Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
Para corregir las arrugas que se forman alrededor de los ojos, bañarlos, cuantas veces se lave ía cara, con agua hirviendo. Para evitar la doble barba, dormir con la cabeza baja, cuanto más baja, mejor. Y, por último, para refrescar un cutis que empieza á estropearse, sumergir la cara en agua todo lo más caliente posible, de vez en cuando. Todo esto es muy esencial, pero el descanso debe de ser lo que nunca se abandone. Conviene dormir bien, no demasiado, el máximum, ocho horas. La alimentación es de mucha importancia para el cutis. Cada uno debe estucharse y no comer nada de lo que digiera con dificultad. La fruta de todas clases, tomada en gran cantidad, como primer alimento por la mañana, da unos resultados sorprendentes. Para concluir, repetiré la frase de la célebre cantante: El mejor amigo de la belleza es un tarro de agua de rosas con algunas gotas de glicerina. No hay cutis que resista á este tratamiento, ni mujer fea con un bonito cutis. Quizá tenga razón; yo no lo afirmo, porque he visto algunos ejemplos en contra. En el próximo artículo exphcaré el tratamiento diario á que debe ser sometido el cutis, por si entre mis lectoras hay algún pajarito capaz de ponerlo en práctica, y para que las demás se admiren conmigo de que haya seres capaces de sacrificar su vida por conservar una belleza que el tiempo ha de arrebatarles, ó por adquirir lo que la Providencia no les ha concedido. mente vestida, no será calificada de elegante si lleva un bolsillo que desarmonice con su vestido. Es inútil decir que el que parezca elegante con un traje de mañana, no lo será con el de visitas ó con el de noche. Para este último, las fantasías con todas sus extravagancias han creado preciosidades de telas antiguas bordadas de oro y guarnecidas de encaje. Para traje de tarde son muy bonitos los de piel de gamo sin nada duro debajo, y rodeados de piel de skungs. El bolsillo, indispensable compañero del vestido matinal, es más grande, de piel inglesa ó de foca, forma dé sobre, con las cifras de plata brillante encerradas dentro de un arito del mismo metal. p ntre los mil caprichos de la moda, uno de los que más se ha vulgarizado, á pesar de su falta de sentido práctico, es el de llevar siempre consigo una caja de polvos. A mí me parece raro que una señorita necesite darse polvos en paseo, ó en casa de unos amigos á quienes haya ido á ver; pase que en el teatro pueda necesitarlos si c ¡calor es excesivo y se sofoca mucho; pero ¿ustedes conciben que en la iglesia ó en un día de lluvia, saque su borlita y se empolve alguien? Pues hay gustos para todo, desde el momento que en una tienda de moda venden paraguas, cuyo puño es una bola de esmalte con su caja de polvos dentro; y libros de misa con una cartcrita donde se esconde la borla impregnada de polvos. ¿Quién sabe si algún día veremos á la gente lustrándose las uñas ó limpiándose los dientes por la calle? Al fin, todo viene á ser lo mismo. DE TIENDAS TL -iy en la toilette femenina mil pequeneces, a; parecer insignificantes y que, sin embargo, tievon mucha importancia. Una señora, primorosa- É MOBILIARIO MODERNO Caprichí) sa y elegante habitación reserTadl para íumar y para tertulia, con mesa de juego y otros muebles caprichosos y prácticos.