Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
DISTRACClONES íNFANTlLES EL FUEGO QUE DIBUJA p j rocuraos un poco de nitrato de potasa, disolviéndolo en agua fría. Tomad un pedazo de papel muy fino, de carta y trazad sobre él con una pluma de oca ó un lápiz, mojándolo pre viamente en la disolución de nitrato, el contorno de la figura que queráis. Una vez preparado el papel en esta forma encended un fósforo é inclinad la llama por la línea trazada y veréis cómo se enciende, pareciendo una serpiente de fuego todo el contorno señalado. ÉL CUCHILLÓ BAILARÍN conseguir tan extraordinario efecto P ara mango, sujetándole entre el pulgar y: tomad el cuchillo por el el índice, y deslizarlo hasta el fondo de una botella. Oprimid después las yemas de los dedos sobre la botella en la forrna indicada en el dibujo y veréis cómo, obedeciendo á la presión que hacéis, el cuchillo va saliendo hasta caer encima de la mesa. Un hilo de seda negra, f ueríte y fino, atado por un extremo á un ojal de la americana, y una bolita de cera templada por el calor de las manos, colocada en el otro extremo y que se aplica contra el mango del cuchillo en el momento de pasarlo de la mano derecha á la izquierda, es todo el secreto del juego. Es conveniente dar á la bolita de cera el mismo color que tenga el mango del cuchillo y colocarla á dos ó tres centímetros de la extremidad del mango. Simulando grandes esfuerzos al apoyar vigorosamente los dedos, debe pasarse, con disimulo, el hilo sobre el borde de la botella para hacer salii ¿cuchillQ. -404- PARA SERVIR EL TE aún muy Claro es que vosotros soisservirlo conpequeños para prepararlo y, asi, debéis limitaros á amables maneras, complacidos y sonrientes, sin precipitación para evitar cualquier accidente desagradable. Una vez preparada la tetera debéis tomarla é ir sirviendo á vuestros invitados. Cuidad bien de no llenar las tazas, porque á cualquier movimiento el líquido se derramará fácilmente. Después servid el azúcar, cogiendo los terrones con pinzas y preguntando graciosamente qué cantidad acostumbran á ponerse. Luego ofreceréis á cada persona, en u na bandeja, pastas y galletas, preguntando si desean alguna cosa más. Cuando acaben vuestros invitados preguntadles si quieren repetir, si ellos rehusan no debéis insistir, porque porfiarles es de mal gusto. Otra regla de buena etiqueta es la siguiente: debéis tener especial cuidado eri servir primero á los niños mayores y después á los más pequeños. Vosotros, naturalmente, debéis ser los últimos y solamente cuando veáis que ya todos están servidos y que ninguno necesita nada, os dispondréis á tomar tranquilamente vuestra taza de te. De este modo, aprendiendo á hacer los honores de la casa, cual cumple á la buena educación, mereceréis de vuestros padres cumplidas felicitaciones, y demostraréis que no os hacen falta ayudas de nadie para cumplir con los deberes de buena sociedad. -406