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ESPECTÁCULOS ij B jt V és w NINA MAC. KIKNEY, LA ESTRELIUA NEGRA DESCUBIERTA POR EING VIDOR DANIEL HilYNES, PROTAGONISTA DE AI. BLUYA una franja de carne morena, había sido bai- tiene un encanto especial y sonoridades muy larina y tiple en varias producciones teatra- notables, será, a través del vitháfone, esles que una compañía negra representaba en cuchada en toda sti pureza sin la menor Nueva York. Allí fué descubierta por King concesión a otras modalidades menos estriVidor. dentes, que no toleraban sus atronadoras Ya éste, en ocasión anterior a la. entre- discordancias. vista con sus intérpretes, nos había relaDaniel Haynes y Nina JVIae Mac. Kintado las dificultades con que tropezó para ney van a dar al mundo, a través de su peencontrar actores que pudieran dar y ex- lícula Aleluya, la verdadera sensación de presar ante la cámara y ante el micrófono las costumbres de la gente de color Y el espíritu de una raza de tan encontrados esta demostración no podrá por menos de y exóticos matices. La película Allehijah entrañar indudable interés. es dramática; pero ello no empece para que Nina Mae da la impresión de ser una acen ella se encuentre ocasión de dar todos triz graciosa y de gran temperamento. DTIlos exuberantes y atronadores sones de la rante la entrevista que sirvió para lanzarmúsica negra. Tenía que ser, pues, una ac- la a la voracidad de la crítica, sus actitutriz y cantante la que interpretara a la pro- des felinas, sus gestos expresivos, sus mitagonista. Su partenaire era forzoso tam- radas inteligentes, prometían una labor sebién que adujera idénticas cualidades, por guramente acertada en la pantalla. lo que fué elegido Daniel Haynes, barítoDesperezándose como una gata en celo, no que había actuado con éxito en diferen- hecha un ovillo en ocasiones, permanecía tes revistas neoyorquinas. Y cuando llegó siempre en- guardia a las preguntas que unos este hombre alegre y locuaz, la entrevista cuantos señores perfectamente discordes le culminó en gracia pintoresca y estridente. lanzaban, para contestar rápida con una fraEl negro Haynes, corpulento y elegante, se irónica, con un gesto equívoco o con una creyó mucho más eficaz que sus explicacio- sonrisa de asentimiento. nes, que la mayor parte de los. presentes no Mientras, su compañero aporreaba el piaentendíamos- -si el inglés americano resul- no y lanzaba unos guturales sonidos, que ta difícil, el de estos negros del Sur de los entonaban admirablemente la pintoresca preEstados Unidos es algo caótico- darnos sentación de los artistas que la Casa proa conocer algunos números musicales de la ductora de la cinta hacía a la Prensa. nueva película, cosa que realizó en el acto Confesamos que este procedimiento de incon excelente voz y acompañándose él mis- terviú en comandita, incomprensible para mo, al piano. nuestro periodismo, que fía el éxito al piYo creo que uno de los grandes éxitos del sotón, nos pareció, aparte de su inocencia, cine sonoro será el dar a conocer en todo algo interesante para un observador; pero el mundo las diferentes músicas y el folklo- que no volveremos a hacer ntinca. re de cada país. Por de pronto, la música T u v o sin embarg- o, p a r a mí el h o n o r de americana, conocida hasta ahora a través verme entre distinguidos compañeros amede orquestas que la interpretaban mecáni- ricanos, de merecido prestigio en cuestiocamente, sin sentimiento ni emoción, que de -nes cinematográficas. conocíanj está descubriendo valores que muchos le negaban de manera terminante. 7 amón Martínez de la T íva. La música negra, que, indiscvitiblemente,