Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
l. ETUAS. AIÍTES, CIENCIAS cjue no tiene nada que ver con. el tuyo, -Déjame la pluma. (Escribe. El mar, ptiede desenvolverse perfectamente entre cua- infatitjgbls, continúa desembarcando olas. tro paredes, un suelo y un techo. Se van encendiendo las luces que bordean- -Pero, Luciano, aunque te sacrificaras la playa, y la noche se apresura a picar en en eso, tendrías compensaciones de sobra. ti cebo. Toma. -El mucho comer no- compensa la sed- (Leyendo. Querido Luciano: Si alque pueda rno sentir... Esto no tiene re- sjuna vez decidieras recluirte una temporamedio, Tavi. Sufro yo, y me duele verte da en una casa de salud, co. sa que te está sufrir. Acabemos, pues. haciendo miKliísima falta, sería ésta, a mi -Está bien. Para decir que te habías niodesto juicio, una plausible decisión. Concansado de mí no necesitabas tanta his- vendría, sin embarijo, que antes visitaras a teria. los médicos. No temas. Los médicos, Lu- E r e s injusta... Adiós. (Le tiende la ciano, son personas comprensivas y bondadosas; a poco que se interesaran por ti, se mana. ¿Quedamos amibos... Di. mostraría, sin duda, propicios a hacerte- -No lo sé... No sabría... una rebaja en el diagnóstico, y lo que pu- -Sin rencor, mujer. -Si yo te hubiera dado motivo... Pero diera ser locura rematada, te lo dejarían, lo que a mí nie subleva es que todo esto por ser para ti, en tontería de capirote. Por lo demás el cósmico lo serás tú. es por cosas que se meten en la cabeza. Y el cartapacio también. ¡Av, Lucianín, qué- ...Adiós, Tavi. (Dirigiéndose- (Estrechando mano de él. Adiós, susto me llevé! -Tu Tavi. Luciano. (Queda muy quieta, frente al mar. a ella. T e suplico que destaques de tu perLuciano emprende la utarcha. Da dos pa- sona una iittportante comisión, cuanto más sos. Se jara. Saca ima carta del bolsillo, importante mejor, para que reciba mi homenaje en forma de be. so de respeto. (Ella vuelve a Tavi y se la da. -Esto para ti. (Ella la toma y continúa sonríe dulcísima y adelanta una mano. ¿No la había más... ensimismada. Léela. -Es la que ten! p más a mano. ¿Ya... para qué... Después. (Sus ojos se ob. t ¡nanfijosen un punto cualquiera del- -En fin... (Pone tm beso en el dorso, y hicqo varios en la palma. espacio! E h! Que esos a no son de respeto. -Es que espera contestación. (La abre y Ice. Querida Tavi: Cuan- (Se miran fijos. Luego Luciano clava la do esta carta llegue a tu poder habrás tenido mirada en la boca de ella, cuyo labio suun dis. s usto muy jíordo. Afortunadamente, perior ha temblado un pdco. Se va acerporque de lo contrario deinostrarías no te- cando, acercando. No, Luciano, ya sabes ner corazón, y una mujer sin corazón es que no. ...Pues entonces di pupitre. bastante inferior a un cartapacio desvenci- -Siempre me estás pidiendo eso. Vaya jado... Los amores tranquilos hay que removerlos de vez en cuando para evitar que una palabreja. -Es que te pones muy guapa cuando la se estanquen... Todo lo que te dije ei 3 verdrd. O mentira. Es una verdad cósmica, pronuncias, (Es verdad, pero nó es precisapalabra; v las verdades de esta clase no mente por eso. -Pupitre. Ya. se parecen a las superficiales de uso co- -Más. rriente, que son las que tú conoces. El Cosnios. Tavi... etc. Quedainos, pues, en que- -Pupitre, pupitre, pupitre... (De los laes mentira. Por lo demás... la Niña de Oro bios de la Niña- de Oro, que se adelantan V Octavia Quintes son necesarias entre si. apiñados, brotan besos de perfecto dibujo, Y a ambas las resume Tavi, a quien yo que van e. íférilincnfe a desleírse en los ojos amo, en i leno y por secciones, más, mucho resignados de Luciano. más c ne a la Niña de Oro. -Tu Luciano. Marctai Tis. (Dirif iendose a él. i Luciano, eres un fa (De nuestro concurso literario. cineroso! (DIBU. JOS DE BALDKICH) ¡Ah! ¿Cómo lo sabes?