Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
Si hoy á la voz de la pasión despiertas y otra vez vuelves á alegrar mis horas, yo perdono tus ansias pecadoras al ver tus gracias que lloré por muertas. Cerró mi triste corazón sus puertas, víctima de palabras seductoras; mas tú, que ante ellas en silencio lloras, de par en par las hallarás abiertas. Para anudar los venturosos lazos á ti se tienden con amor mis brazos mientras sueño en felices lontananzas, y pienso emocionado y convencido qu 3 también en los campos del olvido se pueden cultivar las esperanzas. ANTONIO PALOMERO