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NOTAS TAURINAS como compañeras de los que empiezan. De esto hace más de treinta años, V por entonces picó en infinitas novilladas, montando malos caballos y llevando los enormes porrazos que llevaban al picar los verdaderos elefantes que se lidiaban en aquellas corridas. En su historia tiene el memorable y, triste recuerdo de haber figurado como picador en la corrida del 15 de Agosto de 1880, en la que un toro de D. Donato Palomino mató al joven banderillero N i c o l á s Fuertes (el Pollo) Luis Mazzantini fué siempre un decidido protector de Pedro Ortega, y con él toreó muchas corridas. Tomó la alternativa de picador de toros en la 15. corrida de abono, celebrada en Madrid el día 21 de Septiembre de 1884, con toros de Salas, y oficiando d e matadores Currito, Valentín Martin y Luis Mazzantini. Picó aquella tarde formando tanda con Manuel Pérez (el Sastre) Después, como ya se dice al empezar, corrió todo el mundo taurómaco y picó con todos los espadas de su tiempo. En sus últimos años ha sido una especialidad para conducir toros de Espáñ- a á las repúblicas americanas y para cuidarlos después en los corrales de las plazas, de lo cual ya hemos hablado en estas columnas al contar algunas notas curiosísimas de la vida de este picador. La última corrida en que picó fué en lá plaza de Guatemala, el día 7 de Marzo de 1905, corrida en la que Luife Mazzantini no pudo estoquear por hallarse lesionado en una mano, pero trabajó auxiliando y corriendo los toros. Fué esta también la última de la tournée de Luis por América, cuando falleció su esposa y decidió no volver á torear más. DULZURAS. rios de cablegramas exageraron I a nota, y resultaba que casi todos los días que toreaban algunos toreros, eran sacados de las olazas en hombros, les concedían todas las orejas y volvían á estas tierras sordos en fuerza de ovaciones que los públicos les otorgaban. Las tales ovaciones resultaba después que sólo habían existido en los despachos cablegrafieos, y de ahí nació la oposición y la protesta, que ha llegado á ser grande y ha producido lo que tenía que producir. Antes de comenzar en la actual temporada las excursiones á las repúblicas americanas, se dijo repetidamente: Mandad, mandad cablegramas con ovaciones y orejas, que ya os descubriremos después d e unas cuantas semanas, en que vengan las reseñas verdad. Algunos no tomaron en cuenta la advertencia, pero no ha íaltado quien ha ido dispuesto á no ser él quien dé cuenta de su labor en las plazas, y se ha limitado á comunicar a su familia é íntimos el consabido parte de Sin novedad, contento ó Herido leve según los casos. Este laconismo ha sacado de quicio á muchos de los que antes censuraban lo contrario; pero deben comprender que es producto de las otras exageraciones y las protestas, algunas veces justificadas. Si las cosas se colocaran en un buen medio, todo podría concillarse y para ningún extremo habría motivo d e queja. Lo interesante, lo que desea saber el público cuando se trata de diestros de importancia, es si han toreado y lo han hecho sin sufrir percances ó han resultado lesionados. Adopten todos la costumbre de dar noticia escueta y al publicarlo en los periódicos se satisfará el deseo del momento, esperando luego las dos ó tres semanas que ha que esperar para conocer detalles, ya que sabemos que en unas corridas queá an bien, en otras superior, en otras regular y en otras mal. Una vez adoptado como general este sistema, lo verían todos con gusto y cambiarían las actitudes del público al ver curado un vicio para cuya generalización todos hemos pues t o algo de nuestra parte y todos debemos aprestarnos á curarlo dé raíz, pues aquellos polvos han traído estos lodos. M: En la temporada de 1906, el día 2 de Mayo, en Bilbao, le cogió un toro de Biencinto y le produjo leves lesiones que le impidieron acabar la corrida, en la que no mató más que un toro; el 4 de Junio, en Algeciras, fué cogido levemente por un toro de Collantes, y el 7 de Octubre, en Lisboa, fué herido en un pie. El 1907, el día 19 de Abril, fué cogido en Sevilla por el sexto toro, de Pérez de la Concha, que le produjo una herida en un muslo, de poca importancia. El 2 de Junio del mismo año, en la plaza de Madrid, al entrar á matar al sexto toro, de la ganadería de Biencinto, sufrió una herida en el pecho, á consecuencia de la cual tuvo en peligro su vida. No volvió á torear hasta el II de Agosto, que lo hizo en Zafra. El 1908, en Córdoba, le produjo un toro de Castellones un leve puntazo er la cara, el día 26 de Septiembre El 1909, en la plaza de Sevilla, suffic una cogicia el uia 20 de Abril, al dar una estocada de muerte al toro primero, de Miura. La herida fué en el hipocondrio y estuvo sin poder torear hasta el 20 de Mayo, que lo hizo en la plaza de Ronda. El 6 de Junio, en la plaza de Madrid, después de haber dado tres magistrales pases naturales al tercer toro, de Arribas, fué enganchado y derribado, resultando con una muy profunda cornada e n e. muslo izquierdo, que le tuvo sin poder torear hasta el día 4 de Julio. El 25 de este mes, en la plaza de Santander, un toro, de los herederos de D. Vicente Martínez, le infirió una cornada en el pliegue inguinal, penetrante en el abdomen, muy grave, á consecuencia de la cual no pudo torear más en aquella temporada. El 1910, el día 17 de Agosto, toreó en Cazalla con Capita y le hirió levemente en una mano un toro d e don Gregorio Campos. El 7 de Septiem. bre, en la plaza de Murcia, murió á consecuencia de la gravísima cornada que le infirió el primer toro, llamado Estudiante, de Parladé, al hacer un quite en el primer tercio. Estas fueron las cogidas que tuvo aquel valiente espada durante el tiempo que lo fué de alternativa. El novillero Luis Guzmán (Zapaterito) ha toreado durante el pasado añ de 1911 muy cerca de 30 corridas, y habría toreado más á no ser por la grave cogida que sufrió en Sevilla, el día 30 de Abril. Dos amigos, Sóller. -Sí, señor; es el mismo Finito á auien usted se refiere. Natural de Valencia, ejerció de novillero desde los años x) á 92, durante unos ocho ó diez años, y tuvo buen cartel en la época en que toreaban en novilladas Ricardo Torres, Domim mn y otros. AQUELLOS POLVOS... esde hace algunos años, pública y privadamente, se viene protestando contra la remisión de cablegratrias por parte de los diestros que pasan la temporada de invierno en las plazas americanas, y, en efecto, había un fondo de razón para formular la protesta. No obstante, la mayoría de los que protestaban veían con gusto la publicación de noticias relativas á diestros que tan lejos de su país toreaban, y así marchaba todo como una seda, en lo que se refiere á información pública. Algunos remitentes ó consignata- AVERIGUADOR TAURINO Sr. D. M. G. Arahal. -El infortunado José Claro (Pepete) sufrió las siguientes cogidaSj desde que tomó la alternativa, hasta el día de su muerte, 7 de Septiembre del año 1910.