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CSrtése por fia raya. LO SEMEJ NTFS LOS MÜNQS P regunta un niñb á su pajíá: -Dime, ¿es vferdad que los hombres descienden de los monos? -No sé... Algunos dicen quesí. -Y los monos, ¿de dónde descienden? -Descienden... de los -írboles; EL CAÍBONERO 1 l. h padrfe aconsejaba á su hijo de esta mañera: -El hombre no debe engafiat nunfca á sus semejantes. -Entonces, ¿por (Jué cuando vieiien á pedir dihero, dice usted que no está en casa? -Porque los acreedores no son ilüestros semejantes. UNA COPA írDMt 40. M A D R I D Ji D E O O X U B K B D E l i 9 l l la Vecina. I os niños resultan terribles sin querer. Ayer mismo había convidados á comer c a casa de Juanito, y uno de ellos rompió una copa. Juanito, sin poderse contener, exclamó en seguida. -Mira, mamá... precisamente. Una de las que nos lia prestado 1 ÓGICA J- Sablan dos niñas: ¡Si supieras qué negro: está el carbonero de casa! ¡Y el nuestro... ¡Está máá negro todíivía... No se le ven más que los ojos, y cuando los cierra no se lé ve nada. FL ATA 1 tri niño demasiado precoz quie re saber cómo se le llama al hijo del zar de Rusia. Y cuando le contestan que se le llama zarewitch y le explicati la razón, dice, muy convencido: -Pues en ese caso al hijo de Jorge S a n d deberá llamársele Sandwich. LA INSTUUCCÍOÑ rxice un señor á un aníigó suyo: ¿Dé dónde es el aya de tus niños? -De Nueva York. ¿Y es joven? -En aquel país todas son ja monas. FUGA DE C O N S O N A N T E S KEMITIOA POR R. VILLA Angelito pregunta; -Papá, i quieres decirme por qué hay hombres negros? -Si; para que puedan distiU guirse dé los blancos. ¿Te incómoda que te haga preguntas? Al contrario, hijo mío; asi es como se instruyen los niños. u a o u a a a i a iUie. e á uie, a a e u e e é a o u e e e u é e ue. a uié. e. a i e La solución en et niimero próximo. EL REYEZUELO SOLUCIÓN AL JEROGLÍFICO DEL NÚMERO ANTERIOR ELEGANTE 2 C- CONCLUSIÓN los nidos en sus respectivos sitios, los poUuelos con sus padres, las flores en las plantas, y, si pudiera ser, á cada cual donde merece y le corresponde, allí donde el fondo amargo que dejan las violentas sacudidas de la vida no llegase. -313-