7. Unión Radio, Madrid. Por una avería del aparato de Camelancia se suspende la retransmisión por una media hora que tardará en arreglarse el desperfecto. (Empiezan a desfilar los curiosos) Este ratito lo pueden ustedes aprovechar yendo a los almacenes Berlín- Pardiñas, de donde sale vestido, c nÍdo y bebido por. diez cochinos duros. No lo olviden, por cincuenta pesetas, vestido, comido y Isebido. CAYETANO, -Amos, que se sale tajá. ALTAVOZ. -Ahora van uste les a oír una. selección de Las U alkirias. Se t) y la trompetilla dé los helados Usa) CAYETANO. (Como si hablara con alguien de la tienda) Tú, Sinforoso; corta H radio. NEMESIO. ¿Pero no quiere usted oír Las Walkirias? CAYETANO. -Eso déte ser una revista sicaUtica de Guerrero; ateo así como Las Peponas o Las Cochambrosas. (Se han marchado cuantas personas había en escena, quedando únicamente las qne ocupan las mesas) En seguida salgo. (Entra en la tienda) ANTONIO. Voy a subir un momento a casa y en cuanto a la oposición de tu padre estoy decidido a hacer ala; o s oi do. Soi. E. -Con madre ya sabes que contamos. CoNCHA. Y conmigo, que que sirva más de lo que se figuran con el señor Cayetano. Soi- E. -Ya sé que la está poniendo los puntos. Como se entere mi madre... CONCHA. -No hay cuidao. porque yo no le hago de menos a mi novio, ni tanto así. SOLÉ. -No lo decía por usted. ANTONIO. -Hasta lue. go, señora Carmen. CARMEN. Adiós, hijo; ¿te vas a la ra- Ángel Torres d Alaitio y Antonio Ascaojo, Tistos ifot Sirio. dio? ANTO. NIO. -Más tarde. ANTONIO. -Figúrese. CONCHA. -Yo también me voj- pa arritja. CONCHA. -Pues entre tisted un momento ANTONIO. ¿Pero de verdad tiene usted en mi cuarto y yo le diré lo que hay que influencia sobre el señor Cayetano? CONCHA. ¿Usted quiere disponer de él Iiacer. Usted se casa con la Solé. ANTONIO. -No io creo. (Mutis a la casa) a su antojo?