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Córtese por f fa raya. CONSEJOS PATERNALhS M e sabido, hijo mío, que mien tes con frecuetíciá, y es preciso que te acostumbres i decir sietJipre la verdad; por mucho qué t e a c u e s t e r- -Está bien, papá. Un instante de silencio. 4 Oyes? exclama el padre. -rr Han llamado á la puerta. Ve á abrir, hijo mío; y si te preguntan por rhí, di que nq estoy en casa. LA EDAD -No ha tocado en su vida un cigarro. -Perfectamente. El tabaco es perjudicial á. la ¡salud. j V a al caíé? Nunca há estado en ningütio de ellos. -Le felicita á tistéd. ¿Pero será trasnochador? -T a m p o c o Se, acuesta siempre al anochecer: ¿Y qué edad tiene? Dos meses. LA INCLINACICN ÑrO VI, MADKIJD 15 D E OljTUBRE E 1911 NUM. 42. C uántós años tienes? -Cinco. ¡Caramba! i Ya cinco añitos! -Antes tenía cuatro. GEDEON ADA en cuatro Q ué- va a que áando maestro de pies? -decía un escuela un su discípulo predilecto, hijo del alcalde del pueblo. Y el maestro, fingiendo reír por la gracia, replicaba: -No, hijo mío, no bagas eso que te Vas a acostumbrar. Así empezó tu padre. r. e d e ó n va á pasé con su líijo. Pasa un peíro magnífico, y el muchacho pregunta al autor de sus días: ¿A qué raza pertenece ese animal? El padre, sin saber que decir: -A una raza muy rara, dé la que ya no queda ni un sólo ejemplar. SINCERIDAD CHARADA REMITIDA POR R. VILLA Prima- tres yo dé tu cuerpo, no me írw- doí de mirarte, ni encvtent- fo prima- segunda á. tu belleza de ángel, siendo, como eres, tan tod ó, tan buena y tan adorable. La soluñón ximo, en el número pró- t íS. SSl p 1 maestro. i Pueden ustedes i decirme cuáles son. los días más bellos del aílo? Un niño. Los: días que enferma usted y no hay escuela, piALOáuno usted hijos? T ¡ene- -Si, señor; uno. ¿Funia ya? w i í: E: l, m P A C I E N T E p r a s e que se era un pajarito impaciente por volar desde su nido, aunque bastante grandecito, que sobresalía entre sus demás her manos, su cariñosa y previsora madre le dijo que no se impacien tase, que tiempo tendría para todo, y la pobrecillá se esforzaba en ir y venir con el alimento en el pico procurando que para aquél, el más precoz de sus hijos, fuese la mayor parte. SOLUCIÓN AL JEROOLÍFICO DEL NÚMrANTBRIOR AS- C- ÉN- SOR 388