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LETRAS, ARTES, CIENCIAS nuas libaciones, ocupan carros de labranza. La procesión marcha a lo alto de los riscos de Bilibio, donde está la ermita de San Felices. Todos los concurrentes, con el Ayuntamiento de Haro, oyen misa. Después se almuerza en la explanada de la ermita. Se come mucho y substancioso. Se bebe mucho más. Son rioj anos, y los hay tan enemigos del agua natural como el demonio de la bendita. Se baila hasta desjarretarse. A las diez y media se organiza el regreso, y durante la marcha, bien comidos y bien bebidos, cantan a coro: Venimos de San Felices detrás de! Procurador traemos ima jumera traemos uria jumera de las de marca mayor. Tris, tras, aprieta y verás tris, tras, aprieta y verás cómo te pongo el pañuelo, de alante con vuelo y ceñido de atrás. Y venga empinar la bota. Al llegar a la población, los de las blusas largas las llevan empapadas del néctar puro que nos da sueño y alegría; y desde la ermita a la plaza mayor, donde la caravana se disuelve, con el vino de las botas bautizan a cuantas personas se encuentran al alcance de los chorros, costumbre que va atenándose desde hace pocos años. Melilón González. DE ERAÑEZ) (ILUSTRACIÓN