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La víbora fué examinada y pudo observarse que no tenía dientes: los habla dejado en la piel del gato. Este, indiferente á las evoluciones de su adversario, se volvió á colocar á su lado y no se movió hasta que le sacaron de la jaula. Al día siguiente, la víbora había muerto; el gato continuaba sin novedad. E s t a s experiencias constitu y e n ciertamente una orientación posible en la terapéutica de muchas intoxicaciones, que podrá un día realizarse con el virus de estas diversas especies de animales. fílESARLVUELTA Evita el orgullo, porque es peot que el hambre y el fno. No te arrepientas nunca de haber coniido poco. Haz con gusto cualquier faena y el trabajo será menor. Toma siempre las cosas en la vida por el lado más suave y seguro. Si estás enojado cuenta hasta diez antes de responder, y si estuvieres ofendido, será mejor contar hasta ciento. Piensa bien antes de responder; pero está pronto siempre para servir. RENGLONES CORTOS FRANCA XPLICACION CHISTES LAS RECOMENDACIONES -Es usted muy fino, capitán. Pero p r 1 general en jefe detiene á un sol- no me hace usted la corte, como los dada que huye en una acción y I demás. dice á su ayudante: i- -Señora, porque yo me alejo siem- ¡Que le peguen cuatro tiros por I pre de los escollos donde puedo zocobarde! zobrar. -Mi general, ¿sabe S. E. que ese hombre es él recomendado del ministro? ¡A h! ¿Es el recomendado? Pues que le peguen un tiro solamente. UN HOMBRE DE SUERTE UNA CITA EN EL CIELO En la noche del día dé mi santo, á Londres me escribiste: Mira la estrella que mirarnos tanto la noche en que partiste. Pasó la noche de aquel día, y luego me escribiste exaltada: Uní en la estrella, á tu mirar de fuego mi amorosa mirada. Mas todo fué ilusión; la noche aquella, con harta pena mía, no pude ver nuestra querida estrella... porque en Londres llovía. LA VIDA HUMANA Velas de amor en golfos de ternura suelta mi pobre corazón al viento, y encuentra, en lo que avanza, su tor mento, y espera, en lo que no halla, su ven turai Viviendo en esta humana sepultura, engañar el pesar es mi contento; y este cilicio atroz del pensamiento no halla un linde entre el genio y la locura. ¡A y! En la vida ruin que al loco em barga y que al cuerdo infeliz de horror cons terná, dulce en el nombre, en realidad amar ga. Sólo el dolor, con el dolor alterna, y si al contarla á días es muy larga, midiéndola por horas es eterna. RAMÓN DE CAMPOAMOE. Ronque has abandonado tu carrera? -Sí, chico. Ahora me dedico al comercio. -iArcomercio de qué? -D é muebler. ¿Y has vendido mucho? -Hasta el presente, no he vendido más que los míos. EL DOLOR DE Pl HARTOS p i f a r l o s se ha quedado viudo y va á casa de un marmolista, al cual le dice: -i Podríamos grabar sobre la cruz estas palabras: sentimiento eterno -No es posible. é? P o r que- Porque se trata de una sepultura temporal. TODO UN CARÁCTER BUENA ESPERANZA! C e hablaba de una señora que ha muerto á los ochenta años. ¿Es posible que fuera tan vieja? ¿Y ha conservado toólas sus facultades hasta él último instant -Ya lo creo! ¡Como que la víspera de su muerte aún estuvo discutiendo con su yerno! EN EL ENTIERRO DE UN GENERAL -Hasta la edad de treinta años padecerá usted la más terrible miseria. ¿Y después? -Después... ya s e habrá usted acostumbrado y padecerá menos. DE COCINA BUDÍN DE PATATAS. -Una libra de LAS ÚT D lEZ R E GOBSERVARI LEEJS PARA LA V I D A No dejes para mañana lo que pudieres hacer hoy. No dejes hacer á nadie lo que puedas hacer tú. No dispongas de tu dinero antes de tenerle. No compres cosa alguna, por barata que sea, si no la necesitas. I J n amigo del difunto pronuncia una oración fúnebre y entre otras cosas, dice: Fué tan excelente persona como valiente general, pudiendb asegurarse que no encontró ni uri solo enemigó en ¿ü vida; patatas, medio cuartillo de leché, cuatro huevos, dos con clara, un cuarterón de azúcar, una onza de manteca áe cerdo, la cascara de medio limón, finamente raspada; las patatas se cuecen con cascara, después se pelan y desbaratan bien, amasando todo con un cucharón; la cacerola, antes de echar la masa, se unta con manteca y pan rallado, poniéndola después al fuego. Neurasienia, anemia y debilidad general, su caracián con el Uiosgenol; 6 ptas, farma