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fMm ijgr mTm EYi ímemñ PAGINAS FEMENINAS MIÉRCOLES 2 4 DE ENER CRÓNICA DE PARÍS Igunas de las personas que no saben vivir sin ver el sol y se encuentran en condiciones de realizar sus deseos, huyen de este París, donde raro es el día que no llueve, en busca de otro cielo radiante y alegre, bajo el cual se disfruta de una perpetua primavera. Para estar al unisono con la dulce temperatura que las rodea, estas elegantes quieren lucir toilettes de tonos claros y telas vaporosas. Parece c ue se esfuerzan en demostrar su gratitud á la Naturaleza, tan exuberante de belleza, compitiendo con ella en frescura y colorido, y concediéndole las primicias de sus atavíos primaverales, típicamente parisienses por el cachet, quizá demasiado original, que los caracteriza. Sin duda el escenario se presta para las originalidades un poquito atrevidas; la Costa Azul, Egipto, Argel, Madera ó Corfú son otros tantos pedestales sobre los cuales las parisienses lucen las toilettes que más tarde nos ofrecerán á las que pasamos el invierno en nuestras casas siguiendo el curso normal de las estaciones. Estas tournées d élégance contribuyen al extraordinario prestigio del buen gusto francés. El clima influye siempre en la manera de vestirse, y, por lo tanto, las modas van al unísono según las latitudes. Dicen que, inconscientemente, reina en nosotros mismos el sentimiento armónico que nos induce á adaptar nuestros gustos al ambiente que nos rodea. Tratándose de modas será verdad; pero exceptuando terciopelos y encajes he visto muchas personas que, consciente ó inconscientemente, no han conseguido jamás estar en armonía con nada de lo que las rodeaba, ni aún con ellas mismas. Las elegantes que abandonan París presienten el aire embalsamado por el aroma de las flores y los brillantes rayos del sol cuando piensan en su equipaje y llenan los baúles de primorosas toilettes, modelos de futuras maravillas y conjunto de todos los detalles de la coquetería femenina. Este invierno impera el gusto, marcadamente pi enunciado, por los vestidos claros, ocultos debajo de amplios y largos gabanes de pieles, terciopelo ó paño; hasta los trajes taillenrs se han hecho de paño blanco ó gris plata, rodeados de chinchilla, armiño ó visón. Creo que esta moda no podrá desaparecer ni aún modificarse en los países donde luce el sol todo el año, con muy ligeras interrupciones. Algunos taitteurs hechos expresamente para esas afortunadas viajeras, son de taffetas tornasolado, en una tonalidad muy clara. Un modisto de los más conocidos ha lanzado un modelo de ese mismo género de seda con dibujos y aplicaciones estilo Imperio, y para hacer un contraste muy duro le ha puesto el cuello, las A solapas y las carteras de muselina blanca bordada, con guarnición de encaje. Para la próxima temporada nos anuncian que se generalizará, sin que nadie se atreva á protestar, el uso de las telas brochadas, idénticas á las que emplean los tapiceros para forrar muebles y hacer cortinas. Si la noticia es exacta me figuro que tendremos un cambio radical de moda, porque al desaparecer los tejidos flexibles y vaporosos, desaparecerán las hechuras creadas exclusivamente para ellos. Como el capricho no razona ni reconoce leyes que limiten su fantasía, algunas veces realiza empresas cuyo éxito le justifica á los ojos de las personas que le llaman loco, porque son incapaces de dar un paso fuera del camino trillado; pero otras veces nos demuestra que el capricho, en ciertas cabezas, es un continuo ultrajé al buen gusto y al sentido común. Para confirmar este aserto bastará con. decir que un grupo de elegantes ha decidido relegar al interior de la casa á los perros, sus más leales y cariñosos compañeros, para substituirlos por un ¡pato! al cual pasean por el Bois engalanado con un gran lazo celeste alrededor del cuello. Después de esto creo que nada debe de sorprendernos, aunque el porvenir nos reserve muchas sorpresas. CONDESA D A R M O N V I L L K HIGIENE DE LA CABEZA de los principales encantos de la mujer es U no pelo; pero no basúa tener mucho, ni aun el que sea de bonito color, fino y rizoso; es preciso que esté bien cuidado para que merezca el calificativo de hermosO Cuando se note que el pelo no está brillante ni vaporoso y que su volumen ha disminuido como por arte de magia, no se alarmen ustedes, con paciencia y un cuidado muy asiduo revivirá. Aunque la enfermedad es grave no es mortal; consiste sencillamente en que el cuero cabelludo se ha secado demasiado, y despide en profusión pequeñas películas en extremo perjudiciales. Lo primero que se debe hacer es quitar todo aquello que obstruya los poros, y después lavarse la cabeza diariamente, durante una semana, del siguiente modo: En un litro de agua templada se deshace la cuarta parte de una pastilla de jabón hecha con esperma. Poco á poco se van abriendo rayas, y con un cepillo igual á los de dientes se frota fuertemente la cabeza hasta dejarla muy blanca y bien empapada de agua jabonosa. Después se cambia el agua disolviendo en ella otro pedazo de jabón como en la anterior; pero esta vez se frotan cabeza y pelo con ambas manos, cambiando el